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Oria: “Acá somos ortodoxos y debemos aggiornarnos”

Oria: “Acá somos ortodoxos y debemos aggiornarnos”
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A los 14 o 15 años ya despuntaba como un emprendedor nato. Joven DJ, la noche era suya en inolvidables batallas que convocaban a cientos de jóvenes en un boca a boca impensable en la era del Facebook y el Whatsapp. Él mismo repartía las tarjetas por las tardes en la unión de las calles Colón y Bolívar, eje de la movida juvenil en el microcentro posadeño. A los 18 puso su primer Mix, un kiosko todoterreno que abría las 24 horas y revolucionó el consumo en el centro. Llegó a vender quinielas y pensó que podía transformar la cadena de kioskos en un Mc’Donald autóctono. Se fundió un par de veces, al ritmo de las crisis del país y advierte que la actual, por las asimetrías con Encarnación, es compleja, porque la vecina ciudad paraguaya se aggiornó, a diferencia de un comercio posadeño un tanto más conservador.

A los 45 años, Martín Oria acumula un conocimiento de tres décadas sobre la actividad empresaria en Posadas. De aquel joven que vivía la noche, queda el entusiasmo por emprender. La edad trajo aparejada otras responsabilidades. Es el presidente de la Asociación Misionera de Hoteles Bares y Restaurantes y vicepresidente de la Confederación Económica de Misiones. Sus preocupaciones pasan por la reactivación de la economía local y lograr que la Nación le preste la debida atención a los reclamos provinciales. Las respuestas, advierte, deben ser “para toda Misiones”.

¿Cómo te nace la visión del emprendedor?

Mi padre era viajante y tenía una distribuidora con mi abuelo. Desde joven ya sabía que quería ser comerciante. La secundaria no era para mí. Quinto año fue difícil. Me veía como viajante. Empecé con la música a los 13 años, me iba muy bien económicamente pasando música en Octavio, la Playita de Itacurubí, la Hormigonera Paddle. Cuando fallece mi viejo, a los 17, me tuve que enfrentar a la necesidad de emprender, porque “la empresa era mi viejo. A los 18 años puse el primer MIX, que atendía las 24 horas. Vendíamos un pancho y una coca por un dólar. Después incorporamos una promoción con una cerveza. Fuimos ampliando con una hamburguesería en el Parque Paraguayo que se llamaba Quebracho.

¿Cómo era el modelo de negocios en ese momento?

En el MIX vendíamos de todo. Tarjetas telefónicas, incorporamos el agua caliente gratis. Con mi socio y amigo, Diego Gandera hacíamos la caja doce horas cada uno, porque teníamos todo bajo control para que no se nos escape nada. Y en realidad, eran más horas de trabajo, porque después había que ir a los proveedores, al banco.

¿Cómo fue el paso del empresario al dirigente?

Siempre me quejaba y me quejaba. Y no lograba nada y no se lograba nada. Había que ser oído. Desirée Vogt, que era la presidenta de AMHBRA, me escuchaba y me contenía. De a poco me fue involucrando.

Ahora impulsaste el Buró Posadas para el turismo ¿Cómo va a funcionar?
El objetivo es sumar empresas y hoteles. El que se quiera sumar. Estoy convencido de que el turismo es un elemento central de la economía de Misiones y lo será más en el mediano plazo. Es vital para la generación de puestos de trabajo.

En todos estos años, ¿Cómo superaste las crisis?

La crisis más difícil es la de uno mismo. La clave es tener una familia que te aguante en las buenas y en las malas. La crisis actual me encontró desendeudado. En 2001 no. Nos gastamos el stock para no tener cheques rebotados, por la inexperiencia nos fuimos comiendo los bienes de uso. Hicimos todo mal. En 2002 estábamos fundidos. Pero nos quedaba el crédito abierto con los proveedores. Pero la inflación fue otro golpe. Nadie nos había explicado, no lo había estudiado. Técnicamente estábamos quebrados. Ahí aprendí a mirar a las multinacionales. Un paquete de galletitas que era compacto, empezó a llegar más livianita, con lugar en el paquete. Habían bajado la cantidad para mantener el precio.

