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La protección personal, la nueva propuesta de Seguridad Misiones

La protección personal, la nueva propuesta de Seguridad Misiones
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Gabriel Montiel pasó sus primeros años de vida en el campo misionero. Y esa calma es una de sus características. De hablar pausado y decisiones meditadas. Quiso ser soldado, pero no resultó. Fue gerente hasta que largó todo para emprender su propia empresa de seguridad que se ha convertido en una de las líderes de Misiones y proveedora de servicios en Buenos Aires y otras provincias.

La modernización y la incorporación de tecnología son una constante de Seguridad Misiones, vigente desde 1994 de la mano de Montiel y sus dos socios y amigos de la vida.

“Apuntamos a una variedad de servicios de seguridad para cuidar los bienes, pero especialmente valorar la vida, la persona, esté donde esté, dentro del radio que trabajemos”, explica en una entrevista con Economis.

La protección personal es una nueva propuesta de la firma, que se hará a través de un seguimiento satelital con un software especial.

“El objetivo es que vos puedas comunicar una emergencia, desde el celular, que lo geoubicamos, donde automáticamente puedas tomar la imagen y el sonido abierto y enviar para saber el monitoreo desde la empresa o sus familiares. Inclusive sin alarmas, porque puede ser sólo a una persona, sin alarmas. Esta es la tendencia del mercado que en el mundo está desarrollando inversiones en el orden de los 180 mil millones de dólares en cambio tecnológico”, enumera.

Para Montiel el cambio es generacional. “El joven no es amigo de las alarmas, es amigo del teléfono, todo tiene que estar acá, cuando yo quiero, como yo quiero y el servicio se tiene que ir aggiornando a esas cosas, el consumidor cambia, el chico de 15 años, de 20 años, ya es otro”.

¿Cómo es su actualización para estar al día con todo?

Primero, estar informado. En segundo lugar, somos miembros, distribuidores y representantes de Huawei para gran parte del país. Eso hace al contacto permanente con la fábrica y con el sector de desarrollo de productos que está en Estados Unidos. Participamos dos veces al año de una feria en la que estamos 500 o 600 operadores. Ahí hay mucho feedback entre todos, sobre todo cuando hablamos de las tendencias del mercado. Un detalle: del cien por ciento de los habitantes del mundo, sólo el 20 consume todo lo que nosotros hacemos. Es decir, ahí está el que fabrica, el que distribuye, los que prestan servicios, el otro 20 no tiene nada, y el 60 empieza a aparecer en esta nueva clase de jóvenes que no consume nada de este producto. Entonces hay que llegarle con tecnología.

Yo te lo grafico de esta manera: cuando yo era joven la cultura nuestra, el ser padre era que cuando el bebé tenía fiebre a la noche no salíamos. Los jóvenes no van a ser así, porque van a tener la tecnología en la mano. En la mesa que estén cenando van a saber el estado corporal de salud del chico, si tiene fiebre, si no, ven determinadas cosas que pueden determinar los parámetros, automáticamente van a poder comunicarse con el médico, hay tantas cosas que se están desarrollando que va a terminar todo en el teléfono. Cambia el concepto totalmente de las personas.

¿Cómo es el consumo en Misiones de esas tendencias?

Los productos llegan con mucha rapidez, pero el usuario también es otro, te das cuenta con los usos y costumbres, tienen otra cultura.

¿Cómo selecciona a su personal, dentro de esa cultura que es distinta?

Yo te voy a graficar de alguna manera. Cuando nosotros empezamos, un personal de seguridad debía tener 1,90 metros, 120 kilos de músculo, voz gruesa, robusto. La concepción y el concepto de una empresa de seguridad, pasar siempre a puerta cerrada, sin contacto con nadie. La creatividad y la imaginación hacían el resto: que éramos espías, que controlábamos todo, toda la película. Esa era la visión, la realidad hace 20 años. Hoy tenemos arquitectos, ingenieros, el 70 por ciento de los mandos son mujeres. Hay mucho trabajo técnico. Existen guardias, sí. Pero el guardia fue evolucionando mucho, del guardia grandote, robusto, que no se dormía nunca, se adaptó al uso de computadoras. Hoy es completamente distinta la percepción, se han desarrollado cuestiones, por ejemplo, las conductas de comunicaciones, la velocidad de respuesta. Hemos hecho un proceso con el uso del armamento, primero culturalmente había que tener armas de fuego, después suplimos las armas de fuego e importamos armamento no letal, algunos de origen francés y otros americanos y después sacamos todo, no era necesario. Para eso hay un Estado, que nos tiene que dar cosas básicas salud, educación, seguridad, justicia.

¿Ya no queda ninguno armado?

Lo que tenemos que tener lo tenemos desarrollado bien, comunicaciones, velocidad de respuesta, que es para nosotros lo básico.

Montiel confía buena parte del mando de sus empresas a las mujeres. ¿Por qué?

“Hay dos cosas que son muy fuertes en la empresa, el ingeniero que tenemos que se recibió acá, siendo un chico en su momento que estudiaba electrónica en el instituto Janssen. Se recibió y después empezó lentamente con la facultad. Un día le dijimos: “Hay que apurar un poco con la facultad porque no va haber otro ingeniero, vamos a apostar que seas vos”. Hoy es el ingeniero de la empresa, para que termine rápido le dijimos: “Dejá el trabajo, andá a estudiar a Oberá y lo llamamos para que venga con el título, la verdad que nos deja una gran satisfacción. A la chica que hacía la limpieza, en la oficina, se le fue pagando cursos de computación y hoy es jefe de turno de operadores. Es una de las jefes de turno. Si bien no tenemos mucho espacio, tratamos de dar un desarrollo en nuestro equipo. 

No solo en seguridad confía en las mujeres. También en la estancia La Armonía, el desarrollo rural con cría de ovejas en San José, Montiel confía en María De la Cruz como jefa del grupo de operadores.

¿Por qué prefiere a las mujeres en los mandos gerenciales?

Es mucho más profunda en su trabajo. Es más meticulosa, es más fina en el análisis. Y a pesar de que tenemos esa cultura machista, se plantan como cualquiera y defienden con esa lealtad, con responsabilidad. Dentro de la empresa, auditoría, recursos humanos, comercial, todas son mujeres.

¿Son la empresa número uno de la provincia?

Somos una de las pocas empresas que tenemos asistencia las 24 horas, eso sí. Acá en el medio no quedan muchas antiguas. En total, tenemos cerca de cien empleados.  

¿Por qué da la sensación de que a más “seguridad”, cámaras y tecnología, hay más inseguridad, como en Buenos Aires?

Te voy a responder con una sola palabra: La droga, te hace perder totalmente la capacidad normal de un ser humano, es denigrante. No hay argumentos que valgan sobre eso. Entonces qué le podés decir, si no tiene idea, es casi inimputable.

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