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Sedoff, la innovación en la educación y cómo traer dinero a Misiones

Sedoff, la innovación en la educación y cómo traer dinero a Misiones
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Los ladrillos van dando forma a lo que será, en marzo, el vanguardista edificio de la escuela de Innovación de Misiones, una secundaria que nacerá con un concepto diferente de educación, con el alumno en el centro de la escena, nuevos métodos de enseñanza y tecnología incorporada. 

A escala, esa idea es la que quiere trasladar a las aulas misioneras el flamante ministro de Educación, Miguel Sedoff. Sus cartas credenciales permiten aceptar la proyección: introdujo la plataforma Guaçurarí, de contenidos virtuales y fue el diseñador de la escuela de Innovación que hoy está funcionando en un edificio “prestado” y con pasillos compartidos. 

A los 54 años, asume el mayor compromiso en materia educativa. Su estilo informal, jeans, zapatillas y camisa al tono, se completa con una mini notebook que lo acompaña a todos lados en una pequeña mochila en la que apenas hay un par de “papeles importantes” que recoge de apuro.

La primera pregunta es obvia ¿Se puede pensar en trasladar a todo el sistema la idea de una educación disruptiva? Sedoff admite el interrogante, pero asegura que no se trata únicamente de infraestructura y tecnología, sino de una forma distinta de entender la educación y difundir conceptos. “Es una forma de entender la educación”, explica.

“Tenemos una idea, que la charlamos con Oscar (Herrera Ahuad), con el ingeniero Carlos Rovira: La innovación educativa es un proceso. Es algo que lleva tiempo, cambio de estructuras, cambio de mentalidad. Pero se confunde, se piensa que innovar es incorporar tecnología, que si bien es muy importante porque estamos rodeados de tecnología y no podemos estar fuera de ella, es más que eso. La innovación en educación es más amplia, habla de un cambio de mentalidad, debemos cambiar nosotros desde arriba. En mi caso de ministro, la gente que está a cargo de los diseños curriculares, de las responsabilidades operativas, y del docente en particular. El docente tiene una formación de base que hay que acompañar. La educación es transformadora, transforma a las personas, a la sociedad, que es una sociedad líquida, como insiste Rovira ¿por qué líquida? Porque vivimos en constantes cambios, donde todo es fluido, eso hace que la formación docente no pueda estar anquilosada”.

Debe adaptarse…

Claro, tampoco vamos a pretender cambiar los planes todas las semanas, pero sí tenemos que tener una mirada al futuro. Yo hablo mucho del futuro porque tenemos la responsabilidad de imaginar escenarios a futuro, ¿qué son esos escenarios a futuro, qué va a pasar dentro de 20 años? El chico que entra ahora a la escuela va a tener por delante un mundo que va a cambiar de manera exponencial. Imagínate que hace ocho años no existía Booking, no existían un montón de cosas, que han cambiado, no podemos entender cómo antes podíamos vivir sin celular, cómo vivíamos antes sin Google maps, para ir de un lugar a otro. Todas esas cosas, a las que la sociedad se fue acostumbrando, se produjeron hace muy poco tiempo y la escuela sigue con un modelo que viene de hace 300 años. Ese modelo, nosotros no podemos decir vamos a hacer borrón y cuenta nueva, tenemos que jugar con lo que tenemos, pero adaptarnos.

Pero ¿cómo trasladás la escuela de Innovación al aula satélite de Pozo Azul?

Es un cambio de mentalidad. Porque la escuela de innovación va a ser un ícono de la educación, una entidad señera que va apuntando a dónde vamos con la educación misionera, pero nosotros trabajamos en el Bapayc (Bachillerato Para Adultos y Comunes), que es una escuela con diseño habitual, que convive con otras cuatro escuelas dentro del mismo edificio, y se pudo innovar. Así que innovación no es cuestión de paredes y de pisos, si bien los espacios educativos tienen un lenguaje. El espacio habla y te dice algo, si vos tenes un aula cuadrada, con los bancos fijados mirando al pizarrón, te está diciendo cómo tenés que hacerlo de alguna manera. Pero también está en la mentalidad de quienes llevan adelante el proceso educativo la voluntad de innovar. Como te decía, en el Bapayc se pudo innovar, estuvimos en unos espacios amplios, donde íbamos armando como pequeños espacios más pequeños, el mismo pasillo era un área educativa. Es decir, cuál es la idea, transformar la educación secundaria que es la más preocupa, a través de mostrar experiencias que son exitosas. 

Cuando arrancamos en marzo con la escuela de Innovación, teníamos muy pocos inscriptos…. Los profesores, empezaron a buscar, el primer domingo fueron a la Costanera y trajeron trece inscriptos, chicos que estaban fuera de la escuela, eso más otros y otros, y llegamos a 50 chicos, de once que teníamos en una semana. De esos 50, el 70% estaba fuera del sistema, ahora no faltan. Ya por eso la escuela paga. Que esos chicos hayan vuelto al sistema y que no se quieran ir. Vos podés tener un sistema, pero los chicos se van a los 15 años, porque la escuela no le da lo que están buscando. ¿Qué es lo que tenemos que plantear? Estas estrategias, si funcionan las transmitimos, decimos hicimos esto y lo otro, organizamos, por ejemplo, parejas pedagógicas, damos biología con inglés, damos educación física con ciencia, damos plástica con geografía, entonces obligamos a los docentes a trabajar colaborativamente y a los chicos que reciban el conocimiento de una manera no habitual. Eso exige que el chico se comprometa con el proceso educativo, es un aprendizaje para todos.

