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Como en 1810

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A una semana de las elecciones, es casi una certeza que Misiones significará la décima derrota consecutiva para la alianza Cambiemos. Las encuestas marcan una diferencia que puede ser histórica a favor de la Renovación y sus candidatos, Oscar Herrera Ahuad y Carlos Arce. Pero más allá de los sondeos, la apatía de los aspirantes de Cambiemos se hace evidente en las calles, donde es muy difícil intentar seducir a votantes que culpan al presidente Mauricio Macri por la extensa crisis económica que azota a la Argentina: desde que asumió hay más días de recesión que de crecimiento.

Los candidatos renovadores recorren cada rincón de la provincia, llegando a zonas a las que los candidatos de Cambiemos nunca pusieron un pie. Los candidatos del frente Popular, Agrario y Social no dudan en reconocer que son renovadores con los únicos que se cruzan en las rutas del interior profundo.

Incluso, en los municipios, gobernados sin excepción por la Renovación, la disputa parece centrarse únicamente en candidatos del oficialismo, mientras que los de la alianza nacional retroceden hasta en las ciudades en las que se hicieron fuerte en 2015 y 2017.

En Posadas, por ejemplo, el crecimiento en las últimas semanas de Leonardo Stelatto, concentró la pulseada capitalina con el actual intendente Joaquín Losada. En el equipo del presidente de Vialidad Provincial evalúan que uno de los motivos del crecimiento es la cosecha de adhesiones en sectores medios y altos que se sintieron defraudados con la promesa del cambio.

En la Municipalidad posadeña confían en que Losada será ratificado, como un reconocimiento a la gestión que sorteó el combo de crisis económica, pérdida de recursos y asimetrías, sin mayores sobresaltos y con calma social.

Los sondeos difieren en el posicionamientos. Uno da ganador a Stelatto, otro un empate técnico y un tercero, una victoria cómoda del actual alcalde.

Del otro lado, los jóvenes radicales que asomaban como amenaza, aparecen relegados en las encuestas, bastante lejos de la pelea hasta por una banca del Concejo Deliberante.

En el radicalismo podría ser sorpresa Pablo Velázquez, el que menos pegado está a la alianza nacional, a diferencia de Ariel Pianesi y Martín Arjol, identificados plenamente, aunque hayan sacado a la marca Cambiemos de sus afiches. Ninguno de ellos está por encima del 10 por ciento de intención de votos.

Según los datos de Prolatina, del consultor correntino Aníbal Gronda, Oscar Herrera Ahuad alcanzaría el 56 por ciento de los votos, contra apenas 18 de Humberto Schiavoni.

Un sondeo del Instituto de Estudios Superiores Hernando Arias de Saavedra revela cómo el declive presidencial desarma las posibilidades de los candidatos de la alianza rebautizada Juntos por el Cambio.

Según la investigación, el Frente Renovador de la Concordia obtendría más del 50% de los votos mientras que el Frente Juntos por el Cambio, llegaría al 20%; dejando en tercer lugar a la población que todavía no tiene decidido su voto con un 14% y al Frente Agrario y Social con un 13%.

En Misiones la figura de Mauricio Macri se fue deteriorando y esto influye directamente en la intención de voto que tienen actualmente los candidatos del frente Juntos por el Cambio. El 74,4% de la población valora negativamente su gestión, mientras que el 23,3% lo valora de buena manera.

No es casual que en los municipios la disputa esté centrada en los intendentes que buscan su reelección y contendientes de la misma Renovación. Eldorado, la gran apuesta del ex candidato a gobernador, Gustavo González, podría cambiar de timón, pero a manos del joven médico renovador Fabio Martínez, que podría derrotar a Norberto Aguirre después de 20 años.

¿Es mérito apenas de la crisis nacional? Sería una simplificación. El gobernador Hugo Passalacqua entiende que “el misionerismo” ya no es un concepto sólo del oficialismo, sino que fue apropiado por diversas capas de la sociedad, incluso de dirigentes de otros partidos.

La construcción ha sido también distinta. La estrategia planteada por el conductor de la Renovación, Carlos Rovira, se revela como acertada: candidatos jóvenes, amplia participación femenina y una campaña que mezcló la militancia cara a cara con las herramientas tecnológicas. Muchos candidatos rompen con la tradición de tener un extenso curriculum, lo que descoloca hasta a los más convencidos. Los mismos Herrera Ahuad y Carlos Arce no son “clásicos”. Ambos vienen de la medicina, el primero con una mayor participación, mientras que el actual presidente del Instituto de Previsión Social, hasta hace cuatro años se desempeñaba en el sector privado con casi nula actividad política.

Y, fundamentalmente, haberse parado por encima de la grieta, resultó clave, pese a que la idea de dar gobernabilidad parecía un exceso de arrojo en aquel lejano diciembre de 2015. La gobernabilidad nunca significó simbiosis y, en cambio, le dio vida al misionerismo que hoy identifica un modo de hacer política.

Por eso no hay apuro en dar definiciones nacionales. Después de que se conozcan los resultados en Misiones, habrá tiempo para decidir en qué espacio comulgar, aunque está claro que no hay coincidencia con el modelo económico nacional.

De todos modos, considera un puntilloso analista político con acceso a las principales mesas de decisión de aquí y de allá, a Misiones le conviene -como a otras provincias- que la incertidumbre nacional se extienda en el tiempo. Un ganador claro en primera vuelta, asume con un poder desmesurado que contrasta con las demandas del interior. En cambio, si hay una segunda vuelta, los respaldos cotizan mejor y se puede discutir en una mejor posición relativa.

