ECONOMIA, ENTREVISTAS

Haene: “Hay que insistir en que la Nación haga una prueba piloto de la reforma impositiva en Misiones”

Haene: “Hay que insistir en que la Nación haga una prueba piloto de la reforma impositiva en Misiones”
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Heredó de su padre la pasión por los números. Y una lección que guió sus pasos en la vida profesional. “Yo con el estudio se cómo está el verdulero o el exportador. Mi padre decía que hay que cuidarlos a todos por igual. Si los tenés a todos, no sentís la crisis. En cambio, si te quedás solo con los grandes, si se van uno o dos, te hacen sentir”.

Con más de 30 años en la profesión, Alejandro Haene siente el pulso de la economía de acuerdo a los números que exhiben cada uno de sus clientes. Contador de profesión, al igual que su padre que fue uno de los fundadores del Consejo de Ciencias Económicas, decidió involucrarse en la actividad gremial empresaria porque detesta “estar por estar o para figurar”.

Su figura elegante está presente en cada reunión que involucra a empresarios misioneros en la búsqueda de soluciones a problemas coyunturales o de largo aliento. Su primera incursión en el gremialismo empresario llegó en la Cámara de Comercio de Posadas, a fines de los 80. Durante los 90 conoció la dureza de las asimetrías, daño colateral de la Convertibilidad y el 1 a 1. Fueron largas horas de negociaciones con la Nación para encontrarle una solución en una agonía muy similar a la actual. Con esa experiencia, define, el ITC diferenciado para los combustibles debe ser para toda la provincia y no solamente para Posadas, como rige actualmente.

Su compromiso nace de una “necesidad de devolver” a la comunidad lo que recibió durante su formación, siempre en la escuela pública.

Haene visitó Economis para hablar de la situación de la provincia y la lucha llevada adelante para morigerar el impacto de las asimetrías.

“Siempre trabajo en equipo, no creo en las individualidades, a la mirada técnica siempre hay que añadirle una mirada política”, explica.

Haene asegura que los planteos empresarios no deben ser politizados. “Hacemos política gremial, pero nunca politizamos ninguna entidad. No hablábamos de política para arrimarnos al poder”, indica.

Para el contador las empresas deben unirse en defensa de sus intereses que van de la mano del rumbo político. “Las empresas deben saber trabajar con espíritu de cuerpo. No es lo mejor delegar la representación en gerentes, porque solo el que paga sabe lo que le sucede a la empresa. El gerente puede conocer, pero no sentir”.

Haene inició su carrera al lado de su padre, en una conjunción de sangre nueva y expertise. Pero desde que tiene memoria acompañaba al veterano contador a recorrer la provincia en los lugares más recónditos. “Jugábamos con los hijos de los clientes en los aserraderos”, relata y recuerda largos viajes por caminos de tierra, en los que la cadena en la camioneta era un elemento habitual.

Después llegó su participación, primero en la Cámara de Comercio y después en la Confederación Económica de Misiones, como lugartenientes de Ricardo Amado. “Con Gerardo Díaz Beltrán podemos tener distintos puntos de vista, pero sabemos con la mirada lo que piensa cada uno. Lo importante es que hay respeto mutuo, siempre conversado”, relata en relación al actual presidente.

¿Cómo ve el escenario económico?

Si se terminan de dar algunas cuestiones, lo veo positivo. Pero no es momento de ganancias fabulosas. Se terminaron los tiempos de las ganancias fabulosas, hoy se puede trabajar bien, pero con menores ganancias. El empresario que cree que trabajando poco puede ganar mucho, no lo veo haciendo plata. El que no esté ordenado, el que no tenga una buena estructura de costos, el que no se ponga a revisar los extractos bancarios, quedará fuera de juego. Todo está muy finito”.

Haene destaca que “a este Gobierno lo veo muy analítico” y pondera la ley Pymes, aunque cuestiona el gradualismo fiscal.

“Siempre pongo el acento y vivo pregonando que adherirse y ser una empresa Pymes, no cuesta nada. Hay que romper el paradigma de no te metas ahí porque vas a tener una inspección. Conozco muchísimo y siempre hago la prueba de fuego. Soy pyme, mini-pyme por facturación, pero no podía creer cuando me inscribí y me mandaron de la Sepyme, el aval para un crédito de hasta 500 mil pesos. No podía creer. Pero lo corroboré en los hechos. Entonces acá hay un tema en el que hay que salir del oscurantismo. Estar transparentado hace bien, porque es la única manera de saber cuánto te cuesta el negocio. Sino, siempre estará pendiente, de cuando te hacen un ajuste. Es como el juego de la oca… a la cola”.

