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Consecuencias de fondo

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El plan económico diseñado por el Fondo Monetario Internacional está dando sus frutos.  En noviembre se cumplió un año completo con los ingresos creciendo por encima de los gastos”, celebró el jefe de Gabinete, Marcos Peña. Entre los logros del programa del Fondo se enumera que en los primeros once meses del año el déficit primario fue del 1,7% del PBI, un punto menos que la meta fijada para este año y que entre julio y septiembre, la economía argentina se contrajo 0,7% con respecto al segundo trimestre de este año y 3,5% anual, agrega el jefe de Gabinete.

Se celebra que “esta caída no se reflejó en el mercado laboral”, ya que la tasa de desempleo subió (solo) 0,7 puntos (hasta 9%) debido al aumento de personas antes inactivas que decidieron buscar trabajo.

La receta del Fondo tiene otras metas para 2019. En el último paper sobre Argentina, recomienda al Gobierno de Mauricio Macri mantener la suba de tarifas y evitar aumentos salariales y avanzar definitivamente en reformas tributaria y previsional.

No se anda con eufemismos la buena de Christine Lagarde en sus consejos para encarar el año electoral: “Será importante resistir las presiones para mantener los subsidios a la energía y aumentar los salarios”.

«El Presupuesto 2019 prevé una reducción de los subsidios a la electricidad al aumentar las tarifas al 90 % de los costos de producción para fines de 2019», sostiene el documento técnico del Fondo. Y agrega que será tarea de las autoridades «aplicar el marco regulatorio para transferir los efectos de la depreciación del peso a los consumidores de electricidad y gas”.

Aunque el Gobierno nacional celebra cumplir con las metas del FMI, crecen las dudas sobre la sustentabilidad del programa financiero. Un estudio del Centro de Investigación en Economía y Política (CEPR, por sus siglas en inglés) advierte sobre un exceso de optimismo en que esta vez sí el auxilio funcione: “El problema es que la ‘austeridad expansiva’ no funciona”, dijo el economista y codirector de CEPR, Mark Weisbrot. “El programa del FMI se centra en ‘generar confianza en el mercado’, pero las recesiones generalmente no generan tal confianza. Y no existe discrepancia en la postura de que las políticas que Argentina está implementando en el marco del programa están afectando negativamente a su economía”.

“El FMI ahora espera que la economía comience a recuperarse en el segundo trimestre del próximo año, pero esto puede ser nuevamente demasiado optimista. La recuperación del próximo año se basa completamente en el crecimiento de las exportaciones netas, según las previsiones del FMI; pero en la actualidad, existen muchos riesgos a la baja para la economía global, incluidos los aumentos continuos de las tasas de interés de la Reserva Federal estadounidense, las fricciones comerciales entre Estados Unidos y China y la volatilidad de los mercados financieros”, sentencia el documento.

El exitoso programa del Fondo tiene, claro, su lado oscuro. Las ventas en supermercados a precios constantes cayeron hasta octubre, 10 por ciento. La disminución es idéntica en Misiones, 10,1 por ciento. Y uno más cruel: en los supermercados de Misiones, la caída más profunda de ventas se da en los lácteos, con 17,9 por ciento. Las carnes y panadería también sufrieron pérdidas de -9,5% y -9,7%, respectivamente.

Debe marcarse aquí la enorme relevancia de programas lanzados por la Provincia para contener esta sangría. El Ahora Misiones está enfocado en sostener el consumo de alimentos, con su capítulo especial para el pan. La caída sería mucho más pronunciada sin la sinergia, entre el Gobierno provincial, comercios y los bancos, que lejos está de la especulación financiera que se impone como ganadora en la economía nacional.

El modelo FMI se aprecia en esos pequeños detalles. Y tiene consecuencias a futuro. Quienes toman menos leche son los jóvenes del mañana, los nuevos ni-ni a los que se podrá cargar con el estigma dentro de unos años.

El modelo no es inocuo. Hace apenas ocho años Misiones era noticia, después de que se pusiera en marcha la Asignación Universal por Hijo, por el inusual aumento del consumo de azúcar. ¿Qué pasaba? Las familias que recibían la AUH comenzaban a endulzar el habitual mate cocido. Placeres de la vida que no deben darse por descontados.

En estos tiempos de posverdad, en realidad, no abundan las certezas. Tener empleo ya no es una seguridad. De la noche a la mañana, la fábrica de zapatillas Dass despidió a 175 obreros. Fue el primer despido masivo de una sola fábrica en Misiones, aunque el sector con mayor pérdida de puestos de trabajo sigue siendo la construcción. Fue sin aviso previo. Aunque las señales estaban a la vista. “La actividad económica en Argentina se ha complicado mucho en los últimos años, pero especialmente en este último año, por la caída del consumo, han habido impactos relevantes en la demanda de calzados de nuestros clientes, los que han aumentando y sobrepasado sus estoques y, consecuentemente, han reducido sus compras con la industria”, señaló João Batista da Silva, director de la firma brasileña en un comunicado en el que reconoce los despidos y revela los por qué.

Necesitamos que el país retome su crecimiento y consumo, controle la  inflación y mantenga una tasa cambiaria competitiva, creando condiciones para que podamos retornar al rumbo del crecimiento y así, quizá, volver a contratar y producir más aquí en Eldorado”, sentencia.

