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Libres de verdad, los pecados de Salomón

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Negociar con Egipto fue uno de los errores más graves que cometió Salomon porque Egipto representa el tiempo de esclavitud, de sufrimiento, la vieja vida a la cual no hay que volver. Cuando Dios libera a su pueblo de Egipto, le ordena nunca más volver allí. Este es un mandato de Dios para nosotros también. Tenemos que determinarnos voluntariamente no volver atrás, somos nuevas personas en Cristo, debemos enfocarnos siempre hacia adelante, extendernos hacia el futuro con fe y gozo. Veamos lo que nos dice la Palabra de Dios. 

  1. SEGUNDO ERROR DE SALOMON: VOLVER A EGIPTO

1 Reyes 3:1 De acuerdo con antiguas prácticas del Oriente, Salomón selló muchas de sus alianzas políticas por medio del matrimonio. Egipto era un gran aliado socio comercial de Salomón, él negociaba mucho con ellos. Los caballos de Egipto eran de gran clase y excelentes para la guerra, no había otros como esos.

1 Reyes 10:28-29. Salomón comenzó a mandar a sus siervos, al pueblo, a Egipto, para traer caballos y otras cosas para negociar, para comerciar, pero Salomón estaba olvidando o estaba siendo rebelde a lo que Dios había dicho para los reyes de Israel: nunca tenían que volver por ese camino.

Deuteronomio 17:16: “El rey no deberá construir grandes establos para sí ni enviar a su gente a Egipto para comprar caballos, porque el Señor te ha dicho: “Nunca vuelvas a Egipto”.

Egipto simboliza el mundo sin cristo, la esclavitud, la forma de vida que te enrieda en conceptos de las tinieblas. Salomón regresó, volvió a Egipto. Eso nos pasa a los cristianos que volvemos a nuestra pasada manera de vivir. Tenemos que sacarnos la vieja vestidura de maldad y vestirnos del nuevo hombre (Efesios 4:22-24).

Hebreos 10:38-39 2 Pedro 2:20-22: Enojos, algunas frustraciones, y algunos malos entendidos pueden ser las excusas perfectas para desanimar al cristiano y que este no vaya más a la iglesia. No volvamos nunca atrás, donde nunca fuimos felices. Comenzamos el camino de la salvación, prometamos en nuestro corazón no desagradar a Dios. Tengamos códigos y principios y declaremos puntualmente que acciones, lugares y actitudes la sacamos de nuestra vida. Es muy triste ver a un cristiano volver atrás.

Jesús hace una advertencia muy solemne: Mateo 12:43-45 (NTV) Cuando un espíritu maligno sale de una persona, va al desierto en busca de descanso, pero no lo encuentra. Entonces dice: Volveré a la persona de la cual salí. De modo que regresa y encuentra su antigua casa vacía, barrida y en orden. Entonces el espíritu busca a otros siete espíritus más malignos que él, y todos entran en la persona y viven allí. Y entonces esa persona queda peor que antes”.

  1. NO MIRAR ATRÁS 

Recordemos que cuando empezamos a mirar y a desear, todo comienza a volver atrás. Debemos ser astutos y aceptar que Egipto nunca fue bueno y nunca lo será, tomar decisiones firmes. Eva comenzó mirando, “vio que era bueno el fruto prohibido para comer” y allí el diablo supo que los tenía en sus manos. No caigamos en la duda, nunca la vida pasada fue mejor. Es una apariencia, porque el maligno quiere anclarnos en el pasado para que no aprovechemos el presente y lo disfrutemos, y para que no vislumbremos el futuro lleno de victoria. Para que no produzcamos en el presente.

Debemos ir hacia delante, no hacia atrás. Dios quiere que vayamos siempre hacia delante, no quiere que nadie este caminando para atrás. Él nos puso los ojos adelante para que no caminemos hacia atrás. Por ejemplo, no se puede manejar un auto viendo el espejo retrovisor a menos que desees retroceder. Cada vez que una persona ve hacia atrás, es la primera señal que nos indica que quiere volver atrás.

El problema es que hay muchos cristianos que se la pasan echando miradas al pasado. ¿por qué insistis tanto en ver hacia atrás? ¿Acaso queres volver o regresar atrás? 

