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Ojalá hubiera hecho lo que dice que hace

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Un poco para abstraernos de la coyuntura de la corrida del dólar, vayamos al tema de fondo, cómo y por qué estamos como estamos… La consigna de campaña del presidente Macri es que la actual situación económica que estamos padeciendo es parte de sentar las bases para por fin lograr un crecimiento sólido y estable de cara al futuro, sin los atajos que nos terminan haciendo pegar contra la pared para volver al punto de partida. 

El modelo……

Lo que se hace mal:

El consumo representó el 74 % del PBI en el 2018, entonces al ser la magnitud de mayor impacto es la que conviene aumentar para que aumente toda la economía; esto se hace incrementando el gasto público por diferentes mecanismos ( subsidios a precios y tarifas, pensiones, planes, dólar barato, etc. ) para que la gente tenga dinero para gastar y así reactivar la economía. Demás está decir lo popular de la medida sobre todo en años electorales, el problema es que crece el peso del estado y si la inversión y la producción de las empresas no acompaña el consumo, te quedás sin que consumir y un estado deficitario que soportar a través de inflación, endeudamiento o impuestos impagables y un sector productivo chico al lado de un nivel de consumo grande. Ahí empieza el stop and go argentino.

Lo que dice el otro modelo:

La receta del 2003 se puede aplicar en un contexto como el del 2003, hoy la realidad es distinta:

Si tenés déficit fiscal e inflación, ( que es como asumió Macri ) , tenés que  bajar el gasto público; La caída del gasto y del consumo te genera recesión un tiempo, pero en el mediano plazo se vuelve a crecer, el consumo se recupera y donde había gasto público floreció la inversión privada, tasas de interés más bajas y precios más bajos también( fuente: Macroeconomía. Aplicaciones para Latinoamérica. Blanchard Perez Enri y en la mayoría de los textos más difundidos de Macroeconomia) en este caso el crecimiento es de base sólida porque aumenta el consumo en base a lo que va aumentando la producción y no te comés el stock de la economía consumiendo mas rápido de lo que vas produciendo.

Apliquémoslo a la realidad de la era Macri:

En el gráfico se muestra solo el gasto corriente, por considerarse que es sobre el que se tiene control de gestión; se excluye el gasto en capital por ejemplo partiendo del supuesto que la inversión pública ( caminos, rutas, puertos ) es necesaria ( si se la incluye agrava más la situación )

En el primer trimestre del 2017 estuvo cerca de lograrse el equilibrio corriente ( no es el total del equilibrio pero es la base para la reducción del déficit ) después siempre los gastos corrientes siguieron por encima de los ingresos corrientes, incluso en momentos como el cuarto trimestre del 2017 y el 2018 crecieron a un ritmo muy superior a los ingresos.

Cómo…. ¿¿¿¿¿¿No era que gradualmente se iba bajando??????

En realidad el Gobierno festejó la baja del gasto público como porcentaje del PBI en el 2017 y parte del 2018, o también en términos reales ( o sea neto de inflación en algunos períodos) pero en esos anuncios omitió contar que los ingresos también eran menores medidos con la misma vara.

El gráfico es contundente, todos sabíamos que los subsidios a la energía había que bajarlos, que el tamaño del gasto corriente del estado era inviable, que había que bajar impuestos, pero era imposible sin bajar más el gasto.

Entonces no se hizo el ajuste en el 2016, que hubiera, como muestra el modelo, generado recesión en el 2016 si; pero después de un tiempo ( seguramente este año, incluso el año pasado ) se hubiera retomado la senda del crecimiento sin algunos de los siguientes problemas:

 La altísima tasa de interés: La bomba de las Leliqs, que antes fue la de las lebacs, que se generaron por absorber el exceso de emisión de dinero, sin déficit había menos lebacs y menos tasa de interés, con menos tasa habría mas crédito, más consumo, más inversión y más actividad.

La fuga de capitales: Argentina se endeudó en esta gestión por el orden de 190.000 millones de dólares, de los cuales 130.000 millones se fugaron. El cepo estaba mal y había que salir de el; pero endeudarte para vender libremente dólares baratos que vayan nuevamente a cuentas del exterior o abajo del colchón es una locura.

La bicicleta financiera: Este mecanismo perverso de especulación financiera al cual se vio forzado entrar la Argentina no hubiera ocurrido si no había déficit y tasas altas, y explica en gran medida porque a pesar de los recursos que entraron por deuda el país no puede salir de su recesión.

Entonces:

Muchos esperan un giro en la política económica en el 2020, pero salvo el milagro de la soja a 600 dólares esto no va a poder ser. Y ese milagro es poco probable que ocurra, y al ajuste que en el 2016 podía sentar las bases para el crecimiento hoy tenes que sumarle el ajuste para pagar la deuda generada por no hacer el ajuste y financiarlo con créditos del exterior. La regla aceptada dice que un país para no tener problemas económicos puede tener un déficit fiscal igual a su tasa de crecimiento, estábamos lejos en el 2015 (por eso no crecíamos y teníamos inflación) y estamos más lejos ahora (porque a lo del 2015 le tenemos que sumar una deuda absurda).

No importa si no aprendemos la lección, la realidad se va a encargar igual de hacernos pagar las consecuencias….

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