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Me comunico, luego existo

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El ser humano es un ser social, por ello la necesidad de comunicarse. Adaptando la frase del filósofo y matemático francés René Descartes (1596-1650) “Pienso, luego existo” me atrevo a decir que en estos tiempos en que vivimos sería: “Me comunico, luego existo”.

La comunicación es muy importante para todos los aspectos de la vida: la palabra es un instrumento esencial. Permite transmitir información, intercambiar o compartir ideas, además de ser una herramienta social de cambio. Hace posible influir en los demás como así también generar empatía, construir lazos, vínculos.

Sin dudas, la comunicación enriquece la experiencia humana, vital para desarrollar nuestras potencialidades.

Es imposible no comunicar, ya lo anunciaba Paul Watzlawick, psicólogo y filósofo estadounidense (1921-2007), todo el tiempo estamos comunicando, al hablar, al no hacer nada, al no dar una respuesta, etc. La comunicación nos envuelve; convive con nosotros todo el tiempo. En las cosas que hacemos, en las que no. En la vida personal, familiar, amorosa y en el ámbito laboral. Comunicamos.

¿Nos comunicamos?
“Entre lo que pienso, lo que quiero decir, lo que creo decir, lo que digo, lo que mi interlocutor quiere escuchar, lo que escucha, lo que cree entender, lo que entiende, existen nueve posibilidades de no entenderse”. Este entramado puede llevar a los conocidos: “malentendidos”, por ello, la interesante complejidad de la comunicación humana.

Gran parte de los problemas, tanto dentro de las organizaciones como en la vida personal, se vinculan con incompetencias a la hora de expresarnos y de relacionarnos con los otros.

En general, se considera la comunicación verbal, como particularidad predominante en la comunicación. La realidad es que existen múltiples maneras de comunicarnos, más allá de la palabra.

El psicólogo y profesor iraní Albert Mehrabian (1939) analizó la incidencia de la comunicación no verbal y encontró que, en el impacto de un mensaje, el 7% proviene de lo verbal, el 38% de lo vocal, tono, matices, volumen, entonación y un 55% de lo gestual, postura, contacto visual, expresiones faciales. La Regla 7-38-55 de Mehrabian indica que, en una conversación personal, solo un 7% de lo que recibe nuestro interlocutor proviene de lo que hemos dicho con la palabra. El 93% restante, proviene de lo que ‘no se ha dicho’, de la comunicación no-verbal. Tal es así que a veces se dice más en eso que no se dice, teniendo en cuenta estos aspectos. Cuando no coincide el mensaje con los gestos o expresiones corporales.

Por ello la importancia de saber todos los tipos de lenguaje, el verbal y el corporal, para interpretar y saber que, a pesar de expresar un mensaje claro, eligiendo qué decir y cómo decirlo, también será determinante como acompañamos este mensaje.

¡Hagamos feedbak!
¿Has evaluado todos estos aspectos? A veces cuesta expresar lo que pensamos. A veces cuesta decirlo de manera correcta. A veces en una conversación, escuchamos para responder.

Recordá que lo más importante en la comunicación es ESCUCHAR y ANALIZAR que nos dicen más allá de las palabras.

 
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