COLUMNISTAS

Revolucionarios de cartón

Compartí este articulo en:

Seamos realistas, los revolucionarios de cartón son una variedad de personajes que lamentablemente abundan en nuestro marco político-social, seres despreciables por donde los mires que se aprovechan de la necesidad de millones de argentinos excluidos por políticas que ellos mismos impulsaron, bajo la fachada de dirigentes sociales, manejan las herramientas que les da el estado para usarlos a su disposición alimentando nada más que sus propias arcas, herramientas que son genuinas a partir de entender que son la confirmación del fracaso de las políticas sociales y económicas de los últimos 10 años por lo menos.

Estos seres creen que son dueños de hacer lo que se les ocurra, se mueven con impunidad y desprecio por el otro. En muchos casos, venden la imagen de luchadores herederos dignos del Che Guevara pero lejos, muy lejos están de dar la vida por sus ideas, como lo hizo él.

Lo hacen porque nadie los controla y como pasa siempre ante estas situaciones , todo se transforma en un “desorden organizado” para poder continuar con sus estafas y ensuciar el legítimo reclamo del pueblo que el único objetivo que persigue es vivir dignamente.

Éste grupo no solamente estafa a quienes dicen representar sino que también provocan que el resto de la sociedad argentina crea que toda la dirigencia es lo mismo y entonces el daño es aún mayor porque no creen en nadie y de ésta manera siguen estando en el poder aquellos que «consiguen» los recursos para elaborar grandes estrategias de marketing que terminan imponiéndose por sobre las ideas y los valores.

Pero no todo está perdido y lo importante es que hay luchadores que no se resignan y ya no se callan, están empezando a denunciarlos, a contarle a la sociedad quiénes son éstos seres abyectos; ahora depende de todos los demás decidir si siguen permitiendo estás cosas o si empezamos a crecer de verdad. Es tiempo de luchar contra la miseria de los corruptos… sean quienes sean.

Bookmark and Share
Compartí este articulo en:

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*