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Etapa de reconstrucción

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“Tenemos la esperanza de que empiece en esta etapa la reconstrucción después de cuatro años de pérdida de poder adquisitivo”, aseguró Jorge Giménez, secretario general de la Unión de Personal Civil de la Nación, delegación Misiones. Acababa de firmar junto al secretario de Hacienda de Misiones, Adolfo Safrán, el acuerdo de incremento salarial para el primer semestre.

Misiones fue la primera provincia en sellar paritarias con los docentes primero y con la administración central después, con un aumento del 20 por ciento entre febrero y marzo y el compromiso de reabrir negociaciones con los educadores apenas cierre la paritaria nacional y revisar todo en junio, cuando haya más certezas de las variables económicas nacionales. 

El intendente de Posadas, Leonardo Stelatto anunció casi inmediatamente un acuerdo idéntico con los municipales, merced a una proyección de mejora en la recaudación propia y a un aumento de la coparticipación. El aumento desactivó un incipiente reclamo de los sindicalistas municipales que estaban identificados con la gestión anterior y que se vieron sorprendidos por la decisión de revisar contratos y hacer que se cumplan tareas efectivas. 

Ser los primeros implica un esfuerzo grande. La masa salarial docente aumentará 180 millones de pesos. La del resto de los estatales, 500 millones. Con todo, el Estado misionero volcará a la economía misionera 3.100 millones de pesos al mes solo en salarios. 

Por eso urge resolver una de las demandas centrales de la Provincia para con la Nación: una reparación histórica que fue comprometida por el Presidente cuando era candidato, que sirva para cubrir años de inequidades en el reparto de recursos. La situación de Misiones es paradójica, ya que exhibe los mejores números sociales y de actividad económica y el más bajo nivel de endeudamiento de la región, pese a tener la peor coparticipación y pagar el combustible más caro del país -otro de los reclamos elevados al ministro de Producción, Matías Kulfas y el CEO de YPF, Guillermo Nielsen-. 

El acuerdo con los docentes se consiguió tras intensas negociaciones que duraron más de cuatro horas y con la participación del gobernador Oscar Herrera Ahuad que fue a estrechar la mano, uno a uno, de los sindicalistas que mostraron una racionalidad acorde al momento. 

La crisis sobrevuela cualquier discusión económica y las paritarias docentes son las que marcan el promedio de los incrementos salariales del resto de los trabajadores. Y, suelen definir también, la proyección de remarcación de precios. 

Pero las paritarias en Misiones tienen otra particularidad, además de ser las primeras que se sellaron satisfactoriamente: son semestrales. Es decir, el Gobierno provincial ofreció un aumento acorde a sus recursos del primer bimestre del año, pero dejó abierta la puerta a seguir negociando para la segunda mitad del año. 

Safrán lo explicó con claridad: “Se está tratando de recomponer y que este año por lo menos el salario le gane a la inflación y así se comience a reconstruir el poder de compra de los trabajadores”. La sola aspiración es un cambio de paradigma en los objetivos de los últimos dos o tres años. 

El cálculo que hace el Gobierno provincial es “ganarle” a una inflación estimada en el 35 por ciento, que es 20 puntos por debajo de la que dejó el último año de Mauricio Macri en el poder, la suba de precios más alta desde 1991 y la tercera más alta del mundo, detrás de la denostada Venezuela y de Zimbabue. 

Aunque la proyección parece muy optimista -la inflación de enero fue de 2,3 por ciento, pero de 3,1 por ciento en el NEA, que ostenta la suba de precios más alta de los últimos quince meses-, de cualquier modo la pérdida del poder adquisitivo de los salarios será menor que en los años de gobierno de Cambiemos, cuando convivieron ajuste con inflación, una fórmula que el ministro de Economía, Martín Guzmán, desechó en su exposición ante el Congreso. El discípulo de Joseph Stiglitz dejó claro que “la austeridad fiscal en las recesiones nunca funciona, la evidencia es abrumadora”.

Sin querer, la apelación de Giménez dio en el clavo. Es un “momento de reconstrucción”, un momento de transición entre un modelo y otro, que tiene bases y busca objetivos diferentes. 

Argentina está mutando de un modelo en el que un funcionario -hoy procesado la quiebra del grupo Vicentín, que recibió multimillonarios préstamos del Banco Nación-, decía suelto de cuerpo que le habían hecho creer “ un empleado medio que podía comprarse celulares e irse al exterior» a otro que busca -todavía desde el enunciado- igualar las oportunidades. 

No es culpa de Cambiemos, sino una concepción, un modo de ver la economía y sus efectos en la sociedad. En Brasil, el ministro de Economía, Paulo Guedes, acaba de lanzar una frase muy parecida a la de Javier González Fraga: “Empregada doméstica estava indo à Disney”, dijo el mano derecha de Jair Bolsonaro para describir los efectos del dólar barato en Brasil. Es la misma concepción que González Fraga. Solo pueden algunos. 

Esa concepción, pese a la retórica, no hace más que ahondar desigualdades.

Vale el repaso de algunas consideraciones de Guzmán en el Congreso. “En los últimos 2 años 465.000 argentinos han entrado en situación de indigencia. La pobreza ha aumentado desde 2017 al 2019 del 28.6% al 35.4% y sigue escalando. Más de 2 millones de personas han caído bajo la línea de pobreza en los últimos 2 años. El producto cayó en 3 de los últimos 4 años. La caída acumulada es superior al 4.5% en los últimos 2 años. El producto industrial se viene desplomando. La inflación alcanzó el 52.9% en 2019. Año a año ha habido una divergencia muy fuerte entre las metas de inflación anunciadas de lo que fue la inflación”.