¿Y cómo mejoramos la situación de Misiones?

“Pasa que estamos lejos, para el exportador no puede ser que la logística tenga la importancia que tiene en el costo final. La logística y lo que tiene que ver cuando uno entra al puerto. Eso lo saben. Hablé con muchos exportadores que sufren eso. Primero hay que desburocratizar muchos sectores. Yo mismo me sorprendo cuando veo que cosas que llevaban meses,  ahora vos tenés todo bien, cobrás. Tenés algo mal, salta la alarma. Como provincia lejana, debemos seguir insistiendo con el acercamiento que tiene el Gobierno provincial desde el inicio con el Gobierno nacional. Hay que valorar lo que ha hecho (Hugo) Passalacqua junto a senadores y diputados, de votar muchas leyes, porque se potencia a la provincia. Misiones es joven, cuando se compara con Tucumán, Córdoba, Salta, que tienen 200 años de política. Nosotros estamos refractando muchos pruritos que a veces se crean. Me parece que hay que hacer como Brasil con su cancillería, que no importa el que esté, “esta es la línea”. Tucumán tiene un secretario de relaciones internacionales, que viene del sector privado. Eso es lo que a veces me hace ruido que no veamos.

Si queremos repotenciarnos, debemos salir a buscar mercados. Muchos productos que se generan en Misiones todavía no son conocidos. Tenemos a favor que al té, la yerba o la madera, el que conoce, no deja de comprar. Pero el exportador tiene que trabajar mucho para que le quede rentabilidad. El té, por ejemplo, que es cien por ciento destino exportador, cada vez debe elaborar más, trabajar más, para sostener la renta”.

¿Cómo contador, cuál es el pulso actual de la economía misionera?

Al chiquito le cuesta. Al que está afirmado, le va bien o muy bien. Bien porque no está perdiendo y no tiene deudas. Es un momento en el que es fácil conseguir plata, en muchos casos a tasa negativa. Pero a los chiquitos, con uno o dos empleados, las cargas sociales no le convienen. El que paga, el que corre para juntar el dinero, paga el costo.

Hay que dividir el escenario por sectores, el sector comercial está muy castigado. Discrepo en que falte competitividad. Lo que perdió es músculo para fortaleza en la compra. No es lo mismo comprar cinco mil pantalones que 500. Por cinco mil te hacen precio, por 500 es casi como un consumidor final. Cuando uno pierde la capacidad de comprar volumen, arranca mal porque el costo de origen es alto. Después está en cada comerciante si querés ganar diez o cincuenta pesos. Eso es filosófico. Yo muy apegado al trabajo, profesional en los detalles, porque si hago mal mi trabajo, el que paga los platos rotos es el cliente. Ese es el que hace la diferencia. No va más el idóneo o el amigo.

¿Cómo se sale de esta crisis de las asimetrías?

Hay que ajustar los controles de lo que ingresa.  Todos miramos el puente Posadas-Encarnación, sin ver la cantidad de pasos legales e ilegales que tiene Misiones. Si se puede hacer un control fuerte, no dejar pasar tan abiertamente… ¿Por qué el que va a Chile cuando va a entrar muestra todas las facturas,  exhibe la factura? Porque Chile tiene una carga impositiva relativamente baja, precios mejores que Encarnación. Si exhibe la factura para el aduanero es muy fácil. Tiene que pagar o no. Si es Tráfico Vecinal Fronterizo. ¿Por qué con Paraguay no? Soy consciente que sería muy difícil controlar a todos, pero muchos han hecho de este ir y venir su forma de vida, compitiendo deslealmente con los comerciantes locales legalmente establecidos. Migraciones sabe cuántas veces fuiste, en qué horario. Eso sería motivo de alerta. Nadie va a hacer turismo a Encarnación.

Si hubiera un mayor control, no digo impedir el cruce, pero si está dentro de la ley no se tiene que sentir molesto. Los controles son muy laxos. También entiendo que para la cantidad de personas que van y vienen, la cantidad de empleados de Migraciones es baja.

