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Argentina necesita estadistas, no oportunistas

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Si recorremos la historia argentina en la búsqueda de estadistas, la respuesta sería que encontraremos muy pocos y para mencionarlos tenemos necesariamente que centrarnos en la figura de Hipólito Irigoyen que para su tiempo fue un ejemplo con un alto contenido de valores morales. En las elecciones presidenciales de 1916 en Argentina se puso en funcionamiento por primera vez, el voto secreto, universal y obligatorio para todos los ciudadanos varones, establecido por la Ley Saenz Peña en 1912. El sistema anterior-fraudulento- limitaba el acceso al poder a la elite oligárquica, había provocado insurrecciones armadas por parte de la Unión Cívica Radical (UCR), en 1890, 1893 y 1905. El modelo político restrictivo estaba claramente agotado, y las elecciones de 1916 significaron la primera oportunidad de elección de un presidente de manera cristalina. En ellas triunfó el candidato de la UCR don Hipólito Yrigoyen, iniciando una etapa de tres presidentes radicales de manera ininterrumpida, la primera presidencia de Yrigoyen (1916-1922), la presidencia de Marcelo Torcuato de Alvear (1922-1928) y la segunda presidencia de Yrigoyen (1928-1930), interrumpida por el primer golpe de Estado militar.

El triunfo electoral radical significó la participación y la llegada al poder de los sectores medios, sin que esto signifique exclusión de quienes hasta ese momento lo detentaban, el grupo oligárquico. Reformador más que revolucionario, la UCR intentará acabar con los viejos vicios políticos antes que modificar el modelo económico establecido. “Hemos venido a las representaciones públicas –afirmó Yrigoyen- acatando los mandatos de la opinión y estimulados por el deber de reparar, dentro de nuestras facultades y en la medida de la acción del tiempo, todas las injusticias morales y políticas, sociales y positivas que agraviaron al país durante tanto tiempo. Por eso no habremos de declinar, en ningún caso ni circunstancia, de tan sagrados fundamentos, porque ellos constituyen la salud moral y física de la patria”. La UCR también tiene el mérito que se apruebe un impuesto transitorio sobre las  exportaciones, mejorando así la recaudación fiscal. Esto permitió al gobierno iniciar una política de expansión del empleo público cuyos principales beneficiarios fueron los hijos de los inmigrantes y los sectores medios urbanos.

Otro aspecto importante fue el apoyo del gobierno radical a la Reforma Universitaria de 1918. Los estudiantes reformistas de Córdoba buscaban modificar los antiguas planes de estudios y poner fin a la influencia de la iglesia en la educación universitaria , que incluía el pedido de autonomía universitaria, la supresión de cátedras vitalicias y su remplazo por docentes elegidos por concurso.. La Universidad debía ser un espacio democrático, pluralista y gratuito. El gobierno aceptó las demandas, simplificó los criterios de ingreso y modificó planes de estudio.

La Universidad dejó de ser un feudo de las clases privilegiadas e incorporó estudiantes de sectores medios. Otro logro del gobierno radical fue la creación en 1922 de la empresa estatal petrolera YACIMIENTOS PETROLÍFEROS FISCALES (YPF), que en el futuro sería el más grande del país y llegaría a emplear 50.000 trabajadores. Entre otras, las medidas más significativas del nacionalismo económico yrigoyenista fueron: La reorganización del Banco Hipotecario Nacional, la creación de la Marina mercante Nacional, el fortalecimiento de los ferrocarriles y la sanción de una serie de leyes que protegieron a los colonos y a los chacareros que  arrendaban tierras.

PERÓN: LA TERCERA POSICIÓN. ¿Cómo tratar ciertos temas de la historia Argentina si cada vez que se toca el caso de, por ejemplo, el peronismo, se genera una torrente de seguidores y detractores? . Hay figuras que, con el solo hecho de ser nombradas, ponen en marcha un fanatismo desmesurado, y un ejemplo claro es Perón que despierta a partes iguales, amores y pasiones. Él asumió como figura representante del pueblo y sus verdaderos intereses nacionales e internacionales, ayudado por lo que muchos llaman pragmatismo. Parecía absurdo que no cambiara en materia política: “rompo pero no cedo” decía en repetidas veces como una maniobra que conocía bien, ya que había visto y estudiado cuando en sus años de juventud estuvo en Italia y palpó la desmesura del poder de Mussolini. Pero él quería ser mejor que Mussolini, quería trascender a la Historia sin pasarle lo que le sucedió a él, y quizás sea el sueño de los líderes carismáticos que son venerados continuamente con una pasión casi religiosa.

e una manera u otra Perón no quedaría como un paréntesis en la historia mundial. La política exterior debe servirá para incrementar el poder y la autonomía del Estado que se gobierna, pero esta política no debe recurrir nunca a la sobreactuación sin el respaldo de otros Estados, Intereses u intelectuales de renombre, además de contar con bases argumentativas sólidas como no le sucedió a la ideología de la Tercera Posición. Esta se definió como una retórica de acción multilateral en política exterior , que quería lograr ser una alternativa al unilateralismo norteamericano en materia de política internacional, y en segundo plano a la URSS, pero esto generó recelos dentro y fuera de Argentina.. Perón engalanó tanto su política exterior con términos como virtud cívica, comunitarismo, soberanía política, justicia social, justicialismo, humanizar el capital, e independencia económica. Hicieron que estos conceptos se propagaran como base de la ideología de la Tercera posición y representaran una receta para un léxico político más apetitoso por su novedad que por su significado, era la idea superadora que con el tiempo se convirtió solo en alusiones y metáforas místicas.

