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La deuda interminable

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    ¿Sabemos exactamente a cuánto asciende la deuda pública argentina? Y si a esto le agregamos ¿a cuánto la privada?. No lo sabemos, y si los funcionarios que saben exactamente las cantidades, no lo dicen y si lo hacen, siempre los números son en función de presentar un cuadro positivo con miras a las próximas elecciones.

En la interpelación parlamentaria al ministro de finanzas Luis Caputo, manifestó que el ratio entre deuda pública  y PBI es del orden del 30%, pero  el hecho de que lo haya expresado vagamente sin brindar detalles  crea todo tipo de sospechas. Lo cierto es que esa cifra de 30% está entre las más bajas del mundo, lo que es tomado como un indicador de que las cifras de la deuda están bien en Argentina, pero las crisis que  hemos tenido se basa en la imposibilidad de renovar el endeudamiento. Lo que pasa es que un potencial acreedor no incorpora en su análisis el ratio deuda/PBI sino otra serie de variables políticas y económicas que escapan a ese cociente. Lo que se debe tener en cuenta es que el PBI se mide en pesos y la deuda mayoritariamente está contraída en dólares. Eso implica en toda época de atraso cambiario se genera el espejismo de que la deuda es baja. Otro aspecto negativo de nuestra deuda es su perfil de vencimiento. Toda la deuda pública del Banco Central vence en plazos substancialmente inferiores al año y buena parte de la deuda pública está concentrada en niveles que van de varios meses a tres años, eso implica que cualquier suba inesperada de las tasas internacionales pueden producirnos más inconvenientes que un país que tiene su deuda consolidada a largos plazos, lo que pueden obligarnos a lograr financiamiento forzoso a través de canje de deudas  a rendimientos exorbitantes.

      Con la llegada al `poder de Mauricio Macri y la posterior salida del default, Argentina toma deuda sin interrupción. El Ministerio de Finanzas salió al mercado a colocar bonos a un plazo de 100 años por un monto de UU$s.2.750 millones con un interés del 7.125%. Según los economistas, los inversores recuperarán su dinero en 15 años. El problema es que otros países que emitieron deuda a  100 años lo hacen con una tasa del 2%. Lo substancial del problema, es el agujero fiscal y por eso el Presidente pidió a sus ministros que empiecen a recortar los gastos.

     La tasa actual de las Lebacs está al 26,75% y se mantiene alta para evitar que los que tengan Lebacs se pasen a dólares, y en ese caso las reservas no alcanzan. “esa tasa  de casi 8% a 100 años significa que la Argentina debe crecer a ese ritmo en 100 años. Es una irresponsabilidad porque no se va a poder pagar. Esto es para financiar el déficit porque no están cobrando impuesto a los ricos. Para no cobrarlos, tienen  que financiarlos con deuda a 100 años”-Juan Enrique (economista, director de Sigma Global).

     “La política fiscal sigue siendo el talón de Aquiles de este gobierno. No tienen voluntad de ajustar y si lo hacen, lo hacen en forma gradual, pero en realidad el ajuste lo está haciendo el sector privado. El problema central es el déficit. ¿Esto cuando se paga?, cuando no haya nadie más que nos quiera prestar”-Javier Milei (economista) .        

        El  prestigioso diario financiero “Financial Times” lanzó una encuesta entre sus seguidores con la pregunta”¿Cuál es la locura más grande?” Para los que respondieron la encuesta no hubo dudas: El bono que lanzó la Argentina a 100 años.

        LA VERDAD: ¡Varias generaciones y más de 15 gobiernos sucesivos tendrán que pagarla!.

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