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Nuevos consensos

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“Tiro el tema porque los quiero dejar inquietos”. El presidente Mauricio Macri confirmó en Misiones que la idea de desregular el mercado yerbatero es suya. Propia. Que coincide con la mirada de los principales molinos de la región productora. Una idea que había cobrado forma de decreto en diciembre pasado y que fue frenada a último momento por la queja de los dirigentes locales de Cambiemos, avisados del resurgimiento de la bronca yerbatera.

Esta vez, la firmeza del gobernador Hugo Passalacqua frenó los argumentos del Presidente. Le explicó que el reparto de la renta yerbatera es complejo desde la época de los jesuitas y que “los gringos” pueden movilizar los tractores no sólo hacia Posadas, sino hasta la mismísima Buenos Aires, como ya ocurrió con el “yerbatazo”.

El argumento del Presidente es que “ningún mercado funciona regulado”, por lo que habría que dejar de fijar el precio de la yerba mate. Los funcionarios provinciales señalaron que aun fijando los precios, los productores sufren para cobrar un precio mínimo. Y recordaron la experiencia de los 90, cuando la yerba valía menos que una limosna. El ministro del Agro, José Luis Garay, insistió en que primero hay que garantizar la transparencia en toda la cadena productiva, que no avanza por la lentitud en aplicar las herramientas como el registro de productores y el Centro de Transacciones Electrónico.

Por ahora parece haberse frenado cualquier decisión en esa línea, pero el concepto forma parte del nuevo consenso que ofrece el Presidente para relacionarse con el sector empresario al que brinda cada vez mejores condiciones, con el corrimiento del Estado como contraparte.

Esa fue la certeza que quedó flotando de la cumbre en Iguazú.

El Presidente tuvo un enorme gesto político con Misiones. Eligió la ciudad de las Cataratas para una serie de reuniones del más alto nivel, con casi una decena de sus ministros manteniendo encuentros paralelos con funcionarios locales y empresarios. Es inusual que Macri se quede en alguna ciudad que visite. Pero él mismo admitió que tiene un vínculo especial con Misiones y también destacó la sintonía fina con Passalacqua, a quien agradeció “la visión inteligente y constructiva”.

Las Cataratas del Iguazú fueron escenario entonces de extensos diálogos individuales del Presidente con los gobernadores del NEA, a los que se sumaron después los gabinetes de cada provincia para intercambiar puntos de vista con el equipo nacional.

Macri les ratificó a todos que el rumbo no se mueve. Anticipó que en 2019, pese a ser un año electoral, será necesario un ajuste aún más duro para cumplir con las metas de reducción del déficit, ahora más complicadas por la acumulación de los intereses de la deuda. Pidió que cada gobernador realice su propio achique. Que ahorre energía y que recorte la planta del Estado para contar con fondos para obras.

Passalacqua fue un buen anfitrión de la extensa comitiva. Macri lo distinguió en varias oportunidades y en la reunión individual, les pidió a sus ministros que “se pongan a disposición” como forma de reciprocidad. El vicegobernador Oscar Herrera Ahuad también participó de todas las reuniones y aportó datos, especialmente en las discusiones de la problemática social.

En El Chaco, donde se llevó a cabo un re-relanzamiento del Plan Belgrano, Macri elogió a Misiones como ejemplo de madurez política para poner por encima la gobernabilidad a los intereses políticos.

Queda claro que Macri se siente cómodo con la Renovación y que en su reelección o la continuidad de Cambiemos, no encontrará mejores interlocutores. Dentro de la alianza, los socios radicales no garantizan la misma gobernabilidad.

En Iguazú no tuvieron un rol importante en las discusiones y dentro de las proyecciones del Gobierno. Insistieron en conseguir una foto caminando por algún barrio de la ciudad de las Cataratas, pero debieron contentarse con aparecer en una imagen grupal en el momento reservado para Cambiemos.

Macri desarmó cualquier apuro electoral: “La rosca queda para el año que viene”. En todo caso, el vínculo con los Gobernadores sirve para aceitar el funcionamiento del Congreso en la discusión de las leyes clave que impulsará el Ejecutivo.

