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“Libres de verdad, los pecados de Herodes”

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Si vemos los errores que cometió el rey Herodes, podremos entender que muchos de ellos también los cometemos nosotros, sin darnos cuenta, y por eso perdemos muchas bendiciones en nuestras vidas. Veamos lo que nos dice la Palabra de Dios.

Mateo 2:1-3 (NTV). Uno de los personajes más conocidos en las historias de la época de Jesús es el rey Herodes.

Tenemos que saber que el nombre de Herodes, no es el nombre de un hombre, sino de una familia, “los Herodes” que fueron puestos por Roma a gobernar la región de Judea. Entre el nacimiento de Jesús y la historia de la iglesia primitiva del libro de los hechos hay 3 Herodes: Herodes el grande, Herodes Antipas y Herodes Agripa.

Si el Espíritu Santo permitió que la historia de estos hombres estuviera en Su Palabra es porque de sus vidas podemos tomar lecciones para nuestra vida. De sus errores podemos aprender, para no cometerlos. Veamos cuáles son los errores de Herodes y nos daremos cuenta que hoy en día muchas personas y hasta cristianos cometemos esos mismos errores:

I) VIO A JESÚS COMO RIVAL DE SU REINADO

Mateo 2:13. Herodes no vio a Jesús como su Mesías, como su salvador, sino como un rival en sus planes, un rival para su reinado, e intentó deshacerse de él, pero no pudo.

Muchos hombres y mujeres al igual que Herodes ven en Jesús un rival de su estilo de vida, se molestan cuando sus esposas lo reciben como rey de sus vidas, les molesta cuando sus amigos se vuelven cristianos, no quieren recibirlo en sus corazones porque no quieren dejar su reinado.

Aun puede ser rival de tu ego. Jesús vino para destronar al “Yo” al “ego” como centro de tus decisiones, y a reinar con pleno poder sobre tu vida.

II) FUE CONFRONTADO CON SU PECADO, PERO NO SE ARREPINTIÓ DE SUS MALOS CAMINOS

Marcos 6:17-20 (NTV). Herodes era un hombre muy poderoso y tomó a la mujer de su hermano Felipe.

Juan el bautista valientemente lo reprendía y le decía claramente que, aunque era rey, no le era lícito tener a la mujer de su hermano. A Herodes le gustaba escuchar a Juan el bautista, le oía de buena gana, pero no quiso obedecer el mensaje, no quiso dejar la mujer de su hermano.

Cuantas personas no cristianas y cristianas hoy en día tienen esa misma actitud de Herodes: les gusta oír la Palabra de Dios, porque es muy reconfortante y esperanzadora, escuchan que habla y señala sus errores, ¡Pero no por eso cambian!

III) SU PECADO AL FINAL LO LLEVO A COMETER UN GRAVE ERROR (MARCOS 6:21-28).

Marcos 6:21-26. Al no arrepentirse de su pecado, al no querer cambiar su vida, su amante Herodías lo obligó a cometer un error más grande: matar a Juan el bautista. Esto siempre es así, el pecado es progresivo, es una mentira satánica que podemos manejar el pecado. Al final el pecado siempre nos terminará controlando a nosotros y nos obligará a hacer más locuras, a cometer más errores. El gran rey de Judea terminó siendo dominado por las decisiones de dos mujeres y del que dirán de las personas.

Lastimosamente muchas personas viven de esa manera, controlados por sus pasiones, por sus debilidades y pecados. Su vicio controla sus vidas, su adulterio les hace tomar las decisiones más locas y cometer los peores errores. No pueden decir no, por el qué dirán, y van cometiendo errores cada vez peores en su vida.
Quizás no has mandado a cortar la cabeza a alguien como Herodes, pero te han obligado a abandonar tu hogar, tu pecado te ha llevado a perder tu trabajo, te ha obligado a ser rebelde con tus padres, te ha llevado a cometer los errores más grandes en tu vida: peleas, abortos, violaciones, pleitos, cárcel.

