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La brecha para cumplir la meta de la inflación se acorta

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Esta semana el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos dio a conocer la variación del precio de los bienes y servicios representativo del total de hogares del país del periodo de marzo del 2018 registrando un incremento del 2,3 % con relación al mes anterior, siendo la inflación acumula en el corriente año un 6,66 %, en tanto que en la región NEA la inflación mensual fue del 2,4 % y acumula un 6,63 % en el año 2018, demostrando una tendencia creciente y enciende las alarmas en cuanto al cumplimiento de las metas.

La meta inicial del BCRA para el corriente año era del rango del 8-12 %, la que fue reformulada en Diciembre del año pasado al 15 %, conforme a la propia pauta macrofiscal del 15,7 % que estaba contemplada en el presupuesto de la administración pública nacional del 2018, en donde la inflación efectiva acorta la brecha para su cumplimiento con el correr del tiempo y en los primeros 3 meses ya absorbió dos quintos (40 %) de la meta y para su cumplimiento la inflación mensual de los próximos 9 meses NO debería superar el 0,97 % mensual, caso que ya no se cumpliría en abril dado que la estimación de la inflación es del rango del 2 % al 2,3% por el incremento de los servicios.

En tal sentido, la comparación empírica refleja que la inflación acumulada de los tres primeros meses del 2017 (+6,66%) es similar a la inflación del primer trimestre del 2018 (+6,15 %), a pesar de ello, debemos aclarar que la variación del dólar promedio para dichos periodos fue totalmente heterogénea debido a que en el 2017, nominalmente el dólar había caído un 2 % con respecto a diciembre de 2016 y en el corriente año, producto de la acción de los agentes económicos y demás factores coyunturales, el dólar se incrementó un 14,34 %, lo que termina trasladándose en un incremento del costo de los bienes y servicios importados y/o con insumos importados.

El relevamiento de las Expectativas del mercado en marzo de 2018 efectuada por el Banco Central la inflación proyectada (nivel general) fue del 20,3% al tiempo que la inflación núcleo es del 18,1% anual, consistente con una caída de la proyección anual implícita de regulados.

¿Cuál será el accionar del BCRA para contener a la inflación?

En primera medida el BCRA mantuvo su política monetaria, donde el centro del corredor de pases a 7 días fue a una tasa del 27,25 %, con una intervención constante en el mercado cambiario saliendo a comprar dólares, considerando que una depreciación mayor a la que viene ocurriendo no estaría justificada por los impactos económicos reales ni por su planeamiento.

Lo llamativo que dejo expuesto el BCRA en su comunicado de política monetaria “…El BCRA considera que el actual sesgo de su política es adecuado en su escenario base en el que, una vez concluidos los impactos transitorios arriba mencionados, la inflación desciende al sendero buscado. El BCRA está listo para actuar, ajustando su tasa de política monetaria, si ello no ocurre”.

En tal sentido, conforme a lo expuesto anteriormente, el BCRA puede incrementar su tasa de interés a los fines de enfriar la economía, particularmente porque el último dato de la inflación Núcleo (precios no regulados ni estacionales) en marzo de 2018 que fue del 2,6 %, lo cual habilita a que en sus próximas intervenciones corrija hacia arriba su política.

Los Efectos de la inflación:

Los efectos de la inflación, según la bibliografía (Año 2008, Mochon y Beker, Cuarta Edición Economía, y principios de aplicación), se pueden clasificar en dos grupos:

1) Efectos de la inflación sobre la distribución del ingreso y la riqueza:

a) Perjudica a los que tienen ingresos fijos y sus ingresos crecen por debajo de la inflación, debido a que los ingresos de Juan que son de $ 100 le alcanzaba para poder comprar en diciembre/17 un kilo de arroz que valía $ 100, en marzo de 2018 conforme a la inflación del trimestre ahora vale $ 106,66, ya no podrá comprar la misma cantidad.

b) Favorece a los deudores en términos nominales y perjudica a los acreedores en términos nominales, debido a que si el préstamo se concierta en una suma a devolver en una cantidad fija de dinero por periodo y en un contexto de inflación en términos reales el valor va decreciendo.

¿Pero con los créditos UVA que pasa? Con los créditos en Unidad de Valor Adquisitivo (UVA) el supuesto comentado en el párrafo anterior hará que la cuota en términos reales se mantenga, no perjudicando al acreedor ni beneficiando al deudor, como por ejemplo, Fabra accedió a un crédito hipotecario ajustado por inflación y pagó $ 20 en diciembre de 2017, cuando sus ingresos en el mismo periodo eran de $ 100, lo que implica que un 20 % de sus ingresos se destina al pago de la cuota de su casa propia.

Suponiendo que un año después la inflación fue del 30 % y su cuota mensual vale $ 26 siendo sus nuevos ingresos salariales, los que se incrementaron en la misma proporción que la inflación), $ 130 mensuales, se puede concluir que la cuota sigue participando en el total de sus ingresos en un 20 %.

El problema aquí es que sin los ingresos de las personas no se incrementan en la misma proporción que la inflación o directamente se mantienen fijos en contextos inflacionarios, porque si su cuota se incrementó un 30 % y tus ingresos se mantuvieron en términos nominales la cuota representará un 26 % de tus ingresos totales, y ese 6 % que se incrementó en un año implicará que resignes otras
erogaciones de las que habitualmente estabas realizando.

c) La inflación beneficia al Estado, porque las distorsiones fiscales hacen que aumenten los impuestos y determinadas erogaciones en términos reales suelen decrecer, contemplando intereses y amortizaciones de deuda no ajustados por inflación, entre otros.

d) Afecta los ahorros en pesos, debido a que poner plata bajo el colchón en un año con una inflación del 25 % y que no devenga ningún beneficio generará que dichos ahorros pierdan poder de compra.

2) Efectos de la inflación sobre la actividad económica:

Altera la estructura de precios relativos en la economía, porque no todos los precios aumentan en la misma proporción, perturbando la asignación de recursos por la dificultad de la información.

A modo de ejemplo, la variación de precios por capítulos en marzo de 2018 se puede observar que los precios no se incrementaron todos en un rango del 2,3 %, sino que algunos lo hicieron en mayor proporción (educación, equipamiento, prendas de vestir) y otros en menor proporción (transporte, restaurantes y hoteles, entre otros) y su incidencia dependerá de su peso relativo en la canasta de bienes y servicios.

No caben dudas que la inflación altera el desarrollo económico de un país y su desaceleración a niveles cercanos a los del promedio de la región hará que el panorama sea mejor para todos los argentinos, pero para alcanzar esos objetivos se requiere ineludiblemente retomar a un equilibrio fiscal que reducirá sustancialmente el financiamiento del Estado a través del BCRA (emisión monetaria) y modificará las expectativas de los agentes económicos que ya tienen incorporado el comportamiento de la inflación para prevenir sus efectos adversos.

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