Creo que todos aquí conocen bien lo que sucedió con Sodoma y Gomorra. Ambas ciudades estaban habitadas por personas que estaban entregadas completamente al pecado. El clamor de los justos había llegado a los oídos de Jehová y ahora Él estaba a punto de obrar en justicia. 

Génesis 19:17: Los ángeles le ayudaron a Lot y a su familia a salvarse de la destrucción de Sodoma y Gomorra, pero los ángeles le dieron una orden a Lot y su familia. Las instrucciones de parte de Dios eran claras. Dios le 

estaba diciendo a Lot y a su familia que iba a destruir esos lugares que estaban llenos de pecados y de abominaciones al punto que le causaban asco a Dios mismo por lo tanto Él ya estaba cansado de esa situación entonces iba a actuar y les pide que no tengan nada que ver con eso que no se contaminen que vean que eso era repugnante que corran, que huyan y que no vuelvan su mirada atrás. 

Génesis 19:23-28: Pero vemos la desobediencia de la mujer de Lot, que sufrió el castigo por no obedecer y mirar atrás volviéndose en una estatua de sal. 

No mires hacia atrás, no tengas nostalgias por las cosas que dejaste atrás, no pierdas tu tiempo, no te distraigas en cosas que no aprovechan, no descuides tu salvación, no te detengas hasta llegar al lugar seguro; el pecado de la mujer de Lot no fue una simple mirada atrás, sino la actitud del corazón y los deseos del mundo maldito que la embriagaban, los afectos que estaba perdiendo pudieron más que la salvación que Dios le estaba ofreciendo. 

Hermanos, miremos hacia delante corriendo la carrera buscando la meta, no miremos atrás; no debemos ser de los que retroceden, aquellos que a Dios no le agradan sino de los que siguen adelante avanzando hacia la eternidad. 

Lucas 9:62: Si vamos a ser discípulos de Jesús, debemos romper totalmente con todas las ataduras que obstruyen nuestra relación con Él y que ahora quedaron atrás. La lealtad total a Dios es un principio arraigado en el Antiguo Testamento. Los israelitas, después de ser liberados de la esclavitud y alimentados por medios sobrenaturales, miraron atrás anhelando los días en que disfrutaban del pescado, los pepinos, los melones, los puerros, las cebollas y los ajos en Egipto (Números 11:5-6). Esto no agradó para nada a Dios y juzgó a su pueblo. Al mirar atrás dejaron ver una falta de compromiso con Él. 

Jeremías 7:24. Ser un discípulo significa no mirar atrás, el pasado insano debe quedar atrás.

Mirar atrás nos estanca, mirar atrás nos produce pérdidas, mirar atrás y retroceder produce dolor en la familia.

Una vez que empezamos a seguir a Jesús nunca debemos mirar atrás. Debemos dejar nuestra vieja forma de vida para encontrar nueva vida en Cristo. Debemos avanzar 

III) DIOS RESTAURA AL QUE HA RETROCEDIDO

Gálatas 6:1-2. El espiritual no juzga ni condena al que ha retrocedido, sino que tiene las puertas abiertas para ayudar al caído.

Hechos 15:36-39.Un siervo que retrocedió fue Juan Marcos. Discípulo que empezó su formación ministerial al lado de Pablo y Bernabé, y a la mitad del primer viaje misionero se devolvió (quizá por cansancio, miedos, crisis emocional, desesperanza, tentaciones..). Juan Marcos no renunció a su fe, pero sí al llamado que Dios le hacía en ese momento. 

2 Timoteo 4:11. Dios restauró a Juan Marcos, llevándolo al cumplimiento de su diseño. El apóstol Pablo reconoce ahora el buen trabajo de Bernabé en la restauración de Juan Marcos, y es fundamental su trabajo en la labor apostólica.

El plan de Dios con cada uno es especial y hermoso, a pesar de todo lo que ha pasado, o pueda pasar, no consideres volver atrás, fortalécete en Dios y persevera, al final el plan de Dios se cumplirá. Renuévate en Dios, entra en Su presencia y permite a Dios obrar en tu corazón. Filipenses 2:12.

Que Dios te bendiga y tengas una semana de bendición y victoria! 

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