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El problema detrás de la deuda

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Si alguna vez tomó algún curso de macroeconomía (o si algún día lo llega a hacer), probablemente se encuentre con “El Modelo de las Tres Brechas”. Como todo modelo, se trata de una simplificación de la realidad, pero que permite comprender todo lo que se produce y todo lo que se demanda en una economía. Ese modelo separa la economía en tres sectores: el Sector Privado, el Sector Público y el Sector Externo.

Aparte de ser de muy sencilla comprensión, lo que nos muestra el modelo es lo obvio: que para que un sector consuma más otro tiene que ahorrar más, en el caso de que nadie ahorre más necesariamente se importará más provocando el déficit comercial que da origen siempre al problema de deuda de la Argentina.

SECTOR PRIVADO              SECTOR PÚBLICO       SECTOR EXTERNO

(AHORRO-INVERSIÓN) +(IMPUESTOS-GASTO) + (EXPORTACIONES-IMPORTACIONES):0

En cada uno de los tres casos se puede ver los ingresos y sus correspondientes gastos o egresos. En el caso del Sector Privado se analiza cuánto queda de ahorro después de invertir. En cuanto al Sector Público, el modelo muestra cuánto recauda de impuestos y cuánto gasta. Por último, en el Sector Externo se verá cuánto exporta el país en contraposición con las importaciones. Siempre la suma va a dar cero

Por ejemplo si el Estado quiere gastar más, no puede hacerlo si el sector privado no ajusta su gasto; o también se puede exportar menos o importar más y ahí es el origen de nuestra deuda.

Dado que el modelo es sumamente lógico y casi de sentido común: “no se puede gastar más de lo que ingresa”, vamos a tratar de aplicarlo a la economía argentina para ver qué diagnóstico nos arroja.

Análisis del Sector Privado en Argentina:

Considerando los datos para el año 2018 (últimos disponibles), fue posible comparar el ingreso disponible del sector privado (después de impuestos) con el consumo y la inversión interna. Se puede observar que dicho sector presenta un déficit cercano a $300.000 millones de pesos. En otras palabras, sus ingresos son menores a lo que destina a consumo e inversión.

Fuente: Elaboración Propia en base a datos del Indec y Hacienda

Análisis del Sector Público

Al igual que en el Sector Privado, se gastó más de lo que se recaudó, dejando un déficit primario (es decir que no se consideraron intereses de deuda) de  $339.000 millones.

Fuente: Elaboración Propia en base a datos del Indec y Hacienda

Análisis del Sector Externo

Las cuentas con el resto del mundo tampoco van muy bien: el déficit comercial fue de $312.478 millones de pesos. Es decir que importamos (le compramos al resto del mundo) más de lo que exportamos (le vendimos al resto del mundo).

Fuente: Elaboración Propia en base a datos del Indec y Hacienda

Conclusión

La deuda es inevitable si seguimos por el mismo camino. Gastamos más de lo que recaudamos en todos los sectores de la economía, por lo cual, tenemos que recurrir a ahorristas externos y organismos internacionales, como el FMI, para que nos financien. Estas cuentas nos muestran que no sólo debemos pensar en reestructurar el pago de la deuda, sino que también es necesario analizar de qué manera podemos reestructurar toda la economía argentina para que comencemos a generar ingresos mayores a los que gastamos.

Según la teoría macroeconómica, la única forma que un país tiene de crecer genuinamente en el tiempo es generando ingresos, y para ello, primero debe invertir y generar más capacidad productiva. Lo cual nos lleva a un problema adicional, si observamos el gráfico del sector privado, el consumo es 4 veces mayor que la inversión, lo que demuestra que los argentinos no estamos acostumbrados a ahorrar e invertir pensando en el futuro. Vivimos en la inmediatez del consumo actual. Cosa que habrá que replantear también desde la política económica y generar la seguridad institucional necesaria para que los argentinos se vean motivados a invertir en el futuro y en el crecimiento de la economía. 

Si bien en el 2019 la necesidad de financiamiento no fue tanta dado que recesión mediante, el consumo cayó, el estado ajustó bastante sus cuentas y la inversión cayó; que las cuentas se equilibren en recesión no es buena señal, ya que cualquier recuperación otra vez hacen que nuestro modelo consuma más de lo que genera y otra vez, necesitamos que nos presten, entonces ….. si queremos consumir como en el 2017 pero no quejarnos de la deuda como en el 2019 debemos producir más.

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