COLUMNISTAS

Yo acuso – Guerra híbrida en marcha contra Argentina

Compartí este articulo en:

Nadie duda que el complejo proceso electoral puesto en marcha en Argentina, reviste inusitada importancia para el futuro de nuestro país, pues están en pugna dos concepciones político – económicas muy distintas, con implicancias diametralmente opuestas para el futuro nacional.

Si en las PASO se hubiese ratificado al actual gobierno neoliberal, el propio actual presidente dijo que seguiría aplicando la misma orientación pero en forma más rápida y con ello más profunda y posiblemente irreversible. Eso implica como negativo objetivo de mínima, la regresión total a la Argentina feudal de economía primarizada, subordinada política y económicamente a las Potencias Atlantistas y al mega poder financiero especulativo mundial.

Ese modelo solo podría dar trabajo a no más de diez a quince millones de argentinos, expulsando a la miseria y la exclusión al resto de los cuarenta y cinco millones que somos hoy.

Y de máxima, sobran evidencias para afirmar que los neoliberales hoy encarnados en el decadente macrismo, buscan la disolución nacional, objetivo que los poderes globalistas transnacionales perpetran en países previamente debilitados, instigando revoluciones o enfrentamientos internos armados, mediante agresiones armadas directas, guerras económicas, presiones políticas, bloqueos económicos, feroces campañas mediáticas cargadas de mendacidades y exageraciones; y en formato reciente por medio de guerras híbridas, como con precisión lo definió el reconocido analista geopolítico Dr. Miguel A. Barrios.

Guerra híbrida es el nuevo concepto de agresiones, que combina conjunta o alternativamente, en interminable sucesión, todas las formas de agresiones descriptas y eventualmente otras, buscando el efecto demolición en el país agredido.

El profundo cambio de orientación política que con imprevista contundencia en las urnas se anuncia como irreversible si algún fuerte imprevisto no altera los hechos y la previsible defenestración de la CEOcracia clasista excluyente que tanto daño intencional perpetró en tan solo menos de cuatro años, se concreta en octubre, con acta de caducidad definitiva en diciembre; ese profundo cambio tendrá sin duda alguna efectos geopolíticos considerables en el tablero regional, y con coletazos no menores en el tablero del Poder Mundial.

Un gobierno argentino que se plante defendiendo la soberanía, buscando volver a desarrollarnos, industrializarnos, dar dignidad al pueblo hoy excluido y en buena parte hambreado y marginado; claramente se opondrá la política del “patio trasero” dócil y pasivamente saqueable a la que con estulticia y desfachatez se subordinó el neoliberalismo macrista.

Y la vuelta a infames épocas de vigencia del “patio trasero” a escala regional, y de década infame en versión recargada a escala interna argentina, ha sido fogoneada claramente por el mega poder financiero transnacional y sus socios directos, las Potencias Atlantistas; todos esos poderes impulsores al como sea del excluyente proyecto geopolítio de la globalización salvaje.

Ese proyecto y accionar destructivo de la nación, cuenta con impulsores internos, que por mediocridades acentuadas y subordinaciones ideológicas el liberalismo, o por total concepción mercenaria carente de todo vestigio de patriotismo, desvergonzadamente y con inusitada ferocidad, operan contra los Intereses Nacionales.

Dentro de esos poderosos operadores internos al servicio de los intereses antinacionales, que en sus mediocridades solo apuestan a egoístas intereses de clase (como los oligarcas camperos) o de casta sectaria (como los milicos liberales y proceseros), pueden mencionarse, sin excluir otros, a los siguientes:

La vieja y persistente ultra conservadora oligarquía agro ganadera; las neo oligaraquías diversificadas a la industria y a los servicios, pero con mentalidad feudal campera, como los capitostes ultra liberales de la Unión Industrial Argentina, que apoyan las medidas industricidas del macrismo;

Los medios de comunicación concentrados y los operadores políticos con chapa de intocables, como son los periodistas estrellas; poderosos actores del Poder Judicial, que desde sus encaramadas posiciones hostigan ferozmente a opositores y “miran para otro lado” ante los escandalosos negociados, latrocinios y diversos hechos delincuenciales o atentatorios contra la soberanía, perpetrados por los dueños del poder real y hoy encaramados en el poder formal; las fuerzas armadas y fuerzas de seguridad (con honrosas excepciones), severamente cooptadas por el liberalismo apátrida desde 1955 y acentuado eso desde el infame “proceso”, con sus ramificaciones en buena parte de los “servicios” subordinados a los poderes apátridas; los intermediarios, importadores y operadores del sistema financiero. Y el listado no se agota.

A esos operadores del modelo del país chiquito, mera colonia económica, nunca les hizo asco apelar a cualquier tipo de medidas, para conquistar y luego mantener el poder al como sea.

Por eso, sin duda no tendrán pruritos para “mirar para otro lado” o incluso actuar sumándose solapada o abiertamente a algún plan desestabilizador para impedir el legítimo acceso al poder formal a un gobierno no subordinado a los intereses neocolonialistas y sus personeros locales.

Y si la metodología para excluir a las mayorías nacionales fuese implementar acciones de guerra híbrida, muchos de esos sectores afines al neoliberalismo apátrida han dado a lo largo de nuestra historia, claras muestras de no tener límites en sus odios de clase para implementar acciones aberrantes; como el bombardeo de Plaza de Mayo, la violencia del último período militar para proteger a los operadores del neoliberalismo, las represiones violentas y sangrientas de De La Rúa y de Macri, los negociados descarados de grandes empresarios que se hicieron condonar sus deudas transfiriéndolas al Estado, los fervorosos pedidos de “sectores bien” pidiendo la intervención “salvadora” de los marines, y el listado sigue.

En ese contexto, una más de las muy agresivas opiniones de un alto oficial retirado del Ejército, siempre grosero atacante del peronismo y de otros líderes populares de la Patria Grande, y a la vez constante defensor del macrismo sin importarle nunca la destrucción nacional y la entrega vil de soberanía; ese mismo opinante, que sería uno de los referentes de la muy confusa y apátrida familia militar liberal, con cierta sutileza hizo un “sentido llamamiento” a desarrollar enérgicas acciones para evitar que el peronismo -o sea el pueblo- vuelva al poder formal en nuestro país.

Habiendo tanta “mano de obra desocupada” como resabio del siniestro “proceso”, así como unos cuantos violentos llenos de odios y dispuestos a reprimir para defender a los apátridas abulonados al poder formal; existiendo aceitados canales de “bajadas de líneas” a retirados, con los que mantienen subordinada y cegada conceptualmente a “la tropa” previamente saturada de ideología aberrantemente liberal y por ende antinacional; y conociendo el accionar demoledor que pueden ocasionar “los mercados” (léase mega operadores especuladores), de lo cual ya padecemos un brutal ataque en estos días; no es nada exagerado suponer que un feroz operativo de guerras híbridas muy posiblemente esté como alternativa extrema de acción de las minorías privilegiadas que se resisten a abandonar el poder político formal.

Ese es el muy complejo cuadro de situación y esa es la alerta que por este medio -el único a mi disposición- hago públicos. La Patria y la supervivencia nacional están en serio riesgo.

MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

Bookmark and Share
Compartí este articulo en:

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*