No le falta razón a los argumentos. En noviembre, la venta de calzados cayó 17,40% en comparación con el mismo mes del año pasado, con un acumulado de -6,80%. La industria textil, -20,70%, con un acumulado de -7,90 por ciento. Hubo más de cinco mil despidos en la industria textil en lo que va del año y en las últimas semanas cerraron plantas de Alpargatas, Adidas y Eyelit, entre otras. Pero no es solo el textil el sector en crisis en Eldorado: la madera está pasando por uno de sus peores momentos, pese a las promesas de reactivación que llegaron de la Nación. Henter suspendió a todo su personal y hay rumores de que incluso el grupo chileno Arauco -ex Alto Paraná- tomaría una decisión similar.

João Batista da Silva no coordinó el mensaje con los empresarios locales. Pero la coincidencia es notable. Más de 30 cámaras empresarias de toda la región emitieron un duro documento contra las políticas económicas del Gobierno de Mauricio Macri. “El actual estado de situación de la actividad económica, enmarcada en un proceso de agravamiento paulatino de recesión sin horizonte de recuperación, ha llevado al sector PYMES a un cuadro de crisis que atenta en su gran mayoría contra la existencia misma del sector”, señala el documento.

“El Estado decide sobre incremento de tarifas, combustibles, devaluación, costo financiero, niveles de consumo, normas burocráticas cada vez más complejas, la mayor presión fiscal de la historia”, definen los empresarios que alertan que, si no hay un cambio de rumbo “este proceso agónico que transitan las PYMES se profundizará”. No piden ningún exceso: planes de pago especiales a la Afip, un régimen fiscal especial y créditos a tasas subsidiadas.

“A este estado excepcional de la economía que ya acumula un largo proceso recesivo, sin visualizar su salida, nos llevó las decisiones de un Estado que no actuó a tiempo sobre las verdaderas causas que nuevamente resultaron en esta situación”, insiste el documento de las cámaras empresarias.

El diagnóstico es extendido a distintas ramas. Economis reunió a una decena de empresarios de primera línea en sus rubros para analizar el escenario: el balance del año que se cierra es negativo pero, peor, son las expectativas. Ninguno augura un 2019 mejor debido a una política económica que debe cumplir con el déficit cero que ordena el FMI. Lo que es peor, temen que haya una profundización de la recesión, aún en tiempos electorales, ya que el Gobierno cuenta a favor con la promoción de la grieta.

“Para cumplir con el Fondo, o el Gobierno o reduce fondos sociales o aumenta impuestos, porque la recaudación va a seguir cayendo. No hay otra salida”, proyectó el CEO de unas de las empresas. Cualquiera de los dos caminos tiene consecuencias dramáticas: mayor pobreza -ya hay dos millones de pobres más en el país de la pobreza cero- o más empresas fundidas.

Un sondeo nacional de Ricardo Rouvier señala que “desde que asumió, la imagen del presidente Macri y la de la gestión del Gobierno nacional, cayeron significativamente”.

El descenso de 41 puntos en la popularidad presidencial es uno de los datos más destacadas de este período. Al mismo tiempo, casi todos los indicadores macroeconómicos declinaron en estos treinta y seis meses, excepto cierto mejoramiento en la balanza comercial. Las expectativas respecto al futuro de la economía también perdieron consistencia.   

“En el momento de inicio del gobierno las esperanzas sobre la recuperación económica sobresalían. En el correr de los meses los signos se han invertido y las expectativas positivas son muy escasas”, sostiene Rouvier.  

 

 

En ese escenario agrietado, la política se mueve lento pero sin pausa. La Alternativa Federal, que tiene al misionerismo como eslabón fundamental, se presentó en sociedad con la idea de recrear un espacio donde las ideas estén por encima de las candidaturas, por lo menos en el trayecto previo a las definiciones. Apenas una semana después de su paso por Misiones, Sergio Massa fue uno de los principales oradores de ese encuentro, que tiene como referentes a Juan Manuel Urtubey, Miguel Pichetto o ex kirchneristas como Juan Manzur. El vicegobernador Oscar Herrera Ahuad estuvo en el encuentro, junto a los diputados del bloque misionerista.

La corriente federal se alimenta de los espacios territoriales que buscan fortalecer un federalismo desde adentro. Por eso, quienes finalmente sean los candidatos, tendrán programas nutridos con las demandas provinciales.

Misiones tiene mucho para mostrar en ese catálogo. Es una de las provincias con menor nivel de desempleo y políticas activas que mantienen en movimiento la rueda de la economía. Solo en el último mes entre bonos, aguinaldo, sueldos y algunos otros desembolsos, el Estado misionero inyectó 5.600 millones de pesos al consumo provincial. El turismo, uno de los principales motores de la economía, cierra el año con un balance positivo y unos diez mil millones de pesos dejados en algún rincón de la extensa belleza natural, pese a que la rentabilidad de los empresarios no sea la ideal.

La corriente federal tiene a su favor el desencanto con el modelo Macri-FMI y el temor a un regreso de lo que ya se dejó atrás.

Misiones es también una de las pocas provincias que cierra el año con inauguraciones de obras públicas y tiene proyectadas otras para los meses por venir. Adelantó paritarias con el sector docente y estatal para comenzar el año con más dinero en el bolsillo para enfrentar con mayor suerte a la inflación. Las escuelas se mantuvieron abiertas durante todo el año y son uno de los pilares de la gestión. En Buenos Aires, por caso, se están cerrando escuelas.

En el contrapunto, se puede apreciar que las medidas tomadas en Misiones sirvieron al menos para morigerar la onda expansiva de la crisis generada en la Nación. Sin esas herramientas, otro hubiera sido el balance y, seguramente, peores las expectativas.

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