Empecé a hablar con los proveedores para financiar los pagos. Muchos nos aguantaron, otros no. Hoy hablo con todos los proveedores para sostener los pagos sin que nadie pierda. Me lo enseñó un herrero en 2001. Me había hecho el techo para un MIX. Le pagué con 12 cheques. Vino, me dijo que si se quedaba con los cheques, perdía plata. Los rompió en mi cara y me dijo que le pague como pueda. Le pagué a los seis meses el valor del metro cuadrado actualizado. Eso lo usé después para financiarme, pero no discuto el precio al momento del pago.

¿Cuál es la diferencia con esta crisis?

Esta crisis tiene un problema que es Paraguay. En 2001 Encarnación estaba diez años atrasada. Era un pozo, literalmente, zona baja. Hoy Encarnación se aggiornó. No es más zona baja. Tiene mejores ofertas, tiene la ciudad asfaltada, buena gastronomía, buenos hoteles. Hoy Encarnación te invita. Esta crisis nos agarró cabizbajos. Tenemos que pensar en aggiornarnos. Hace años digo que debemos abrir de corrido, que debemos mejorar la atención. Abrir de 9 a 19, por lo menos los fines de semana. Hoy abrimos a las 8 y cerramos al mediodía. Pero no sirve la calle Bolívar vacía. Hay que unirse. Hay que aggiornarse. En Encarnación el comerciante te vende de todo. Acá somos ortodoxos. Hoy la economía y nosotros estamos fuera de foco, esperando que nos solucionen, pero tenemos que aportar también nosotros.

¿La crisis es más dura que la de 2001?

En 2001 no había plata. Desapareció el circulante. Hoy no se llegó a eso. Pero dejó de girar la rueda, cayeron las ventas, cerraron comercios y creció el número de personas sin empleo. Si no logramos que se atienda la realidad de la provincia, que se entienda que somos diferentes, seguiremos con una desigualdad interna. No puede haber políticas iguales en Misiones que en el resto del país si queremos pensar realmente en un país federal.

¿Creés que se puede llegar a buen puerto en las negociaciones con la Nación?

¿Buen puerto? A esta altura lo que pretendo es que lo que se consiga, sea para toda Misiones. Que no sean más medidas aisladas. El ITC diferenciado solo para Posadas no sirvió y gastamos un crédito en Nación. Solo generó división entre nosotros y no cambió la realidad del mercado en Posadas. Misiones debe ser un una base de prueba para el país. Podemos probar hasta dónde se pueden bajar impuestos. Necesitamos una reducción de las cargas sociales para generar empleo. Pero ahora estamos trabajando unidos, con el Gobierno provincial y también con dirigentes de Cambiemos. Creo que más unidos que nunca.

Pero insisto, debemos también aggiornarnos.

¿Y el comerciante no se adecúa?

Estamos aggiornado en algunos sectores. Pero hay que trabajar más. De esta crisis se sale trabajando más y juntos

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2 Comentarios

  1. Muy buena historia de vida , qué bueno qué buena base con fuerza responsabilidad y vocación de servicio a transformado un mountrito empresario exitoso felicitaciones

  2. Seguís siendo miope si pensás que “el problema es Paraguay”. La única solución es que vuelva Cristina o algo mejor que esta banda de gobernantes para ricos. Y tenés que entender que tal vez ahora tengas una moneda. Pero eso no te hace rico. Seguís siendo (a la vista de ellos) un simple laburante. Y vos, votando Cambiemos te crees que sos millonario. Seguí jodiendo con bajar impuestos, asi terminás de desfinanciar la provincia. Y menos empleados públicos, atraso en el pago de sueldos, etc y el centro de Posadas va terminar como el centro de Candelaria. La solución es que los trabajadores tengan billetes en el bolsillo para hacerlos mover.

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