IV) ESTUVO FRENTE AL SALVADOR, PERO RECHAZO CREER EN JESÚS

Lucas 23:6-11. Herodes quería conocer a Jesús por curiosidad, no quería creer en él, quería verle hacer algún milagro de los que le habían contado, pero no quería hacer a Jesús el rey de su vida. Herodes le hizo muchas preguntas a Jesús, pero no le preguntó cómo ser salvo, cómo ser parte del reino de Dios. Por eso Jesús no le contestó, pues sus preguntas eran de simple curiosidad, no de fe.

Hoy en día muchas personas tienen la misma actitud que Herodes hacia nuestro Señor Jesús: quieren ver milagros o recibir alguno, pero no lo quieren recibir como Señor. Quieren conocerlo, pero no quieren creerle. Muchas personas quieren encontrar en Jesús la respuesta a sus problemas, quieren que Jesús les diga cómo salir de un vicio, cómo recuperar su hogar, cómo pagar sus deudas etc. Jesús quiere contestar todas esas preguntas, pero primero quiere ser el Señor de sus vidas. Él quiere ser primero el rey de sus corazones.

V) HERODES MURIÓ EN SU SOBERBIA POR EL PODER

Hechos 12:21-23. La familia Herodes fue muy soberbia contra Dios, quisieron hacer lo que les dio la gana, quisieron vivir en su pecado y no se arrepintieron, menospreciaron al Salvador, pero al final su soberbia los destruyó.

Proverbios 3:31. “No envidies al hombre injusto, Ni escojas ninguno de sus caminos”.

Kjamás: violencia; por implicación mal, daño; por meton. ganancia injusta: afrenta, agravio, cruel, -dad, daño, desnudar, falso, forjar contra, hacer iniquidad, injuria, injurioso, injusticia, injusto, mal, maldad, malo, malvado, rapiña, robo, violencia, violenta.

Es por eso que la Biblia en su versión NVI traduce “injusto” como “violento”. El principal opositor violento a Israel es “Hamas”. Son palestinos que se mueven con armas y lanzan misiles y torpedos a Israel. Son terriblemente violentos. El demonio fomenta la violencia física. Sin embargo, el Señor nos llama a ejercer la violencia espiritual, en cuanto a la entrega a su Palabra y determinación en la guerra espiritual y en oración.

Mateo 11:12. El ayuno es violencia espiritual, derrota nuestro apego de la carne y nos hace entregarnos al espíritu. La misma ofrenda es ejercer violencia en el espíritu, es como un desprecio a lo material para abrazar nuestro principal tesoro que es Dios. Todo esto prepara el camino para el progreso espiritual y material. Por eso cuando reconocemos a Dios como dueño de todas las cosas a través del diezmo, o cuando ejercemos generosidad y somos ricos para con Dios a través de las ofrendas, se levantan tantos demonios. Vivir en Santidad también es violencia espiritual que derrota a los demonios.

Mateo 5:21-22 (NTV). El enojo y la violencia del ser humano abre las puertas al demonio de enfermedad. Siempre me pareció interesante la vida de Eliseo porque lo veo como un siervo de Dios ungido, pero con violencia y enojo. Dice que maldijo a muchos jóvenes que se burlaban de él y aparecieron osos y se los comieron. También se lo ve bastante enojado en su lecho de muerte. ¿Cómo puede un hombre con la doble porción del Espíritu Santo morir de penosa enfermedad? Solo si le abrió la puerta al diablo, solo si le dio la oportunidad al enemigo.

Por más que tengas la triple unción, si no tenés el carácter de Cristo, te acarreará problemas y luchas innecesarias. Por eso podemos aprender de los errores de los reyes para reinar en el espíritu de verdad.

Que Dios te guíe, te bendiga y tengas una semana de completa victoria!

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