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Tradición guaraní, cocina autóctona y otras razones para descubrir y elegir la naturaleza de las Cataratas del Iguazú

Tradición guaraní, cocina autóctona y otras razones para descubrir y elegir la naturaleza de las Cataratas del Iguazú
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En un entorno natural autóctono y muy cercana a las imponentes Cataratas, la ciudad de Puerto Iguazú se presenta como escenario de paseos nocturnos a la luz de la luna y almuerzos en medio de la selva misionera para maravillar al viajero expectante por conectar con lo más profundo de las  raíces de la naturaleza argentina.

Las Cataratas son un espectáculo que nadie se debería perder. Fueron reconocidas como una de las nuevas siete maravillas naturales del mundo y también como Patrimonio Natural Mundial por la Unesco. Su imponente paisaje combina la selva más frondosa con las famosas caídas de agua y promete convertirse en uno de los destinos preferidos por los argentinos para estas fiestas de fin de año.

Al destino llegan un  total de 16 vuelos semanales que conectan con el país y el mundo. Esto permite estimar que en los próximos meses el ingreso de turistas crecerá en aproximadamente un 7% respecto del año anterior en el periodo diciembre-febrero.

Las Cataratas se reparten a lo largo de acantilados e islotes en medio de la vegetación, y las vistas panorámicas desde las pasarelas y los miradores atraen a visitantes de todas partes del mundo. También está la opción de recorrer la selva con el tren ecológico y, las noches de la luna llena, hay paseos que invitan a sentir la majestuosidad de las Cataratas alumbrados por la luz de la luna misionera.

“La ciudad se presenta como marco para celebrar las fiestas de fin de año, ya que además encontrarse a tan solo 18 kilómetros de una de las siete maravillas naturales del mundo, las Cataratas del Iguazú, sin dudas es un lugar privilegiado por la naturaleza en todo sentido. Como si fuera poco, cuenta con paseos únicos donde se fomenta y promueve el cuidado del medioambiente”, explicó en diálogo con Infobae Sebastián Mackinnon,gerente general para Argentina y Uruguay de la agencia Despegar.

 

Puerto Iguazú cuenta con 14 mil plazas de alojamiento en distintas categorías que se acomodan a todos los gustos y bolsillos de los viajeros. Cada turista encontrará su lugar, especialmente quienes sean amantes de la paz y la tranquilidad, ya que el contacto con la naturaleza y la selva misionera convierte a los alojamientos en verdaderos atractivos turísticos.

“En Iguazú, además de hoteles se podrán encontrar gran variedad de opciones de hospedaje, como hostels y cabañas. Según datos recopilados por la agencia de Despegar, el 47% lo visita en familia y el 39% en pareja, además el 64% recomienda una estadía de cuatro días a una semana y la calificación sobre los alojamientos es en general ‘muy bueno'”, aseguró Mackinnon.

Poder alojarse en lugares que respetan el entorno, y que nacieron formando parte del ambiente que los rodea, es una constante en Puerto Iguazú al punto de contar con hoteles temáticos emplazados en reservas naturales privadas.  

“Para los viajeros más jóvenes los hostels con buenos precios, piletas y desayunos incluidos, están disponibles durante todo el año. Luego para aquellos que van en pareja existen muy lindos hoteles de 3, 4 y 5 estrellas o del tipo boutique. Y para quienes van en familia se pueden conseguir opciones en complejos o cabañas”, indicó diálogo Nicole Moscovich de Turismocity, el buscador que compara precios de viaje.

“Puerto Iguazú se ha transformado con el tiempo en un destino para visitar durante todo el año, de hecho fue el quinto destino más reservado en el último semestre y si analizamos la temporada de verano, que incluye año nuevo, es el tercer destino más reservado”, adelantó Maximiliano Alfaro, Country Manager de Booking.com.

La visita al Parque Nacional Iguazú es un paseo que demanda un día completo, y se trata de un recorrido diseñado entre diferentes niveles que permite visualizar los distintos saltos. Además, incluye un traslado en tren ecológico para llegar a uno de los atractivos más buscados: la Garganta del Diablo. Durante Nochebuena, y si el tiempo lo permite, se habilita la  excursión nocturna bajo la luz de la luna, un recorrido corto que llega a la Garganta del Diablo, limitado a un cupo de visitantes por lo que es preciso reservarlo con anticipación.

Aunque Brasil ofrece una vista panorámica inigualable y sin interrupciones de las 275 cascadas individuales que se estrellan sobre un acantilado de 80 metros, es el lado argentino el que lo pone en contacto directo con el inmenso poder de este sitio del Patrimonio Mundial de la Unesco. Con pasillos de metal y madera bien construidos, similares a los del glaciar Perito Moreno, se puede pasear por el bosque lluvioso esmeralda, cruzar el apresurado Río Iguazú y admirar los miradores justo al borde del precipicio.

