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Agosto: un mes complicado

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Han sucedido tantas cosas durante el mes de Agosto que el calificativo de complicado está avalado por múltiples hechos que pasamos a enumerar:

1) El tipo de cambio inestable condiciona la política del Banco Central cuya autoridad monetaria tuvo que intervenir en varias ocasiones para que el maldito/bendito dólar no se escapara remontándose hacía las nubes en donde más se encuentra en su elemento. Para ello tuvo que sacrificar valiosas reservas de u$s.223 millones en cuatro licitaciones, ventas de futuros en plazos más cortos, una suba de las tasas y puntuales incursiones de algunos bancos oficiales, logró efectivizar una menor presión sobre el dólar, que recortó la fuerte suba inicial y terminó avanzando 13 centavos a $60.30. En las primeras horas el billete logró superar los $62.

2) En medio de las dudas que genera entre los inversores la decisión del gobierno de extender los vencimientos de los instrumentos de deuda locales a corto plazo y negociar con los tenedores de sus bonos soberanos y con el FMI. “A pesar de que el anuncio de reperfilamiento de la deuda apunta a resguardar las reservas en este complejo escenario político y económico, los operadores reconocen que haber eliminado como fuente de drenaje de divisas a los títulos públicas, en un escenario donde ya se confirmaban dificultades en el rollover de las Letras, no elimina otras eventuales contingencias para estabilizar la plaza”, analizó el economista Gustavo Ber.

3) Acosado por la “tensión” del mercado financiero y cambiario, el ministro de Hacienda Hernán Lacunza, anunció el miércoles el comienzo de la reestructuración de la deuda soberana del país.. El presidente Macri justificó la medida y aseguró que se tomó para “defender la estabilidad”.

4) Las acciones argentinas líderes de Bolsas y Mercados Argentinos (BYMA) se desplomaron hasta 13%, mientras que los bonos, con una inusitada volatilidad, se derrumbaron 11,8% como reacción al anuncio de un plan para extender los vencimientos de la deuda con privados y con el FMI por unos u$s.100.000 millones.

5) La mayor preocupación de los inversores se reflejó en otra suba espiralizada de riesgo-país, que alcanzó las 2.272 unidades, mientras que el costo de asegurar la exposición de la deuda del país se disparó a 4.247 puntos básicos en el mercado de swaps de incumplimiento crediticio (CDS) a cinco años . según. El mercado no le cree al Gobierno, a juzgar por las paridades en las que se operaron los bonos, nuevamente a la baja, con una enorme volatilidad. La sensación que se dio es que se intenta “patear la lata, apenas ganar tiempo, y que el mismo problema volverá en el corto plazo”, analizó el Director de Fin-Guru , Gustavo Neffa. Para colmo, el reperfilamiento de gran parte de la deuda debe ser tratado por la fuerza opositora “que ha endurecido su postura combativa frente el FMI, nuestro mayor acreedor individual.” Con este complejo clima inversor, y desacoplado del resto de los mercados (Wall Street trepó hasta 1,5%), el índice S&PMerval se hundió un 5,8% su menor nivel desde septiembre de 2017, medido en pesos. Sin registrarse ninguna suba, las caídas más relevantes de la jornada las sufrieron los papeles de Trasportadora Gas del Norte (-13%); el Grupo Supervielle(-10,4%);del BBVA (-9,4%); 6y de Mirgor(-9,2%). El balance general de empresas arrojó 26 alzas y 58 bajas, con 8 acciones sin cambio. El volumen negociado alcanzó los $887,8 millones.

6) El ministro Hernán Lacunza destacó que el plan apunta solo a prolongar los plazos y no implica ninguna pérdida para los inversores. Pero la iniciativa está rodeada de interrogantes, por la experiencia de otras tortuosas negociaciones de deuda argentina en el pasado reciente. “Son momentos especiales para mejorar la composición de carteras si existe apetencia por alguna empresa de la Bolsa en particular. De lo contrario, esperar ya que en el último mes las acciones perdieron lo suficiente para que ante una buena noticia se recuperen de inmediato”, indicó el analista Héctor Tavares. Desde inicio de 2018, cuando tocó su máximo en dólares hasta el jueves, la Bolsa acumula una caída del 78,3% en moneda dura, superando el derrape sufrido entre marzo de 2000 y diciembre de 2001 -68,7% según datos del economista Mariano Kestelboin. “ A pesar delos problemas, lógicos en una transición controvertida como la nuestra, el valor de los activos argentinos medidos en dólares se encuentran devaluados y en el tiempo, no hay mucho para perder. Sino todo lo contrario. En el segmento de renta fija los principales bonos dolarizados volvieron a ser duramente castigados, aunque con una gran volatilidad en los títulos más cortos.. Las caídas más pronunciadas las anotaron el bono a 100 años (-11,8%); el Bonar 2024(-11,5%); y el Bonar 2020 (-10,8%). Las versiones en dólares de estos bonos terminaron con bajas de – 4,5%;-8,5% y -8,6%, respectivamente.

