COLUMNISTAS, ECONOMIA

La patearon a la tribuna

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Mauricio Macri ganó las últimas elecciones presidenciales no tanto por sus propuestas políticas, sino más bien con la promesa de una gran capacidad administrativa y para manejar la economía. Al respeto, surgieron frases tales como “el mejor equipo de los últimos 50 años”, con las que el gobierno intentaba resaltar la calidad de profesionales de su equipo de trabajo, con títulos de Harvard.

Sin embargo, al igual que el “Pipita Higuaín”, el gobierno de Macrí no estuvo muy preciso con sus definiciones económicas y “la mandaron a la tribuna” en varias ocasiones, así como también tomaron medidas y volvieron atrás al poco tiempo. Sin bien es cierto que no comenzaron el gobierno con las mejores condiciones económicas, la “pesada herencia” muchas veces se convirtió en la excusa perfecta para no asumir errores propios.

Lo cierto es que hubo una combinación entre la herencia recibida, un contexto económico internacional poco favorable pero también muchos errores propios que serán necesarios reconocer. Todo esto erosionó la confianza de la gente y “los mercados” y desembocó en la actual crisis cambiaria que atraviesa el país, donde en lo que va del año el peso sufrió una devaluación frente al dólar de más del 50%. A continuación, vamos a analizar los errores cometidos por el gobierno en cuanto al manejo de la economía, en los cuales coinciden la mayoría de los profesionales.

1. Expectativas muy altas en el ingreso de capital de inversión extranjera: las primeras medidas económicas del gobierno de Mauricio Macri para morigerar los desequilibrios de la macro consistieron en la eliminación del cepo cambiario, la reducción de las retenciones al campo y la apertura de los mercados tras el acuerdo con los “fondos buitres”. Se esperaba que a partir de estas señales, se incremente la confianza de los inversores internacionales tenían del país y comiencen a llegar las inversiones extranjeras que permitieran reactivar la economía y corregir tanto el déficit fiscal como el déficit en cuenta corriente. Esto nunca pasó, ya que las altas tasas de interés sólo atrajeron capitales especulativos que, ante las primeras señales negativas de la economía generaron la actual crisis cambiaria. Lo cierto es que, más allá de las medidas económicas que se tomen y las señales que se dan a los mercados, las expectativas de los agentes económicos son complejas y constituyen una variable que no es posible controlar, por lo tanto no se debería planificar una economía basadas en ella.

2. Gradualismo como receta para resolver el problema del déficit: uno de los objetivos que se puso el gobierno de Cambiemos fue reducir el déficit fiscal que agobia a la economía argentina a través de una política de ajustes graduales. El problema de ello es que no queda en claro si conseguirá bajar el déficit fiscal con dichas medidas, mientras incrementa el padecimiento de miles de argentinos, aquellos que se encuentran en situaciones de vulnerabilidad, que dependen de la asistencia del Estado. Muchos especialistas aseguran que la medida debería haber sido tajante, con “sangre, sudor y lágrimas” y que a partir de ello, comenzaría la recuperación. Sin embargo, no es posible saber a ciencia cierta si los ajustes tajantes hubieran funcionado, sobre todo no hay que olvidar el alto costo social que tendría una medida de este tipo. Nunca hay que olvidar que detrás de los “números” hay personas.

3. El contexto internacional: quizás uno de los errores más groseros de la era Macri haya sido interpretar erróneamente el contexto internacional, decidir que Argentina “volviera al mundo” cundo el proteccionismo está en auge. El gobierno explica que “el mundo no nos acompañó”, sin embargo los problemas se pueden atribuir en mayor medida a un error en la lectura del contexto internacional.

4. Quita apresurada de retenciones: Recortar los impuestos a las exportaciones, principalmente a los granos, fue un error inducido por la creencia de que los capitales extranjeros llegarían rápido. Esta medida dejó al Estado sin una fuente de ingresos importante,  por lo que agravó el déficit fiscal. Pero también se trató de una medida muy injusta socialmente hablando, ya que redujo los  impuestos a algunos argentinos que se encuentran dentro de los sectores más ricos y por otro lado, las medidas de ajuste para bajar el déficit afectaron en mayor medida a las clases más vulnerables (aquellos que dependen de la asistencia del Estado y a los trabajadores, ya que las medidas llevaron a una reducción del salario real y a incremento en los precios, por ejemplo, impulsados por la quita de subsidios a las tarifas).

Ante estos errores, lo seguro es que para cambiar el rumbo de la economía argentina será necesario delinear un cambio en las políticas macroeconómicas que permitan un desarrollo económico sostenido y sobre todo que no sea a cuenta de los más desfavorecidos. Así lo expresó Stigliz, el premio Nobel de Economía.

Expectativas versus realidad: 

En el siguiente cuadro se exponen las proyecciones macroeconómicas vertidas por el ministerio de economía en el mensaje de presupuesto 2017, el primero en elevar la gestión de Macri y lo que realmente sucedió y está sucediendo:

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