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La Fe que vence los obstáculos

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Reflexión del Pastor Guillermo Decena. “¡Conforme a tu fe, te será hecho!” dijo Jesús en Mateo 9:29, es decir que la fe determina lo que vamos a obtener de Dios, y no vas a obtener nada de Dios si no es por fe. Es por ello que debemos aprender que la fe es la clave para obtener de Dios toda la bendición que tiene para nuestras vidas.

Mateo 9:29  “Entonces él les tocó los ojos y dijo: —Debido a su fe, así se hará”.

“¡Conforme a nuestra fe, será hecho!” decía Jesús, o sea la fe determina lo que vamos a obtener de Dios, y no vas a obtener nada de Dios si no es por fe. Es por ello que debemos aprender que la fe es como una clave para obtener de Dios toda bendición.

(Ver Hebreos 11:30) ¡Por la fe Israel tuvo victoria e hicieron lo que parecía imposible! Así también usted hará proezas en el nombre del Señor Jesús! Pero será por su fe, la fe que mueve montañas. Hay que entender que en el mundo espiritual nada pasa porque si, es todo producto de las leyes y el designio del Señor, y la conquista de la tierra prometida era por la contaminación que el pecado produce de en la tierra  (ver Génesis 15:16 y Levítico 18:24,25).

Jericó es un mensaje poderoso en cuanto a las barreras de la fe, de las murallas para obtener las promesas, era un obstáculo para avanzar hacia la tierra de prosperidad ¡El diablo pondrá obstáculos entre nosotros y la voluntad de Dios! ¡Entre usted y el milagro, obstáculos entre usted y tener éxito en el estudio, o éxito en el trabajo!

Solo por la fe hay una victoria en Jericó, y en forma sobrenatural esa muralla cayó ¡en forma lógica ellos no podían lograrlo! ¡Pero recuerden lo que es imposible para el hombre es posible para Dios!

I)                    RENDICION

Hemos visto que a Josué antes de conquistar Jericó, se le apareció Jesús y él tuvo una actitud de adoración y una frase maravillosa.

“…Soy el comandante del ejército del SEÑOR. Entonces Josué cayó rostro en tierra ante él con reverencia. —Estoy a tus órdenes —dijo Josué—. ¿Qué quieres que haga tu siervo? …”

La rebeldía no va en con la fe, jamás podremos tener fe si no nos rendimos a Jesús y le decimos “Estoy a tus órdenes, ¿Qué quieres que yo haga?”

Si no nos rendimos a Jesús es porque no confiamos en Él como la fuente de nuestra paz, de nuestra fuerza y de nuestra salvación para cualquier situación adversa ¡Nunca derribaremos las murallas por fe sino nos rendimos verdaderamente!!!

II)             PACIENCIA

Josué 6:14  “Así dieron otra vuelta a la ciudad el segundo día, y volvieron al campamento; y de esta manera hicieron durante seis días”.

No habrá faltado el que diga: ¡Estoy cansado! ¡Esto me cansa y no pasa nada!

(Ver Isaías 28:1; Isaías 30:18)  No debemos dejar de hacer el bien, pues a su tiempo ¡cosecharemos!

Hebreos 10:36  “porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa”.

¡La paciencia hace que derribemos murallas! ¡Tal vez en los anteriores ayunos que hiciste no  hubo cambios, pero ahora si habrá, en las anteriores unciones de aceite no recibiste total sanidad, pero la sanidad será completada ahora! Y así debe ser la fe que derriba los muros y la fe que conquista. ¡Los ansiosos y apresurados no puede obtener victoria!

III)                PALABRA DE FE

(Ver Josué 6:16) ¡Ya estaba hecho en la mente de Dios!

Josué 6:2  Mas Jehová dijo a Josué: Mira, yo he entregado en tu mano a Jericó y a su rey, con sus varones de guerra.

Es por eso que la fe viene por el oír la palabra de Dios ¡La oración poderosa es recibir como nuestro lo que está en el corazón de Dios! ¡Y lo pedimos y proclamamos! ¿Cómo pudo decir “gritad porque Dios les ha entregado esta ciudad”? Lo dijo porque la palabra ya había sido declarada por Dios.

IV)                LOS MILAGROS DE LA FE

Josué 6:20  “Entonces el pueblo gritó, y los sacerdotes tocaron las bocinas; y aconteció que cuando el pueblo hubo oído el sonido de la bocina, gritó con gran vocerío, y el muro se derrumbó. El pueblo subió luego a la ciudad, cada uno derecho hacia adelante, y la tomaron”.

Por eso es tan importante actuar en base a la palabra de Dios ¡Por supuesto la escrita fundamentalmente y la Palabra que escuchamos debe ser sometida a prueba sino terminamos fracasando!

Dice la Biblia que cuando Jesús estaba en Nazaret, no muchos creían en Él.  Nazaret era la ciudad en la que se había criado, no era una ciudad muy grande, allí todos se conocían y conocían a Jesús como el carpintero, hijo del carpintero, y en ese lugar no pudo hacer muchos milagros porque la gente no creía que Él era el Hijo del Dios viviente, el Mesías; no creían que ese hombre que había estado haciendo mesas, bancos, puertas y ventanas pudiera ser el Hijo de Dios, el que debería dar su vida y resucitar por la humanidad.

Fue duro para Jesús estar en Nazaret, pero fue allí donde Él entró en una sinagoga donde asistían los judíos todos los sábados, a estudiar la palabra de Dios. No era costumbre darle a alguien un rollo del Antiguo Testamento pero se lo dieron a Jesús, y Él lo abrió en las profecías de Isaías: (Ver Lucas 4:18 al 20).

Este pasaje de Isaías 61 incluye además el día de venganza del Señor pero Jesús no leyó esa parte, sólo leyó el párrafo que hace referencia a que el Mesías iba a predicar, a sanar, a pregonar libertad a los cautivos, que le daría vista a los ciegos. Todos sabían que ese pasaje se refería a las profecías y tenía que ver con el Mesías.

Jesús se sienta luego de la lectura de las escrituras y todos quedaron pasmados, como diciendo: “¿Por qué no habrá leído el resto?”. Es porque el resto va a suceder en un futuro, muy pronto, cuando Cristo vuelva y Dios traiga juicio sobre las naciones, pero ahora, estamos viviendo aun, hace dos mil años, ese primer párrafo, ese primer tiempo en el que Jesús está vendando a los quebrantados de corazón, está liberando a los cautivos, está abriendo las puertas de las cárceles, está haciendo que los que no ven, vean. ¡Este es el tiempo en el que Jesús está haciendo esa obra!

Él se sentó y todos lo miraban, entonces les dijo: “Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros”. ¿Qué estaba diciendo? “Ese que dice ahí, el Mesías, y que ha sido ungido por Dios para hacer todo esto, ¡ese soy yo!” Todos daban testimonio de que estaban maravillados de las palabras de gracia que salían de su boca y decían: “¿No es este el hijo de José? ¿De dónde saca todo esto, este hijo de José? y Jesús agregó: (Ver Lucas 4:23 al 27). Jesús no era menos poderoso en Nazaret que en otros lugares pero la incredulidad cierra las puertas de la gracia.

Mucha gente cree que Dios no hace milagros o quizás crees que Dios le hace milagros a otros pero a vos no. Pero deberíamos analizar profundamente la fe porque es la clave de todas las cosas que anhelamos de Dios.

Que Dios te bendiga y tengas una semana de completa victoria!


Centro Familiar Cristiano Eldorado.

Prédicas en vivo los miércoles y domingos 20 horas, a través de http://cfceldorado.org/

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