Permítame ser abogado del diablo. En la colonia de Andresito las condiciones sociales son muy distintas, a las del centro de Posadas ¿Se logrará igualar oportunidades?

Voy a priorizar a los estudiantes del interior y a los estudiantes más vulnerables. Siempre repito una frase: “Los talentos están repartidos de una manera uniforme, pero las oportunidades no”. Entonces, tengo la obligación de darle a ese chico de Andresito, de Pozo Azul, de San Vicente, de Colonia Aurora, o de dónde sea, las mismas oportunidades que al chico del centro de Posadas, o del centro de Oberá, o de Apóstoles, Iguazú. Cuál es mi función en el ministerio, conocer primero ese lugar, después hacer cambios, la tecnología me permite acercarme. No puedo construir una escuela de robótica, una escuela de innovación en cada ciudad, pero sí puedo transmitir las prácticas, los contenidos, sí puedo acompañar la formación de sus docentes y darles herramientas, eso es lo que pensamos hacer. Marandú está haciendo un muy buen trabajo de conectividad, la idea es que tengamos a principio del año que viene, las dos mil escuelas conectadas a Internet, ese es un gran paso porque una buena conexión a internet te abre al conocimiento. Pero no es suficiente, necesitamos que se sepa qué hacer con eso, porque si no, vamos a abrir Facebook y Youtube. Por eso la importancia de la formación docente, la educación se transforma, transformemos, los acompañaremos. Después estar muy cercanos, muy presentes, yo no quiero institucionalizar al ministerio como un organismo cristalizado en la vieja idea escolar, de “ministerio de educación”. Porque el ministerio es una organización de personas que trabaja con el conocimiento y tenemos la obligación de hacerlo circular. Las sociedades educadas crecen y se enriquecen en sus discursos y sus conversaciones, cuando sus integrantes son educados, se producen conversaciones que mejoran exponencialmente las relaciones, es algo más que un certificado para trabajar. 

¿El gremio docente tiene 25 mil, 26 mil, los ves encolumnados en esta idea?

Lo primero que se me plantea es eso, ¿cómo hacer para que el docente trabaje? Primero, teniendo esperanza, yo creo en la gente, cuando hice la primera reunión acá abajo con la gente del ministerio, dije: “Yo llegué hasta acá, porque hice un camino”. Subiste un escalón, alguien confió y devolví esa confianza. Yo creo que tenemos que basarnos en esa confianza. Ellos saben más que yo qué es una planta escolar, pero confío en que lo sepan; yo no sé de infraestructura, pero quiero hacer una super escuela, confío en lo que hace el arquitecto; comedores escolares, vengo de la reunión de gabinete de emergencia alimentaria, perfecto, cómo vamos a trabajar, tenemos 24 mil personas que tenemos que atender. Confío en los que saben. Esa confianza, es la que yo apliqué cuando empezamos la plataforma, decirle al docente: “Confío en ustedes, ustedes saben, estamos para acompañarlos, para darles a ustedes los elementos para que lo hagan, no lo voy a hacer por ustedes, el que quiere hacer, lo va a hacer”. En general cuando vos a la gente le respetas sus conocimientos, sus ideas, los tratas como personas, le pones en un pie de igualdad, no bajas línea de manera innecesaria, esa relación de confianza florece, hace crecer las cosas de manera inesperada. No puedo decir “voy a formar 5000 docentes el año que viene, y, en noviembre los 5000 van a ser innovadores”. No va a pasar eso. Sí tengo que ser inteligente, para potenciar a los que están más adelantados, apoyar a los que van más o menos y empujar a los que van atrás. Cuando uno trabaja con recursos humanos muy numerosos, se encuentra con una gran variedad, creo que lo más inteligente como ministerio, es respetar la diversidad, respetar sus conocimientos, ponernos a su disposición, no ser invasivos, no bajar línea, ni obligar a nadie, si invitarlos y mostrar el escenario de mejora que proponemos.