Pero la emoción viene de la mano de la famosa Gran Aventura, que combina recorrido en un móvil por la selva, un trayecto embarcado en una lancha por el Río Iguazú con aproximaciones a los saltos; emoción, naturaleza y mucha adrenalina en un paseo que se transforma en un imperdible.

Conocer la historia y costumbres de los guaraníes es una actividad que bajo el nombre “Experiencia en una aldea guaraní” propone la operadora Cuenca del Plata. A través de un recorrido que atraviesa sus cánticos y artesanías tradicionales, enseñadas de generación en generación, los visitantes aprecian la máxima expresión de su cultura.

Al cruzar el arroyo M´Boca-i comienza la aventura, se recorre un sendero abierto en plena selva donde un guía se ocupa de transmitir sus conocimientos acerca de las trampas para animales, las técnicas de cacería y el uso secreto de plantas medicinales que utilizan. El paseo tiene una duración de dos horas e incluye los traslados a hoteles en vehículos 4×4.

“Desde sus inicios se entabló una relación de amistad y colaboración con la aldea Fortín Mbororé, un asentamiento que actualmente tiene 140 familias. A partir de allí organizamos visitas diarias al lugar buscando consolidar un vínculo no solamente con la comunidad local sino también con quienes los visitan”, sostuvo Patricia Durán titular de la agencia y una de las precursoras en promover las actividades integradoras con la comunidad de la aldea.

“Allí, los mismos guaraníes reciben al turista como guías expertos, invitándolos a compartir un momento en sus ritos de caza, la confección de sus artesanías, sus cantos, creencia, con la posibilidad de realizar una caminata por senderos de montes”, agregó Durán.  

Por último, pero no por eso menos importante, su variedad gastronómica basada en la frescura de los productos se suma a la lista de factores que convierten al destino en mágico y predilecto. Dada la cercanía con los pequeños productores y la técnica que desde hace años vienen trabajando no solamente los hoteles en sus restaurantes sino los establecimientos gastronómicos de la ciudad en la ciudad se come rico, fresco y natural.

Puerto Iguazú forma parte de la triple frontera que marca la unión de Argentina, Brasil y Paraguay; por este motivo se ofrece una amplia oferta gastronómica para todos los gustos. Sentarse en una mesa de un restaurante permite conocer el lugar, la cultura, la geografía y la historia de sus productos. Y es factible armar un circuito gastronómico con restaurantes especializados en platos característicos de la zona, elaborados con materias primas regionales (pescados de río, mandioca, yerba, té, quesos, miel de caña o abejas, maíz, palmito, maracuyá, mamón, palta, guayabas).

Por último, pero no por eso menos importante, su variedad gastronómica basada en la frescura de los productos se suma a la lista de factores que convierten al destino en mágico y predilecto. Dada la cercanía con los pequeños productores y la técnica que desde hace años vienen trabajando no solamente los hoteles en sus restaurantes sino los establecimientos gastronómicos de la ciudad en la ciudad se come rico, fresco y natural.

Puerto Iguazú forma parte de la triple frontera que marca la unión de Argentina, Brasil y Paraguay; por este motivo se ofrece una amplia oferta gastronómica para todos los gustos. Sentarse en una mesa de un restaurante permite conocer el lugar, la cultura, la geografía y la historia de sus productos. Y es factible armar un circuito gastronómico con restaurantes especializados en platos característicos de la zona, elaborados con materias primas regionales (pescados de río, mandioca, yerba, té, quesos, miel de caña o abejas, maíz, palmito, maracuyá, mamón, palta, guayabas).

Para Alfaro, por su cercanía con Brasil y Paraguay, la gastronomía de la zona es una fusión de tres nacionalidades. “Los grandes chefs siempre dicen que los mejores platos resultan de la combinación de ingredientes y sabores y que mejor que poderlo hacerlo en Iguazú. Los pescados son una de las elecciones más destacadas para disfrutar de sabores más locales a los que se suma, por las características del lugar, una carta más internacional”, advirtió.

Según datos recopilados por la agencia de reservas de alojamiento, con respecto a la posibilidad de probar comida local, un 60% de los argentinos aseguró que lo intentará en su próximo viaje y casi la mitad (49%) de los argentinos eligen destinos que tengan una excelente oferta gastronómica por lo cual Iguazú refuerza su posicionamiento para fin de año no solo por las Cataratas y su imponente paisaje sino también por su gastronomía.

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