7) El Palacio de Hacienda elevó al Congreso el proyecto de Ley que apunta a lograr un reperfilamiento voluntario de los vencimientos de capital en los bonos de jurisdicción local, con el fin de descomprimir las exigencias financieras. La medida había sido anticipada por el Ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, intentando descomprimir las exigencias financieras entre 2020-2023:según su interpretación, para que el mandatario que gane las próximas elecciones “pueda desplegar sus políticas económicas y sociales, sin excesivos condicionamientos financieros”. Si el Congreso se abre a discutir el proyecto, el oficialismo habrá logrado instalar un nuevo debate en plena campaña electoral con respecto a la que realiza cada candidato en caso de alcanzar la presidencia a partir del próximo 10 de diciembre: cuál es el proyecto que cada frente político tiene en mente con los títulos soberanos, ante las muy severas restricciones financieras del país. Desde el oficialismo se busca se busca lograr un estiramiento de los plazos de los títulos, lo que implica que no se realizará ninguna quita de capital, ni una modificación de los intereses. Esto ya se vió reflejado en la medida anunciada el miércoles para las Letras del Tesoro. En este caso se desdobló el pago de los vencimientos para los inversores institucionales en tres periodos: se pagará el 15% en la fecha ya programada, un 25% tres meses después y el 60% restante a los seis. La intención es proveer las herramientas necesarias para el reperfilamiento voluntario de los vencimientos. En paralelo, también se iniciará un proceso similar para los bonos bajo legislación extranjera, bajo las cláusulas de acción colectiva, con el fin de extender los plazos, sin quita de capital ni de intereses. El proyecto del oficialismo no es visto con buenos ojos desde el peronismo que aun debate internamente que hacer con la deuda ya emitida.

Se habla de una negociación más favorable para la Argentina, lo que podría agregar una quita de capital o una baja de la tasa de interés Se especula con que el peronismo no acompañe el proyecto que está siendo impulsado por la cartera de Hacienda , ante la falta de acuerdo interno. Lo cierto es que cualquiera sea el caso, actualmente la Argentina no está en condiciones de cumplir en tiempo y forma con los vencimientos de deuda, aunque los principales referentes de Mauricio Macri y Alberto Fernández insisten en que es un problema de liquidez, no de solvencia.

8) Protagonismo de Alberto Fernández. Muchos lo consideran el futuro presidente argentino. Desde el gobierno de Mauricio Macri se comunicaron con él a través de uno de sus colaboradores directos y potencial integrante de su gabinete económico para que el candidato del Frente de Todos hiciera una gestión considerada por el macrismo como “crucial”. El exjefe de Gabinete debía insistir en la reunión que mantendría con los enviados del Fondo Monetario Internacional (FMI) en su apoyo al desembolso de los u$s.5.420 millones del tercer giro pactado en el stand-by para antes de las elecciones del 27 de octubre. El macrismo consideró que una gestión personal y una manifestación de apoyo del candidato serviría como presión final hacía el director gerente del organismo financiero, Alejandro Werner, y el jefe de la misión para la Argentina, Roberto Cardarelli, para que acepten la liberación del último tramo importante del año, dólares que además le servirían al presidente argentino para cerrar su Gobierno sin alteraciones en el cronograma de vencimientos y tener más armas de acción y coerción para eventuales corridas cambiarias.