La irrupción de Alberto Fernández en el tablero nacional aporta mesura al kirchnerismo de Cristina, pero no se olvida aquí que el ex jefe de Gabinete jugó a fragmentar la Renovación. Deberá ganarse la confianza perdida, acotan los memoriosos.

Pero para preocupación del Gobierno nacional, Fernández parece haber retenido toda la intención de voto de Fernández, Cristina. Ambos debutaron el sábado como candidatos ante una multitud, en la inauguración de un parque en homenaje a Néstor Kirchner, que asumió como presidente el 25 de mayo, pero de 2003, con Alberto como armador y jefe de gabinete.

La doble F resquebrajó al peronismo opositor y Alternativa Federal se ve obligado a apurar definiciones para no ser relegado en la discusión. La indefinición conspira contra las posibilidades de Sergio Massa y mucho más de Roberto Lavagna, que quiere ser él solo el candidato del consenso. Juan Schiaretti, hasta hace poco patrón del interior por su aplastante triunfo en Córdoba, se desdibujó tras el abrazo para la foto con Macri, una imagen que no cayó bien en la liga de gobernadores.

La crisis económica es actriz fundamental en la película electoral. Alimenta las oportunidades de la oposición y corroe a cada hora las bases de Cambiemos. Los sondeos de la semana, ya con Cristina como compañera de fórmula, siguen teniendo a la senadora y el otro Fernández, como líderes en la intención de voto. La sorpresa no es que Macri pudiera ser derrotado, sino que el plan V también podría caer en el derrumbe. María Eugenia Vidal resiste en Buenos Aires, pero en Cambiemos la quieren, sino primera, como compañera de Macri en la boleta. Es poner toda la carne al asador.

Sin embargo, los números de la economía pueden hacer que todo sea en vano. Abril marcó otro derrumbe de 6,8 por ciento, con una caída acumulada en el trimestre de 5,7 por ciento y once meses consecutivos con la economía en declive. La industria hace cuatro meses que no reacciona y en términos interanuales registró en abril una caída de 9.6 por ciento, con una pérdida de empleo desde 2015 que llega a 137 mil expulsados.

Si quedarse sin trabajo es un problema, la inflación, no baja del tres por ciento, lo que destruye salarios y poder de compra de bolsillos cada día más exhaustos.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos de fines del 2018, la pobreza alcanzó 32% en el año de la crisis cambiaria, la devaluación, el préstamos del FMI y los saltos del dólar una cifra similar a la de 2015, cuando Mauricio Macri llegó al poder.

De acuerdo alIndec, un hogar promedio –matrimonio y dos hijos– necesitó en abril 29.493,65 para no ser clasificado como pobre. La cifra es $11.235,58 más que hace un año. En Misiones, en tanto, para una familia tipo la canasta básica alimentaria se ubicó en 13.081,57 pesos, mientras que la Canasta Básica Total, costó 33.542,88 pesos.

No es casual que al tope de las preocupaciones de los argentinos estén los problemas económicos: el 21 por ciento considera que la inflación es el principal problema, un 19 el desempleo, el 17 la corrupción  y el 12 por ciento, el exagerado nivel de endeudamiento, reveló el consultor Gustavo Córdoba.

Hasta el sector financiero parece haberse agotado de los escasos resultados obtenidos desde 2015. Nadie huye desesperado de un eventual regreso de Cristina, que está, según la encuestadora entre siete y doce puntos arriba. De hecho, un sondeo de la consultora Taquión, revela que el 41,6 por ciento tiene temor de un segundo mandato de Macri.

Otra encuesta, de la consultora Circuitos, ubica primera en las preferencias a la fórmula peronista con 9 puntos de ventaja sobre Macri (33,4% a 24,2%) y una ínfima diferencia entre el segundo y el tercero. Alternativa Federal se encuentra apenas 3 puntos debajo de Macri.

¿Puede Macri ser superado y quedar tercero? Es una hipótesis que no es descabellada según varios analistas. Su imagen negativa es superior al 60 por ciento y casi el mismo porcentaje está seguro que votará por un cambio -vaya paradoja- de gestión.

Pero de cualquier modo, por ahora Cambiemos no cambia de estrategia. En el Gobierno quieren disimular la pérdida de confianza y apelan a repetir una contienda “futuro” contra “pasado”. El problema es que el presente no conforma. “Este cambio lleva esfuerzo”, se defendió Macri quien comparó su gestión con la Revolución de Mayo. «Hace 209 años los argentinos decidíamos por primera vez ser protagonistas de nuestro futuro, de la misma forma que sucedió en 2015«, sostuvo Macri.

Mirada distinta y desde el interior profundo, casi a la misma hora, Passalacqua recordaba en San Vicente, donde se hizo el acto central de Misiones, algunos puntos de la gesta de mayo. “En este momento tan difícil, la Patria nos necesita unidos”, subrayó el Gobernador.

Después, como fiel historiador, recordó que Misiones fue la primera provincia en reconocer a la nueva junta y trazó un paralelismo con la elección del próximo domingo. “Se hace el cabildo abierto, un día de frío como hoy;  llovía, sala capitular llena, todos desorganizados… el que más gritaba se llevaba la razón…comienza la asamblea y nadie sabía mucho qué hacer. Manuel Belgrano le empuja a Juan José Castelli que diga unas palabras, que fije posición, que diga lo que durante tantos años habían pensado. La pregunta era ¿dónde estaba el Poder si el rey estaba preso? Y Castelli tuvo unas palabras que fueron maravillosas: ‘El poder está en la gente’…era la que estaba en la Plaza de la Victoria. El Poder está en la gente…y el domingo que viene va a estar donde tiene que estar, en esta gente. El poder está en ustedes”.

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