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«El crecimiento en la fe II»

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Si la fe es “la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve” ¿cómo se agiganta esa certeza y como se llega a esa convicción? Evidentemente por lo que hemos dicho: con la Palabra de Dios, con relatos de vidas inspiradoras, teniendo una actitud positiva y hoy veremos que cuando ayunamos, nuestra convicción y nuestra certeza aumentan. Hoy quiero hablar del ayuno como un hábito común, no extraordinario, porque es parte de la vida cristiana normal.

Mateo 17:14-21. Es interesante ver que las personas en su desesperación no hacen lo correcto, sino que quieren la salida rápida, pero los problemas de la vida hay que solucionarlos de raíz. Para ello hay que aprender a vivir. Cuando Cristo dice: “He venido para que tengan vida abundante”, está diciendo algo poderoso y desafiante, algo que podemos experimentar, pero para ello debemos cambiar de hábitos.

Si la fe es “la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve” ¿cómo se agiganta esa certeza y como se llega a esa convicción? Evidentemente por lo que hemos dicho: con la Palabra de Dios, con relatos de vidas inspiradoras, teniendo una actitud positiva y hoy veremos que cuando ayunamos, nuestra convicción y nuestra certeza aumentan. Hoy quiero hablar del ayuno como un hábito común, no extraordinario, porque es parte de la vida cristiana normal.

EL AYUNO TRAE FE PARA LIBERACION

Mardoqueo era un judío que estando en la cautividad Babilónica había adoptado como hija a una sobrina huérfana llamada Ester. Ella fue elegida por el rey Asuero para que fuera reina. El rey Asuero tenía a Amán como colaborador en el reino, el cual se indignó con Mardoqueo y lo odiaba. Sabiendo que era de raza judía, ideó un plan para destruir al pueblo de Dios, decretó un edicto para que todos los judíos fueran exterminados.

Ester 4:15-17. Mardoqueo al enterarse de este edicto, se desesperó. Al enterarse Ester, le dice a Mardoqueo que se reúna con los judíos para que ayunen, no bebiendo ni comiendo nada durante tres días y tres noches, que ella haría lo mismo. También que se presentará ante el rey, aunque tenga que morir. Ester entra en presencia de Asuero y le invita al banquete que había preparado para él y Amán, a lo que el Rey accedió gustoso. Durante el banquete Asuero le dijo a Ester que le pidiera lo que más deseara. Ester habló y le contó que estaban condenados al exterminio por orden de Amán. Asuero, al tener conocimiento de ello, entró en cólera y furioso ordenó la muerte de Amán, que fue ejecutado en la misma horca que éste había mandado preparado para Mardoqueo.

Inmediatamente se despacharon mensajeros a todas las provincias para que comunicaran la anulación del decreto de Amán, devolviendo favores a los judíos, por lo que la angustia y el terror reinantes se convirtieron en júbilo y alegría. Todo ello gracias al ayuno de Ester en favor de su pueblo.

Ester representa a la Iglesia del Señor, el Rey representa a Dios, Mardoqueo representa al Espíritu Santo y el perverso Aman representa al destructor Satanás 

Ester buscó y reconoció a Dios como su única defensa:La oración de Ester fue sincera y se da cuenta que Dios es su única defensa (Est, 4, 17d). Hermano o hermana, cuando todo parece perdido, recuerde que tenemos un Dios que hizo el cielo y la tierra, esa confianza y transparencia harán de nuestro ayuno una ofrenda agradable. Salmo 121: 1-2:“Alzaré mis ojos a los montes: ¿de dónde vendrá mi socorro? Mi auxilio viene de Jehová, que hizo el cielo y la tierra”.

EL AYUNO AUMENTA LA FE PARA RECIBIR PALABRA DE DIOS

Deuteronomio 9:9 y Deuteronomio 10:10. Moisés fue un gran profeta y líder del pueblo judío. Dios lo escogió para liberar al pueblo de la esclavitud de Egipto y guiarlo a la Tierra Prometida. Dios le pidió a Moisés que subiera al monte Sinaí para recibir allí las tablas de la ley. Moisés entendía cuán importante era este momento y el impacto que tendría sobre el pueblo. Estuvo 40 días y 40 noches en ayuno. Era algo especial, recibiría la ley de Dios para el pueblo. Él sabía que la presencia de Dios estaría en el monte y ayunó en muestra de humildad ante la santidad y grandeza de Dios.

AYUNO PARA QUE SE CUMPLAN LAS PALABRAS PROFETICAS

El profeta Daniel era un joven judío muy espiritual. Fue llevado cautivo a Babilonia y junto a otros jóvenes fue seleccionado para aprender el idioma, la literatura y las costumbres de los babilonios. Las fuertes convicciones de Daniel y su gran fe en Dios lo llevaron a mantenerse sin contaminaciones espirituales. A través de los años Daniel fue usado por Dios, en especial en interpretación de sueños. Esto hizo que su fama aumentara provocando el rechazo y la envidia de algunos. Daniel se mantuvo fiel a Dios y vivió grandes hechos sobrenaturales de protección divina. En Daniel 3vemos cómo Dios los protegió a él y a sus amigos librándolos de morir en el horno de fuego.

Daniel 9:1-3 (NVI). Daniel temía a Dios, estudiaba su Palabra y las profecías. Daniel indagó en la profecía de Jeremías que hablaba de los setenta años de desolación de Jerusalén. Daniel leyó la profecía y respondió con oración y ayuno. Separó un día para estar en actitud de humillación total ante Dios. Durante ese ayuno confesó a Dios los pecados del pueblo de Israel y pidió misericordia. Daniel deseaba profundamente que esta esclavitud se termine y vuelvan a la tierra de sus antepasados. 

Daniel 10:2-7. En otra ocasión, Daniel estuvo tres semanas haciendo un ayuno parcial de algunos alimentos y durante ese tiempo tuvo una visión para revelación. El ayuno desata una visión mejor de lo porvenir.

EL AYUNO DE JESUS PARA EMPEZAR EL MINISTERIO DE MILAGROS

Para ver la milagrosa mano de Dios es necesario tener fe, y para tener fe hace falta ayunar.

Lucas 4:1-2.Jesús dedicó 40 días y 40 noches para ayunar en el desierto. Esto fue justo después de su bautismo y antes de comenzar su ministerio. No comió nada durante ese tiempo preparando su espíritu para el trabajo que Dios Padre le había encomendado. Vemos que Jesús, aunque estaba lleno del Espíritu Santo (y era Dios encarnado), sabía lo importante que era ayunar, fortalecer su espíritu y estar listo para llevar a cabo la obra que venía a hacer.

El diablo aprovechó este tiempo de ayuno para tentar a Jesús. Pero Jesús se mantuvo firme y con el uso sabio de la Palabra de Dios venció, con convicción de la Palabra, todas las tentaciones del enemigo.

Que Dios te bendiga, y tengas una semana de completa victoria!

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