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Ojo con los stop (yo los conozco)

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Lo que parecía a partir del año 2003 como un ingreso al interminable sendero del crecimiento a tasas chinas se vio truncado en el año 2009 con una brutal caída del 5,9 % para recuperarse rápidamente hasta estancarse desde el año 2013 en su famoso ciclo de “stop and go” que nos viene acompañando desde la década del 50.

 

¿Qué es el Stop and go? Como se observa en el gráfico, es donde después de mostrar crecimiento la economía argentina presentaba una caída al año siguiente; últimamente se le llamaba también la maldición de los años pares. Según los autores que estudian este fenómeno argentino ocurre simplificadamente de la siguiente manera:

Sector primario: Argentina es un país productor y exportador de materias primas, con esto no hay problemas porque traen dólares, lo que hoy es la soja antes era el trigo y la carne y una buena cosecha y buenos precios internacionales generan muchos dólares para el país.

Sector industrial: en cambio la industria es pequeña salvo excepciones como la automotriz pero que tienen un mismo denominador: quieren expandirse y para eso necesitan dólares para comprar maquinaria en el exterior, entonces compran los dólares que generó el campo para comprar sus insumos.

Entonces que ocurre: cuando los dólares que compra el sector industrial son mayores a los que produce el sector primario se entra en lo que se conoce como la restricción externa, que es la falta de dólares para seguir comprando en el exterior; ahí se frena la actividad hasta que los dólares del agro vuelven a ser suficientes para reactivar la economía.

El argumento es injusto ya que acusa al desarrollo industrial de las crisis recurrentes que tenemos en el país cuando también debemos tener en cuenta los dólares que se demandan para: ahorro argentino ( poner abajo del colchón ), viajes al exterior, y pago de intereses de deuda entre los principales. Pero aunque no explique todo, una parte de los dólares si se los lleva el desarrollo industrial y cuando faltan se nota el freno en la actividad.

Las explicaciones del stop and go son muchísimas, y muchas encontradas, lo único cierto es que ocurre en la Argentina y cada vez más seguido; se ve en los números y en la situación de la población.

Conclusión: por este circulo vicioso es que entre otras cosa pasamos de ser el primero al tercer país en términos de PBI per cápita de la región y seguimos descendiendo: ver http://www.economis.com.ar/que-le-preguntaria-a-un-candidato-a-presidente/

El otro stop:

Y quizás el más complicado el sudden stop; “Un sudden stop es una situación donde hay una caída violenta en la entrada de capitales a un país, que lo fuerza a realizar un ajuste interno rápido y de magnitud significativa” (Calvo 2001). Las consecuencias directas de este fenómeno, serán una caída en la inversión, la depreciación de la moneda, la caída de los salarios reales y, por ende, la caída del consumo.  

Los memoriosos de la década del 90 recordarán que todo iba bárbaro hasta que estalló el efecto tequila en el 94, también ahí aparece el FMI poniendo mucha plata para salvar la convertibilidad y cuando todo parecía reordenarse aparece la crisis asiática y luego la crisis rusa que se terminaron llevando puesta poco tiempo después la convertibilidad, la Alianza y por poco todo el país.

Primera lección: y según varios estudios los países con tipo de cambio fijo tienden a crecer menos y son más vulnerables a este fenómeno. Esta lección va para tener en cuenta a los que con cierta razón dicen “con la convertibilidad no teníamos inflación”, es cierto, pero nos expone a cosas complicadas, después no digan que no se advirtió.

Segunda lección: revisando la bibliografía encontramos que para que este fenómeno se revierta EEUU debería inundar de dólares el mundo como lo hizo después de 2009 para salir de la crisis subprime, o que suba el precio de la soja, entre otras cosas que exportamos, para tener un superávit comercial con el resto del mundo y  suplir la falta de capitales externos. Ninguna de las dos cosas tienen mucha probabilidad de ocurrencia (no quiere decir que no pase o que no deseáramos que pase pero las probabilidades reales son bajas).

Mirando los datos oficiales nos encontramos con que según el banco central el año pasado de fugaron 27.230 millones de dólares, esto equivale a más de la mitad del acuerdo con el FMI, del cual ya queda poco para desembolsar, ¿y si este año termina peor?….

Según el autor citado (Guillermo Calvo Argentino y profesor de la Universidad de Columbia) no quedan dudas que Argentina está atravesando un sudden stop, esto implica que la única fuente de dólares que tenemos es el FMI, por lo que si no se logra salir del proceso el ajuste puede ser brutal en términos reales (algo así como que la inflación le vuelva a ganar a los salarios en un 20 %, el año pasado le ganó en un 12 %)

En fin no son ocho, son dos los stop y no los soporto.

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