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Superávit, jugo de exportación y tabaco Premium, la transformación de la Cooperativa Tabacalera de Misiones

Superávit, jugo de exportación y tabaco Premium, la transformación de la Cooperativa Tabacalera de Misiones
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La Cooperativa Tabacalera de Misiones es un emblema para Leandro N Alem y para la economía de Misiones. Sin embargo, ha pasado por momentos difíciles, con una deuda abultada y problemas financieros que la pusieron al borde del colapso. Hasta hace un par de años.

Nueva conducción, nuevos planes y un reverdecimiento que sorprende por su magnitud. Hoy mueve más de mil millones de pesos al año, puso en marcha un plan de expansión y diversificación que incluye la exportación de jugos y la producción Premium de tabaco.

Todo eso con un superávit operativo que superó los 18 millones de pesos en 2017.

Jorge Kappaun, el presidente de la CTM, tiene experiencia en momentos fundacionales. En 1994, cuando el oro verde comenzaba a languidecer fue uno de los socios fundadores de la Cooperativa Yerbatera de Dos de Mayo, localidad que hoy lo tiene como intendente. Esa cooperativa nació con la intención de pelear mejores precios para los productores locales y hoy se transformó en uno de los emblemas de la zona después de unos primeros años agitados en medio de un modelo económico que llevó a la ruina a los yerbateros.

Además de conducir la CTM, Kappaun es el intendente de Dos de Mayo. 

La experiencia acumulada en la cooperativa yerbatera lo catapultó a la dirección de la CTM. Y encabeza un proceso de recuperación que marca la recuperación de la cooperativa después de años en lo único que se acumulaba eran deudas y pérdidas.

¿El secreto? “Ser austero y hablar la verdad”, responde con rapidez. “Cuando uno ve que tiene problemas, tiene que ver qué es lo que tiene que gastar, donde se generan ganancias y no poner la plata donde no haya rentabilidad”.

“Cuando asumí en la CTM, teníamos varios frentes abiertos, la stevia, la empresa CIMA, con un déficit terrible. 2,5 millones de dólares le debíamos a Cargill por la stevia por ineficiencia en la producción. La empresa Cima tenía problemas graves con la AFIP, muchos empleados, un déficit elevado. Había que hacer ajuste y tomar decisiones. ¿Cómo dar de baja la producción de stevia si se hizo como alternativa a la producción tabacalera? Simplemente no era rentable. Y si seguíamos poniendo plata del sector tabacalero, íbamos a arrastrar a los tabacaleros y a la cooperativa. Era un problema. Hasta ahora tenemos stock de stevia que no se vendió nunca, por 20 millones de dólares. Si no se vende este año, se echa a perder”, enumera.

A las fallas de producción se suman las deudas acumuladas. “Se sacaron muchos préstamos, se tomó dinero de ganancias de tabaco para financiar otras cosas y se le debían 2,5 millones de dólares a Cargill, que hasta ahora seguimos pagando y recién este año terminaremos. Se le debía plata a Alto Paraná, por un convenio firmado para la plantación de stevia y otros seis millones de dólares a una empresa de Brasil que era proveedora de fertilizantes. El año pasado pagamos la última cuota. A eso hay que sumarle los créditos financieros del exterior y con bancos locales. Tuvimos  que renegociar la deuda con los bancos para poder seguir manteniendo la producción y salvar al productor. Hoy la deuda está consolidada y no es un problema”, explica el cooperativista.

Kappaun destaca otro hito de los últimos meses. La CTM logró procesar el 95 por ciento de su producción tabacalera en Misiones. Antes se lograba procesar apenas el 50 por ciento y el resto se procesaba en Salta o Jujuy.

“Logramos unificar a todo el sector tabacalero menos una empresa. El año pasado procesamos casi 30 millones de kilos y este año llegaremos a 27. Eso le dio un valor agregado a la cooperativa y permitió que gane plata en el proceso, mantenga la fuente laboral y nos cueste menos porque somos más eficientes”, sostiene.

“Colocar el tabaco en el mundo no es fácil. Debe ser de buena calidad, buen precio y ser competitivo, especialmente con el mercado brasileño, que tiene menores costos por mayor volumen. Pero logramos ser competitivos porque tenemos un muy buen tabaco, cuidado de la plantación, logramos un tabaco bien visto en el mundo. Se le hacen todos los cuidados.

Y aquí entra uno de los objetivos de corto plazo. La elaboración de un tabaco Premium para un nuevo producto que está tomando fuerza y paulatinamente ganando mercados: el cigarrillo Iqos, que es furor en Europa. El Iqos (iniciales de I Quit Ordinary Smoking, «dejo el tabaco habitual»), es un dispositivo desarrollado y recientemente lanzado al mercado por una compañía tabaquera, que funciona calentando el tabaco pero sin quemarlo. 

El producto es de Phillips Morris, uno de los principales compradores de tabaco de la CTM. Pero también tiene sus exigencias. El tabaco Premium obligará a condiciones de producción mucho más cuidadas que las habituales, ya no solo de la hoja sino de la chacra misma, las nacientes de agua y el uso de la tierra.

La idea es ir hacia una producción Premium que alcance a todos los socios, pero inicialmente solo unos cinco mil estarán en condiciones de cumplir con todos los parámetros de la tabacalera que en Argentina es representada por Massalin, que además auditará las chacras a través de consultorías externas.

El grupo de productores que no alcance los parámetros exigidos para la producción Premium, se quedará bajo el paraguas de CIMA, la empresa alterna de la Cooperativa.

En definitiva, quienes sean absorbidos por la producción Premium, terminarán con chacras más cuidadas y sustentables con terrenos limpios y sin desmontes nuevos, aguas cuidadas y sin letrinas. La CTM pondrá diez tractores a disposición de los productores para recuperar tierra desgastada.

La CTM mueve por si sola un volumen de más de 1100 millones de pesos al año. Tiene a 600 empleos directos y más de mil entre los indirectos. Recuperó un superávit, que alcanzó a 18 millones de pesos el año pasado y tiene la deuda consolidada que puede cancelarse en dos años.

Además del tabaco, se abrió la rama citrícola. Hasta hace algunos años funcionando bajo la misma cooperativa. Kappaun decidió que tenga su propio vuelo. Hoy la cooperativa citrícola dejó el mercado de las frutas y se volcó al jugo, sellando contratos con varias de las principales marcas de  jugos y gaseosas y con el mercado de exportación. La cooperativa citrícola tiene su propio consejo de administración y otros 120 empleados propios más los de temporada de cosecha.

Kappaun insiste en que el secreto es “ser austero” y estar atento a las oportunidades sin gastar en lo que no dará rentabilidad. Pese a lo que podría suponerse, la volatilidad financiera y la suba del dólar no son el mejor escenario para una producción que se destina al mercado exterior. “La corrida de dólar y la devaluación no nos ayudan en nada. Nosotros sacamos préstamos en dólares a través del régimen de exportación, entonces tenemos que devolver dólares, al valor del día. Tomamos a 23 y hoy está 25 (Nota del Editor: casi 29 al cierre de esta nota). Esa diferencia hay que pagarla igual, más intereses. No nos ayuda nada y la rentabilidad sigue siendo la misma. Y en paralelo, suben los costos internos por inflación. Quienes dicen que ganamos más, no conocen en realidad el negocio tabacalero”.

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