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«La depresión VII»

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En la presencia y la obra del Espíritu Santo está la victoria. Y la obra de la iglesia y de cada uno de los cristianos, es ayudar que la gente en tinieblas entre en la luz, y que la gente enferma sea sana. Todo esto se hace solamente con la obra del Espíritu Santo, porque en Él está la bendición y el movimiento de Dios para la iglesia. Veamos lo que nos dice la Biblia. 

Isaías 61:1-4.Hoy quiero hablar de la unción del Espíritu como el principio de toda sanidad, y la fuerza impulsora de la restauración de todas las cosas. No hay posibilidad de sanidad sin el Espíritu de Dios; el cual es orden, restauración y sanidad.

El Espíritu Santo no es una cosa, es una persona que hace dos mil años está con la humanidad en la tierra y actuando en la restauración de millones de vidas. Entonces Jesús era el ungido de Dios, y porque la unción estaba sobre Él podía proclamar las buenas noticias, vendar a los quebrantados, publicar libertad, proclamar la victoria, consolar, ordenar, dar el óleo de gozo o el manto de alegría, reedificar, levantar, ¡Y restaurar los escombros de muchas generaciones! 

Esta es la obra de la iglesia y de cada uno de los cristianos, ayudar que la gente en tinieblas entre en la luz, y que la gente enferma sea sana. Todo esto se hace solamente con la obra del Espíritu Santo, por lo tanto, ¡debemos dar la bienvenida y nuestra honra al Espíritu De Dios! Conocerle, porque en Él está la bendición y el movimiento de Dios para la iglesia. En la presencia y la obra del Espíritu Santo está la victoria.

En Mateo 16:15-19, Pedro confiesa a Jesús como el Cristo, el ungido de Dios. Este es un pasaje sensacional y poderosísimo, pues declara cómo va a estar fundada la iglesia del Señor. Dios quiere sanar a muchos, para levantar escombros de muchas generaciones. Y es la iglesia que ama y honra al Espíritu Santo, la que estará viva y reinando con poder.

Este pasaje dice que la iglesia se basa en primer lugar en la persona ungida de Jesucristo; y en segundo lugar en las personas ungidas de sus discípulos. Fundamentalmente es la persona del Espíritu Santo la clave para que la muerte no invada la iglesia.

El mesianismo de Jesús es la clave. Es el ungimiento de Dios que lo capacitó a Él para cumplir la tarea de traer alegría a un mundo triste. Es el Espíritu Santo quien nos capacita a nosotros para poder instaurar la obra del Espíritu Santo sobre la tierra y hacer que la iglesia siempre marche hacia adelante. La unción de Jesús, o el mesianismo, se basa en tres capacidades que el Espíritu Santo le dió. Y la unción de Dios sobre nosotros, nos unge y nos capacita de tres formas para que la iglesia de Cristo siga hacia adelante.

JESÚS COMO SACERDOTE.

Romanos 8:23,26.El Espíritu de Dios nos capacita y nos unge para interceder. La tarea del sacerdote es presentar la gente a Dios, y presentar a Dios a toda la gente, e interceder por todos. Dice la Biblia que Jesús sigue intercediendo por nosotros ante el Padre. También nosotros debemos interceder por la tierra. Esto hace que el poder de Dios se desate a favor de la iglesia. 

1 Juan 4:17. El sacerdote presenta sacrificios. En el antiguo pacto eran animales, ahora siguiendo el ejemplo de Jesús se presentan sacrificios espirituales; y aún de sí mismo, si Dios se lo exige. De esta manera se instaura el poderoso mover de Dios y la iglesia avanza llena de vida, pues los sacerdotes ejercen su ministerio.

En 1 Pedro 2:9 Pedro dice que somos un pueblo de sacerdotes y de gente santa. O sea estamos en la luz que derrota las tinieblas y nuestra santidad conquista espacios llenos de tinieblas. Estamos en la gracia que es proactiva, que milita por la necesidad espiritual de la gente. Y por lo tanto los sacerdotes debían amar al pueblo y tener compasión del sufrimiento de la gente. Nadie puede ser sacerdote delante de Dios si no tiene compasión por el que sufre y esa compasión le llevará a presentar sacrificios por la gente delante de Dios. Nuestro sacerdocio debe ser ejercido y los ámbitos espirituales se transformarán.

EL PAPEL DE PROFETA.

1 Corintios 14:1-3. En el antiguo pacto los profetas podían vivir en comunión con Dios y a través de su Palabra desatar juicio o exhortación sobre la tierra. En el nuevo testamento somos profetas al estilo de Jesús. No condenamos, sino que salvamos, traemos edificación y no destrucción, con nuestras palabras traemos consuelo y no tristeza, y exhortamos, pero para alentar el continuo crecimiento y lo hacemos con un corazón sano.

¿Qué significa el “Espíritu de la Profecía”? Gente que está hambrienta por lo profético porque hay un gozo en el descubrir. Todo ser humano en la tierra está inseguro en cuanto al rumbo que debe tomar; cristiano o no, quiere saber su futuro. Cuando usted descubre algo sobre su futuro o el presente, hay un gozo. La profecía descubre misterios.

Después de recibir una sanidad, siusted no tiene el fundamento o la perseverancia para mantenerla, la perderá. Lo mismo sucede cuando usted recibe una palabra profética.

Apocalipsis 19:10. “…Yo soy consiervo tuyo…”: Esto es fuerte, porque ángel significa mensajero, y la Biblia entonces nos une a los ángeles para traer palabra de Dios sobre la tierra.

Profecía tiene que ver con declarar. Predecir el futuro de una persona, nación o cosa. Por eso Jesús fue ungido para proclamar y para publicar la buena noticia a los abatidos y a los oprimidos.

JESUS EJERCIÓ SU AUTORIDAD DE REY DE REYES.

La tercera capacitación de la unción del Espíritu Santo, es la de ejercer autoridad y gobierno, del Reino de Dios, sobre la tierra. 

Como profeta, sacerdote y rey, Jesús es el líder supremo. Él es nuestra figura de autoridad perfecta, nuestro guía y el intercesor misericordioso que necesitamos. Él nos otorga autoridad para que ejerzamos el poder del Espíritu Santo.

Lucas 10:19-20. Debemos entender que somos herederos de este mundo espiritual y debemos ejercer poder, para la concreción de los sueños de Dios. Es bueno que ejerzamos la autoridad delegada por Dios para que el Espíritu de Dios se mueva y para que el reino de las tinieblas se detenga.

Efesios 2:6-7: “y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús” 

Honremos y amemos al Espíritu Santo y Dios nos sorprenderá.

Que Dios te bendiga y tengas una semana de completa victoria! 

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