Además, el ministro indicó que en los últimos dos años hubo “un brutal crecimiento de la deuda pública”, y precisó que esta pasó “del 52.6% del PBI en 2015 al 88.8% en 2019”. Alertó que “al país lo pisa la carga de deuda”.

“Esto es la consecuencia de que hubo en esquema económico que en cierto momento generó optimismo en los mercados internacionales y que resultó muy lejos de ser exitoso para darle consistencia a un proceso de desarrollo. Es la consecuencia, sencillamente, de un colapso muy fuerte de un esquema económico”, reflexionó.

Tras reiterar que la deuda es “insostenible” anticipó que el país se encamina a una reestructuración profunda y admitió que esa renegociación causará “frustración en los acreedores”.

Curiosamente, en Cambiemos en lugar de honrar el silencio a la luz de los resultados de las políticas aplicadas durante su gestión, se entró en una etapa superior de la posverdad: el negacionismo. Ministros que desconocen sus presupuestos y realidades, funcionarios que confunden porcentajes y diputados que insisten en aplicar recetas como si no fueran la causa del colapso. 

“Nos preocupa la falta de interés del gobierno en lograr el equilibrio fiscal”, insistió el misionero Luis Pastori, como si solo esa premisa salvara al país de la crisis en la que está hundido después del paso de la alianza Cambiemos.

Pese a que en los últimos cuatro años el poder adquisitivo del salario cayó 55 por ciento medido en dólares, en Cambiemos no se ponen colorados al cuestionar el aumento dado por el Gobierno actual a los jubilados. Pero discusiones al margen sobre si con las sumas fijas se supera el porcentaje del régimen impuesto por el Gobierno anterior, el incremento segmentado cumple con la promesa de campaña de Fernández de achatar la pirámide de las jubilaciones al impulsar una mejora en las jubilaciones más bajas. Según el Centro de Economía Política Argentina, el aumento para los primeros tres quintiles (el 60% de los casos) superaría la fórmula de la movilidad anterior, el cuarto quintil quedaría al nivel de la inflación proyectada y solo el 20 por ciento -más alto- quedaría por debajo de la suba de precios”.

Mientras tanto, en paralelo, se envió al Congreso un proyecto de ley para terminar con las jubilaciones de privilegio, que ganarían más con la fórmula macrista.

De todos modos, la coincidencia generalizada es que el Gobierno recién dará sus primeros pasos formales una vez que logre resolver la crisis de la deuda heredada. En tanto, los pasos son demasiado lentos, con áreas sensibles del Estado que todavía no reaccionan y otras que no cumplen con las expectativas generadas. 

Son varias las áreas que no arrancaron y los nombres en cuestionamiento. El del misionero Sergio Lanziani está en el ojo de la tormenta. Los operadores fuertes del sector prefieren reunirse con Nielsen o Kulfas y trascendió que el mismo Máximo Kirchner quiere desplazarlo. 

Es que el misionero, que llegó como uno de los “bendecidos” por Fernández en la campaña, hasta ahora no tomó ninguna decisión de fondo y, sentado en la oficina de Energía, contradijo varios de sus conceptos cuando era ministro de Energía de Misiones. Por caso, reclama ahora una deuda con Cammesa de la que renegaba antes. A contramano de lo que reclama la Provincia -un precio unificado a valores de Capital Federal-, Lanziani sugirió aumentar tarifas de combustibles y en lugar de una tarifa eléctrica diferencial para el norte del país, deslizó que está trabajando en una “tarifa social”, pero sólo para los sectores más bajos, bastante lejos de lo que plantea Misiones. 

El Gobernador es quien encabeza esas demandas a la Nación -y ese fue el tema de las reuniones con Kulfas y Nielsen-. Sus allegados confían en que haya una respuesta positiva, pero admiten que el contexto de crisis no ayuda a la celeridad. 

Por eso, las gestiones deben ser intensas y no perder tiempo. Los resultados deben estar a la vista ante una sociedad que demanda con urgencia soluciones. Dos aciertos ponen a Misiones en la agenda central. Después de las negociaciones iniciadas por Herrera Ahuad con el ministro de Turismo, Matías Lammens, la Nación anunció un acuerdo con Air Europa para extender hasta septiembre el vuelo Madrid-Cataratas, para aprovechar la temporada alta y probar que el vuelo puede tener una alta demanda. 

En paralelo, Herrera Ahuad buscar cerrar un acuerdo similar con Alitalia -que podría sellarse en Roma, cuando una delegación misionera participe de la celebración de los cinco años del Laudato Si, la exhortación del Papa Francisco a cuidar “la casa de todos”. La experiencia misionera en el cuidado del medioambiente podría ser expuesta en ese congreso internacional que se iniciará el 14 de mayo. 

La selva es el principal atractivo misionero y también generador de divisas a través del turismo. Después de reunirse con Herrera Ahuad, el multimillonario árabe Ali Albwardy anunció al presidente Alberto Fernández la inversión de cien millones de dólares para la construcción de dos nuevos hoteles en Misiones y uno más en Santa Cruz. Ali Albwardy es quien compró el Sheraton y lo transformó en el Meliá, un hotel de lujo internacional. Está decidido a hacer dos nuevos hoteles con el mismo sello, uno en Iguazú y otro en la zona sur de la provincia, una región que al Gobernador le interesa especialmente potenciar.

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