“No entienden que el Presidente viene en plan institucional y que hay que respetar a la Provincia”, señaló un dirigente macrista que tuvo un fluido contacto con los periodistas durante los dos días en los que estuvo el jefe de Estado. Fue prácticamente el único que tuvo diálogo con los trabajadores de prensa, literalmente aislados de todo lo que sucedía y sin poder ver a los ministros nacionales. Innecesario desdén con el trabajo periodístico.

El nuevo consenso modifica la balanza política y las expectativas económicas. Los ganadores del nuevo escenario son las principales empresas del sector forestal. Después de conseguir rebaja de impuestos, ahora Macri autorizó la circulación de los bitrenes hasta la puerta misma de la pastera de Arauco –ex Alto Paraná-, con lo que, según los cálculos oficiales del ministerio de Transporte, ahorrarán 430 dólares por container puesto en el puerto de Buenos Aires.

A ese ahorro se suman los 500 millones de pesos que dejarán de tributar en Misiones por el nuevo pacto fiscal. Pero, insaciables, en la Mesa Forestal que sesionó en la empresa Pindó, pidieron más. Nuevamente la Provincia tuvo que aclarar que ya era mucho el esfuerzo realizado para darles “competitividad” y que más no se podía ceder. Pese a las concesiones recibidas, todavía no se perciben nuevas inversiones ni la creación de puestos de trabajo en el sector. Macri insistió en que no hay forma de obligar al empresario a invertir, sino generando “confianza”. Por eso, les prometió “cuadruplicar” el presupuesto asignado a la ley de incentivo de Bosques Implantados -25080-. Este año en lugar de los cien millones asignados, aseguró, se otorgarán 400 millones, con lo que casi se cubrirá la deuda de 550 millones (270 en Misiones). Los empresarios celebraron el anuncio, que, en rigor, se trata de volver al promedio de los últimos años, cuando se asignaban U$S 15 millones. Hoy están presupuestados U$S 5 millones (el más bajo de estos tiempos).Cuadrupicar el presupuesto más bajo significa llevarlo a U$S 20 millones, que es apenas un poco más que los valores histórico.

El otro gran ganador de la visita presidencial fue el turismo. Macri se mostró entusiasmado con la actividad y puso a Iguazú como la “puerta de entrada” al país a partir de la remodelación del aeropuerto internacional de las Cataratas. Pero pidió un plan de “modernización” de la ciudad, a trabajar en conjunto con empresarios y el sector público. Horas después de dejar Misiones, en El Chaco, puso como ejemplo a un trabajador del turismo: “Es un joven, de 28 años, que se llama Pica, y la verdad que me emocionó y tuve que hacer un aparte, sino iba a hacer el papelón de que el Pica vea de que en vez de llorar él de la emoción lloraba yo. Lo que pasó, – me dijo él – es que la buena actitud que he puesto para trabajar y para aprender me ha consolidado en el trabajo, en el cual soy chofer y soy guía, según la necesidad de cada momento. Y la verdad es que estoy feliz, por más que me pasó seis a nueve días trabajando y después tengo franco tres días”.

“Y de golpe Pica me dice que le preocupa es que hay cientos de miles de brasileros que vienen a visitar Foz Iguazú y como no tienen la vista privilegiada, que tenemos nosotros, quieren cruzar y el mal funcionamiento de la Aduana, por su convenio laboral, la hace que crucen al año menos de 150.000 de los 700.000, porque son horas de colas y de demoras y la verdad es que muchos misioneros se pierden muchas oportunidades de poder prestarles servicios y eso es lo que no puede suceder. Porque Pica está dispuesto a trabajar en todo lo que pueda, de forma dedicada, y no tiene derecho, un empleado nacional, con sede en Misiones, de complicarles su trabajo y complicar el trabajo a tantos misioneros, que lo pudieran tener. Y Pica tampoco piensa en jubilarse a los 50 años, ni a los 55, él quiere trabajar porque siente que es algo valioso trabajar”.

En Resistencia también puso otro ejemplo.  “Nos hicieron creer que la energía era un regalo, pero los que tenemos algunas canas sabemos que en casa de abuela, se cuidaba al mango la energía y se apagaban las luces y se apagaba la calefacción, a las once de la noche, y todos cuidábamos eso, porque te decían que la energía es cara, es valiosa, la necesita el país para crecer, y además destruye el medioambiente, el exceso de consumo de energía. No corresponde que pidamos cosas que no son realidad, no corresponde que digamos que para ser productivos y eficiente en lo que hacemos nos regalen la energía. No, hay que tratar de consumir la menor cantidad de energía y hay que transformarse”.