Uno de los objetivos es justamente mejorar la calidad y deserción que en Misiones viene, en calidad evolucionando, pero en deserción seguimos mal…

Tenemos un 42%, menos que Nación, pero estamos altos, cuatro de cada diez es mucho. Son muchos factores, no puedo decir a partir del lunes hago esto y la deserción baja, hay muchos factores, pero me parece a mí que la clave está en diseñar una escuela, una dinámica escolar que haga que los chicos no se vayan. Los chicos se van de la escuela porque se aburren, se aburren y dicen: “Esto de acá no me sirve”. La escuela ya no produce todo el conocimiento que una persona necesita. En la escuela no podemos mirar para otro lado y decir: “Acá tiene que ser todo curricular, todo disciplinar”. En educación de adultos crecimos el 700 y pico por ciento, del 2011, al 2018. En formación profesional 449%, crecimos en siete años, la gente que hace esos cursos, sale con algo para la vida. Después tuvimos un 52% de crecimiento de educación técnica entre 2011 y 2018, ante un 14% de crecimiento en el país, evidentemente acá funciona porque es una salida rápida laboral. Está estudiado que el chico que sale de una escuela técnica, en un año, o dos años está en el circuito productivo y el que sale de la escuela normal tarda de 6 a 7 años. En definitiva, la escuela normal, común, el bachillerato, te prepara para seguir estudiando, no para trabajar. Yo no digo que vamos a transformar la escuela secundaria en una escuela técnica, pero si ver de qué manera podemos ir dándole en la propia escuela elementos para quedarse y elementos para salir a la vida y también valerse por sí mismos, porque no todos quieren seguir una carrera universitaria. Seguimos con el modelo tradicional, donde la escuela secundaria era la preparación para la universidad y eso no está ocurriendo, entonces, estamos tirando egresados a la sociedad, que están preparados para ir a la universidad, pero no sirven para la sociedad. Ahí hay un desafío, porque hay que ver qué necesitan, por eso cuando hablaba de los escenarios a futuro, hay que ver qué nos depara el futuro. Yo no le tengo miedo al futuro, porque es y va a venir, tenemos que estar preparados, ser inteligentes y ver cómo nos enfrentamos a eso.

¿Le sirve a Misiones que se haya reabierto las paritarias docentes?

Sí, sirve porque tiene un efecto de coordinación, de garantía salarial, de ordenamiento, que nos va a venir bien a las provincias, porque justamente al apartarse, al replegarse el Estado nacional de las paritarias con la excusa de que no paga sueldos, ahondó diferencias. Si todos tenemos una coordinación que diga: “a partir de tal fecha van a ganar tanto, la provincia que no pueda pagar el Estado nacional lo va a ayudar”, evidentemente eso es igualdad que es lo que nosotros reclamamos. No tengo noción de cómo va a ser, en qué condiciones, lo más probable es que se plantee en el primer consejo federal, que todavía no tiene fecha, pero es muy probable que sea después de las fiestas. Que nos viene muy bien porque nos va a dar una visión macro.

¿Tuvo contactos con el nuevo ministro de Educación de la Nación, Nicolás Trotta?.

En general hay muy buenos profesionales de reconocida trayectoria, hay gente muy valiosa que también ha decidido dar su aporte. La educación es diálogo y superar las diferencias. No está bueno pensar que la educación debe ser tarea de otros si tenemos la oportunidad de comprometernos. Hay mucha gente valiosa, demostramos que hay gente muy valiosa, que sabe mucho, está en nosotros, motivarlos, estimularlos, acompañarlos, no cercar la creatividad, el sueño de que las cosas son posibles, no porque estemos lejos estamos imposibilitados de hacer algo. Nosotros estuvimos en Dubai representando a Argentina, o sea, estuvimos en Dubai, de 24 jurisdicciones fuimos nosotros. Eso es producto de un trabajo de años, hay una escuela de robótica, es cierto, pero es fácil decir si hay plata hacemos lo que queremos, pero si el edificio está vacío y eso no se redunda en mejoras, como el operativo aprender, somos los que más mejoramos en lengua y matemáticas, eso es consecuencia.

¿En tema de presupuesto estás bien?

Tenemos un buen presupuesto, confiamos que vamos a tener más ayuda en infraestructura de Nación, tenemos que abrir escuelas, porque tenemos demanda y no tenemos capacidad ociosa. Confío en que las líneas socioeducativas cada vez más se eleven, el año pasado tuvimos un recorte de casi el 50%, que produjo el cierre de muchos programas. El lunes vamos a estar reclamando en Buenos Aires, que nos reactiven fondos para acomodar las cosas. Acá toda la plata que viene la usamos bien, no hacemos gastos suntuosos, ni en nada que no tenga que ver con líneas que vayan a la escuela, un buen presupuesto, inteligentemente aplicado, produce buenos resultados.

Sedoff apura el reportaje porque tiene que ir a recibir al escritor Santiago Bilinkis. Pero antes de la despedida lanza una frase: “Nosotros producimos conocimiento y con la tecnología vamos a traer plata a Misiones”. 

¿Cómo traer dinero?

Nosotros estamos trabajando en acciones de innovación educativa. Debemos pensar en la innovación no sólo educativa: Yo lo pienso como una trípode, plataforma Guacurarí, Escuela de Robótica y Escuela de Innovación, que son los tres proyectos innovadores de lo que es ciencia dura y escuela secundaria. Tenemos que pensar después en qué van a trabajar. Pero no a futuro, ya. 

Traer dinero con el conocimiento no es una utopía. Hace poco, en Dubai, durante el torneo mundial de Robótica en el que Misiones representó a la Argentina, Sedoff formó parte de la delegación. Allí se cerraron contratos para que en la provincia se fabriquen unos sensores inteligentes para satélites. En Argentina no hay fábrica que los haga. Los detalles se darán a conocer en los próximos días.

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