¿Está bien el precio del dólar?

Hay que dejar de pensar en el dólar. Dicen que si sube a 23 pesos, la gente no iría a Paraguay. Pero pienso al revés, ¿cuánto costarían las cosas en Posadas? Yo pongo el acento en el empleo registrado. Hay que cuidar y mantener las fuentes de trabajo, dentro de los cánones que permite la legislación. Hoy yo veo que se toma personal, pero sé que muchos piden que se haga monotributista. Pero lo hace el Estado, ¿por qué no lo hará el privado? Son las reglas de juego legales.

¿En qué estado está el reclamo por el artículo 10 de la ley Pymes?

No ha avanzado. El artículo 10 de la ley Pymes bajaría el costo laboral y tributario de las provincias en zona de frontera. Pero si no lo van a reglamentar, que lo digan, porque se reglamentaron todos los artículos menos el 10 y 11. A lo mejor han visto que el costo fiscal es elevado, pero que lo digan. Hay que decir, aunque sea doloroso, pero no podemos permitirnos el silencio.

Sé que el ministro Francisco Cabrera es expeditivo, maneja muchos temas, viene del sector privado. Habría que insistir que la Nación se atreva a hacer una prueba piloto de la reforma impositiva en Misiones, donde solo hay dos vías de acceso que están ampliamente monitoreados con los controles de Rentas. A Rentas no se le escapa nada porque si o si tiene que pasar por ahí. Se podría armar un esquema sencillo y de bajo costo fiscal para bajar algunas cuestiones. Por ejemplo, que toda la producción misionera tenga un IVA del 10,5 y con eso ya le cuesta menos al comprador. Yerba, madera, con IVA al 10,5. El almacenero, ya lo tiene. Eso haría que haya un menor costo. Eso debe ir acompañado por el ITC diferenciado para las naftas para toda la provincia. Tenemos 1,2 millones de habitantes, más allá de los cupos, que no me digan que no se puede porque va a venir el brasileño. Eso es lo que necesitamos, porque el brasileño o el paraguayo cuando viene a cargar nafta, come, va a California, compra ropa… Nosotros no tenemos que ser solo vendedores de turismo. Hay que instaurar que no todo pasa por el turismo, debe haber derrame en el comercio, pero para eso necesitamos una ayuda del Gobierno nacional, que estoy seguro el costo es bajo para lo que puede incidir en la toma de mano de obra, en la baja del costo y fundamentalmente en tratar de salir de este amesetamiento de las ventas. Capaz que se frenó la caída, pero guarda relación con las tarjetas de crédito.

Siempre se plantea una discusión sobre la presión impositiva en Misiones ¿Dónde la ubicaría usted?

La Provincia tiene que recaudar una suma determinada que sumada a la coparticipación, le permita cubrir los gastos sin salir a tomar deuda. Creo que si se dieran determinadas circunstancias, la presión fiscal podría bajar. Pero veo lo que se cobra en otros lugares y pondría a Misiones en el medio.

Cuestionan las “aduanas interiores”, pero el que se siente molesto es el que no está inscripto como corresponde, no el que tiene todo en orden… no acepto doble discurso. Nos quejamos de la “Aduana interior”, pero nos bancamos que los municipios cobren más que Ingresos Brutos. Menos Posadas que es de los más cautos, porque el aumento jugaría en contra… los municipios chicos han multiplicado la presión y nadie dice nada. En un esquema fiscal, todos deben poner su cuotaparte, Nación, Provincia y municipios.

¿Por qué tanta queja contra Rentas entonces?

Rentas no quieren pagar porque está lejos, a los municipios se les paga porque están ahí. Tengo mis diferencias con la conducción de Rentas, pero es casi una empresa privada, por eficiencia, con bajo personal.

Haene describe con facilidad números y ecuaciones. Enumera al detalle negociaciones y acuerdos para proteger la economía misionera. Pero se emociona cuando habla de sus hijos Delfina y Maxi. Con 28 años, ella heredó lo metódico y la pasión por el trabajo. Está a punto de iniciar una vida en Alemania. A los 31 él ya se recibió de abogado, pero tiene un estilo más descontracturado. “Soy un afortunado por la salud y el trabajo y una familia muy linda. Soy muy familiero”, revela Haene en un costado mucho más emocional que los fríos números a los que está acostumbrado.

 

 

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