El mensaje es claro. Ahorro de energía y reforma laboral para mejorar “competitividad”. Transformarse. Rara parábola. Para garantizar esa “transformación”, el Estado se corre a su mínima expresión.

Más allá del concepto político, ese mensaje alcanza también a los empresarios posadeños, que fueron los grandes perdedores de la visita presidencial. No habrá rebaja de impuestos ni vuelta atrás con rebaja de aportes patronales.

“No sé”, admitió Macri cuando le preguntaron por la reglamentación del artículo 10 de la ley Pymes. El Presidente no tiene por qué saber los detalles de cada norma. Pero es raro que desconozca ésta en particular, porque fue una ley propia, promocionada hasta el hartazgo y que los candidatos de Cambiemos usaron para hacer campaña en Misiones. El desconocimiento del Presidente deja claro que los dirigentes locales de Cambiemos tienen escaso poder de persuasión y que todas las veces que prometieron avanzar, no tenían ningún tipo de certeza de poder lograr algún beneficio concreto. ¿Se podrá seguir reclamando? ¿O pesará el nuevo consenso de “transformarse” para ganar competitividad?

El ministro del Interior, Rogelio Frigerio,  más político que sus pares, admitió la necesidad de una “salida política” al menos para recuperar el ITC diferenciado para los combustibles para “devolver algo” a Passalacqua a cambio de la gobernabilidad recibida. Pero poco más. Apenas un esbozo a trazo grueso de estudiar la posibilidad de crear zonas francas en Misiones para competir con las 23 que pretende crear Brasil en la frontera y Paraguay, que es, en toda su extensión, una enorme zona franca. Y, en cuanto a los costos, la promesa de que los futuros tarifazos energéticos, tendrán una rebaja del 50 por ciento para el NEA, con lo que en Misiones, la tarifa plena que imagina el ministro de Energía, Juan José Aranguren, se alcanzará en 2021 y no en 2019 como en el resto del país.

Es llamativo que Cambiemos haya clausurado la atención a las demandas de los empresarios posadeños, donde mejor le fue políticamente en las elecciones presidenciales y legislativas. Son varios los que admiten por lo bajo estar peor que con el Gobierno anterior. Por lo visto, nada cambiará. Para Macri, las asimetrías se “morigeraron”.

En cambio, se fortalecerán las acciones para promover el consumo argentino, como el Ahora Misiones o el Ahora 12, con tasas bajas y en cuotas. Con estas ofertas se pretende desalentar el consumo del otro lado del río Paraná, donde se compra más barato, pero en general, al contado.

El Ahora Misiones ha sido un éxito para inyectarle consumo a la deprimida economía posadeña. Una muestra de que los deberes en casa están más que cumplidos. El ministro de Energía, Sergio Lanziani, sorprendió a todo el gabinete nacional y al propio Presidente, que se había ocupado en campaña de criticar a la empresa eléctrica provincial, que Emsa está a punto de alcanzar un equilibrio entre ingresos y egresos. Para mejorar “competitividad” y bajar más los costos, el secretario de Energía misionero insistió en la necesidad de extender las líneas de distribución, con el plan a 20 años pergeñado por el Gobierno provincial con el aporte de técnicos incluso de Cambiemos. Se necesitan 600 millones de dólares de financiamiento y la Nación quedó en estudiar alternativas. Parte se podría cubrir con las regalías mal liquidadas que reclama Misiones de Yacyretá.

No fue el único dato saliente sobre el buen desempeño de la Provincia. Según los datos de la Dirección General de Rentas, Misiones se mantiene como octava economía del país, pero está 18 en el reparto de recursos coparticipables. Ese desempeño económico viene acompañado por una fuerte caída en la pobreza multicausal -medida no solo por ingresos- de 6,8 puntos porcentuales y de 12,9 en la indigencia. Es el segundo valor más bajo de los últimos catorce años, siendo la más baja la correspondiente al cuarto trimestre de 2014, del 27,5%. Respecto a la indigencia, este valor del 13,9%, representa el valor más bajo de los últimos catorce años (superando la anterior marca del 16,2% en el cuarto trimestre de 2014).

 

 

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