La política de la Tercera Posición se presentó como un cambio de rostro en la temática de la política exterior, pero, ¿Cuánto margen hay para innovar en materia de política exterior en Argentina y Latinoamérica?. Sí, siempre se viven las relaciones en forma triangular pero ¿Cómo trascender en esta concepción a finales de la Segunda Guerra Mundial? Si las relaciones  internacionales fluctuaban entre gran Bretaña- Estados Unidos y la URSS en el nivel internacional. Y en el campo regional  Argentina se comportaba como si estuviera en una relación pendular con Chile y Brasil; y Uruguay, Bolivia y Paraguay se basaban y se basan hasta ahora en la desconfianza que se trasluce en lo que pasa hoy al MERCOSUR. La política argentina no logra nunca la unidad latinoamericana. Desde su participación en la Conferencia Interamericana de Rio de Janeiro de 1947, donde se discutió y
sancionó el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca hasta las reuniones que en 1954, la política argentina se formuló en función de la Doctrina de la Tercera Posición. La teoría de la Tercera Posición fue presentada como solución universal, el milagro de las masas de los países que no eran hegemónicos, una idea superadora entre el capitalismo y el marxismo.” Es la adopción de un sistema intermedio cuyo instrumento básico es la justicia social”, decía.

El calificativo de estadista le corresponde a Juan Domingo Perón Pese a las controversias que se suscitan sobre su persona, las mayores conquistas que ha obtenido el movimiento obrero y que hoy constituyen derechos adquiridos imposibles de anular, pese a los intentos de restringirlos como en el caso del Capitán Bolsonaro en Brasil. No se debe olvidar que a Perón que liderara una tercera posición en el conflicto de la segunda guerra mundial en la que la tercera posición englobó una cantidad de países neutrales, pese a las presiones de Estados Unidos.

Una conquista que fue fundamental para la consolidación de los derechos del trabajador fue la creación de las Comisiones Internas y los Cuerpos de Delegados.

ALFONSÍN, LA CONADEP Y EL NUNCA MÁS-. Nunca Más es una expresión utilizada en Argentina para repudiar el terrorismo de Estado, ocurrido durante el autodenominado Proceso de Reorganización Nacional. La misma es utilizada frecuentemente en marchas y actividades políticas. Debe su popularidad a haber sido el nombre adoptado en 1984 por la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP) para titular el programa televisivo y el informe final sobre su investigación, publicado como libro en sucesivas ediciones. El informe fue utilizado para enjuiciar y condenar a las juntas militares de la dictadura, ocasión en que el fiscal Julio César Strassera cerró su alegato con la misma expresión. La CONADEP fue creada por Raúl Alfonsín el 15 de diciembre de 1983 y sus miembros eran Ernesto Sabato, Ricardo Colombres,René Favaloro, Hilario Fernández Long, Carlos T. Gattinoni, Gregorio Klomovski, el rabino Marshall Meyer, el obispo Jaime Nevares, Eduardo Rabossi, Magdalena Ruiz Guinazú, Santiago Marcelino López, Hugo Diógenes Piucill y Horacio Hugo Huarte.

El objetivo de la Comisión era esclarecer los hechos sucedidos en el país durante la dictadura militar instaurada desde el 24 de Marzo de 1976 hasta 10 de diciembre de 1983. Su misión fue recibir documentos y denuncias sobre desapariciones, los secuestros y las torturas acontecidos durante aquel periodo a manos del régimen, y generar informes a partir de éstos. El informe tuvo resultados satisfactorios, demostrando que la desaparición forzada de personas sí existió , y que no fueron casos aislados , pudiendo contar al menos 8961 personas que sufrieron atrocidades.

En el Juicio a las juntas, las palabras del Fiscal Julio Strassera utilizó las palabras que quedaron grabadas para siempre en la memoria del pueblo argentino:” Señores Jueces: quiero renunciar expresamente a toda pretensión de originalidad para cerrar esta requisitoria. Quiero utilizar una frase que no me pertenece, porque pertenece a todo el pueblo argentino. Señores Jueces: ¡ nunca más!”. Por estos hechos y su trabajo en la CONADEP, Raúl Alfonsín merece ser incluido en la categoría de estadista, pese a las continuas intentonas de golpe de estado para derribarlo, logró sostener la democracia.

BUSCAR HOY EN NUESTRO PAÍS ALGUNA PERSONA QUE MEREZCA EL CALIFICATIVO DE ESTADISTA, NO LO HAY, PERO SI PODREMOS ENCONTRAR A MUCHOS QUE PODEMOS CALIFICARLOS DE OPORTUNISTAS.

Miguel Schmalko- asesor y ex presidente de FEBAP y CACEXMI (Federación Económica Brasil-Argentina-Paraguay y Cámara de Comercio Exterior de Misiones)

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