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Promesas de Dios

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Como cristianos debemos confiar en esta maravillosa promesa del Señor, Él promete darnos descanso, y para recibirlo nosotros debemos aprender a confiar en su misericordia y bondad, debemos dejar todas nuestras cargas en sus manos, perdonando y bendiciendo a quienes nos rodean llevando una vida mansa y humilde siendo conscientes de que Jesús es nuestro modelo a imitar. Veamos lo que nos dice la Palabra de Dios.

“Por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huído de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia…” (2 Pedro 1:4)

¡Es maravillosa la posibilidad de llegar a ser participantes de la naturaleza divina, claro que sí habiendo huido de la corrupción a causa de los malos deseos!

La Fe está basada en la Palabra de Dios, y son las promesas de Dios que vehiculizan los milagros, y para andar de poder en poder vamos a tener que tener fe en las promesas de milagros sobrenaturales que Dios está dispuesto a hacer durante este año.

SALMO 23

“Jehová es mi pastor; nada me faltará. En lugares de delicados pastos me hará descansar…” (Salmo 23:1-2)

PROMESA DEL SEÑOR: HAY DESCANSO PARA TU ALMA.

La vida que vivimos y los problemas que acontecen hace que mucha gente tenga problemas para conciliar el sueño, es por ello que muchas personas toman somníferos para inducir el sueño. Pero la Clínica Mayo de EEUU advierte de los peligros de dichos somníferos.

Somníferos: no son remedios milagrosos. Los somníferos de venta libre pueden ser eficaces para una noche de insomnio esporádica. Sin embargo, existen algunas advertencias ya que la mayoría de los somníferos contienen antihistamínicos. La tolerancia a los efectos sedantes de los antihistamínicos puede producirse con rapidez, de modo que cuanto más tiempo los tomes, es menos probable que te den sueño.

Además, algunos somníferos de venta libre pueden hacerte sentir atontado y mal al día siguiente. Este es el llamado «efecto de resaca». También se pueden producir interacciones con otros medicamentos, pero aún queda mucho por investigar sobre la seguridad y la eficacia de los somníferos.

“Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni al Padre conoce alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar.

Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.

Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.” (Mat 11:27-30)

Se requiere un corazón sencillo y humilde para aprender (Mateo 11:25)

Jesús alaba a su Padre por cuanto los tesoros de la sabiduría y la revelación de su reino han sido guardados para los de corazón sencillo y humilde. Por eso dice: “y las revelaste a los niños”, estos niños son una referencia a adultos con corazón sencillo y dispuesto a aprender.

Por su orgullo intelectual y religioso los sabios y entendidos de la época de la ley (sacerdotes, escribas y fariseos) no aceptaron al Mesías y por tanto no recibieron los secretos del reino de Dios.

Él nos promete descanso y no hay un mejor descanso que el que nos ofrece Dios, es un descanso diferente, es el descanso del alma.

Podemos tener el mejor sillón o la mejor cama del mundo, pero eso sólo nos puede quitar el cansancio del cuerpo pero no del alma, en Jehová está el perfecto descanso, aquél que no se ve pero se siente.

La falta de obediencia y el orgullo son razones para perder la paz.

A las ovejas las hacía descansar en delicados pastos más a nosotros nos hace descansar en Sus delicados brazos.
Un día Jesús le habló directamente al cansancio extremo de una multitud: “Vengan a mí todos los que están cansados y llevan cargas pesadas, y yo les daré descanso” (Mt.11:28). Él no hablaba de la clase de cansancio que tanto usted como yo sentimos al final de un buen día de trabajo, cuando lo único que queremos es hundirnos en una silla y no movernos hasta ir a dormir.

Jesús les hablaba a aquellos que estaban desgastados tratando de actuar bien para complacer a Dios y ganarse la salvación. Recuerde que esto fue antes de la crucifixión y la resurrección, así que si era un judío temeroso de Dios, todavía se levantaba en las mañanas con la carga de 613 leyes sobre sus hombros.

Súmele además la realidad de que los líderes religiosos de aquellos días no aliviaban la carga de la gente. Jesús habló directamente de eso:

“Los maestros de la ley religiosa y los fariseos son los intérpretes oficiales de la ley de Moisés. Por lo tanto, practiquen y obedezcan todo lo que les digan, pero no sigan su ejemplo. Pues ellos no hacen lo que enseñan. Aplastan a la gente bajo el peso de exigencias religiosas insoportables y jamás mueven un dedo para aligerar la carga” (Mat. 23:2-4).

Jesús le ama, y eso resume todo. No hay un si condicional al final de ella. Es tan simple como eso.

Jesús nos ama tal y como somos ahora. A pesar de las incontables sombras de luz y oscuridad que habitan en nuestro interior, Dios nos ama por completo. Es difícil de creer, ¿verdad? Pero ese tipo de amor solo existe en Dios, y es difícil de entender cuando estamos corriendo de una actividad a la otra.

Ese tipo de amor nos llama a descansar —descansar de verdad— en la presencia del Único que nos creó, que nos conoce y que nos ama. El descanso verdadero proviene de conocer la gracia de nuestra salvación en Jesús. No tenemos que hacer nada para ganárnosla. Jesús estaba hablándole a Israel, ellos conocían a Dios, conocían su ley, era el pueblo del pacto, descendientes de Abraham ¿por qué entonces no hallaban paz para su alma?

“Así dijo Jehová: Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma. Mas dijeron: No andaremos.” (Jeremías 6:16)

Israel estaba andando por otros caminos que no eran los del comienzo, aquellos caminos de piedad y temor de Dios, aquellos caminos que los acercaban al Señor, ahora andaban por otros caminos, caminos de injusticia y robo, avaricia y engaño, mentira y violencia. Entonces Dios llama a la reflexión a su pueblo y les dice “Paraos… mirad y preguntad por las sendas antiguas. Pregunten por el buen camino para que andéis por él, porque entonces hallareis descanso para vuestra alma” vemos entonces que el verdadero reposo para el pueblo de Dios está en seguir su camino, en hacer Su voluntad.
Cuando el hombre se rebela para andar por otro camino sufre, padece, el dolor y la confusión llenan su corazón, sólo en Cristo y en Su voluntad tu alma hallará reposo.

Es triste pero real ver que aquel pueblo que él llama le responde diciendo: “No andaremos por tu camino”. Esto nos deja ver la dureza del corazón humano, la obstinación del hombre. Podemos imaginar el dolor en el corazón de Dios al saber que van por mal camino, pues son caminos de muerte.

Pero la bendición que algunos rechazan, Dios se la entrega a otros. No permitamos que la bendición preparada se pierda.

Dios es bueno y desea lo mejor para sus hijos. Sigue sus pisadas, no te apartes del camino, él mismo será tu ayuda y fortaleza. Haz su voluntad y hallaras descanso para tu alma.

Como cristianos debemos confiar en esta maravillosa promesa del Señor: darnos descanso; y para recibirlo nosotros debemos aprender a confiar en su misericordia y bondad, debemos dejar todas nuestras cargas en sus manos, perdonando y bendiciendo a quienes nos rodean llevando una vida mansa y humilde siendo conscientes de que Jesús es nuestro modelo a imitar.

Que Dios te bendiga y tengas una semana de completa victoria!

Pastor Guillermo Decena, Centro Familiar Cristiano Eldorado.

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