El requerimiento, de ser posible, incluía además algún tipo de mensaje hacía los visitantes sobre el cumplimiento de las metas fiscales del primer trimestre y cierta comprensión hacía los números del tercer trimestre del año. Según visión del oficialismo, solo con la trasmisión pacífica de este mensaje a los hombres del FMI firmado por el principal candidato opositor y vencedor de las PASO serviría para convencer al dúo Werner-Cardarelli. “de ninguna manera. Ni loco pediré eso”, fue la contestación de Alberto Fernández a su asesor, que además debió enviar como respuesta que la gestión del candidato sería la opuesta. Esto es, una crítica abierta y directa a la habilitación de los desembolsos del FMI para que se utilicen como herramienta para política cambiaria, incluyendo el desembolso de los u$s.5.420 millones comprometidos para el tercer giro del año. Y recordando que ya en el encuentro que Fernández y Werner habían mantenido el febrero pasado, les había advertido a los visitantes sobre sus críticas a la alteración del artículo IV del Acta Constitutiva del organismo que en su primer párrafo reza que “ningún miembro podrá utilizar los recursos generales del Fondo para hacer frente a una salida considerable o continua de capital”. Fernández le dejó claro a su colaborador directo que tiene gran estima por Hernán Lacunza y que le desea “lo mejor” como ministro y que considera que debía haber probado suerte en otro momento y otra gestión, como conductor del Palacio de Hacienda , pero que el pedido de Werner y su gente no sería posible. Y que no lo tomara como algo personal ni mucho menos desestabilizador. Cuando el tema del tercer desembolso llegó a la mesa de diálogo entre Alberto Fernández, Guillermo Nielsen, Cecila Todesca, Santiago Cafiero, Werner, Cardarelli y el jamaiquino Trevor Alleyne, el candidato opositor fue fiel a sus convicciones-. Los albertistas mencionaron el tercer desembolso del año por unos u$s.5.420 millones, que el organismo debería girar antes de las elecciones de octubre , y que , según visión de los opositores , tendrán el mismo destino que el resto de los dólares del FMI. Más directamente, “para que continúe la fuga antes de que el macrismo deje el poder”. Fernández le recordó a los visitantes, abonando su teoría sobre el uso de los dólares del stand by para financiar la salida de capitales, que la fuga se aceleró entre junio de 2018 y julio de 2019. En ese tiempo, según datos de la oposición, salieron del sistema
bancario unos u$s.27.500 millones de fuga de capitales y otros u$s.9.200 millones para inversores especuladores del mercado de capitales. Se mencionó además que la suma total había alcanzado los u$s.36.600 millones, casi un 80%del total de giros del FMI hasta julio.

Una reacción maquiavélica de uno de los asesores de Macri dijo ”usemos entonces las reservas para cancelar vencimientos , y se quedarán con menos dólares en el BCRA y con el acuerdo con el FMI virtualmente quebrado”. Por razones obvias la misión del FMI tenía para los visitantes un sabor más que agrio, pues se supo que el verdadero motivo por el cual Werner (virtualmente el número dos del organismo) vino a Buenos Aires a “reconocer el terreno y poder elaborar un informe exhaustivo” para el board del organismo para el momento en que se defina qué hacer con el próximo desembolso pactado para el tercer trimestre. Y, más allá como encarar la nueva realidad política surgida de las PASO. Werner y Caldarelli coinciden plenamente en algo: el stand by ya está en punto muerto y a aproximadamente un mes de determinar su virtual incumplimiento por parte de la Argentina. Saben ya los hombres de Washington que la inflación para este año será mayor a las de 2018, que el país volverá a caer (el único debate es cuando), que la brecha entre la inflación y la recaudación se ampliará en agosto hasta tornarse peligrosa en septiembre, y que la posibilidad de revivir el déficit cero comprometido por el ex ministro Nicolás Dujovne es hoy una utopía. Sin embargo saben también que un fracaso del FMI en un periodo de transición político en la Argentina, sería más que un problema de gestión, un verdadero papelón. Y el mandato que Werner trajo a Buenos Aires es comenzar a negociar seriamente el futuro del acuerdo firmado en septiembre pasado.. Sin embargo el mexicano se lleva del país una sensación de complejidad casi inmanejable y que negociar a largo plazo es imposible para el Gobierno de Mauricio Macri. Se lo dijo en el encuentro con Alberto Fernández que con el vencedor d las PASO tampoco es posible negociar, ya que “solo soy un candidato”. Esta posición de imposibilidad de movimiento le llevó a decir al mexicano que en el país “había un vacío de poder”; en el sentido norteamericano de la ciencia política.

Esto es, nadie con quien negociar seriamente.

Miguel Schmalko, consejero y ex presidente de FEBAP y CACEXMI (Federación Económica Brasil-Argentina-Paraguay y Cámara de Comercio Exterior de Misiones)

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